Mansos

Si en la primera de feria no se formó un motín en Santa Margarita fue porque los tendidos estaban llenos de mansos. Los toritos de Algarra jugaban a lanzarse sobre el albero en vez de a embestir. Impresentables los toritos de Algarra. Siete se jugaron. Cinco no fueron malos. Fueron malísimos. Por flojos, descastados y mansos. Ni en pie se tenían. Los otros dos sí merecieron solamente el epíteto de malos, que no es poco. Y la afición (dos tercios de plaza) se la tragó enterita, sin apenas protestar, sin mentarle la madre a los toros, ni a los toreros, ni a los veterinarios, ni a la presidencia, ni a la empresa ni al resto de cómplices de la felonía que se perpetró ayer en Santa Margarita. Sólo en el tendido 8, mediada la fechoría, hubo un amago de revuelta, con tímidos gritos de atraco. Quedó la cosa en arreón de manso.

Estaba desangelada la plaza. Faltaban las pancartas de las peñas. Santa Margarita es menos Santa Margarita sin el pancartón de ‘La peña Enrique Ponce saluda a la afición y al mejor torero’, y sin la divisa de Tercio de Varas. El mosqueo con los toros en Linares es ya descomunal. Son muchos años. Suben los precios de las entradas, reducen a dos las corridas de a pie, y encima corre el rumor de que han estrechado los asientos, porque hay nuevas marcas en la piedra de los escaños y a la gente le dio ayer por decir que el vecino se arrimaba más que de costumbre. El vecino de la rubia de la contrabarrera del tres estaba encantado. Ni le importaba que el panadero Medina no le hiciera llegar el botijo con agua bendita que circula por allí con más solera y aficionados que Manolete. Él tan feliz con el roce de semejante semejanta. Pero al resto de la concurrencia le causó más bien fastidio lo del supuesto estrechamiento de su asiento. Bastante fastidio.

Y en estas compareció Morante. Sólo fue el gran Morante en un los lances de recibo a su segundo (dejó una media verónica como se han visto pocas en Linares) y en un quite por chicuelitas, ajustadas y dulces. El resto de la tarde Morante fue una castaña con menos ganas de agradar que los toritos de Algarra, que mira que fueron malos. De las mismas salió Curro Díaz en su primero, aunque se entonó con ganas en su segundo, y se llevó una generosa oreja tras notable arrimón. El más decidido fue Manzanares. A su primero le sacó una oreja a pico limpio, y el sexto toro se acostó para que no pudiera desorejarlo. De pura rabia, le metió una soberbia estocada.

Acabó el petardazo de los Algarrillas y no hubo que lamentar disturbios, ni que descalabrasen a algún representante de la empresa o la autoridad, ni tan siquiera que corrieran a gorrazos a los taquilleros. Nada. Tímidos pitos. Otra tarde más. Es el problema de la afición de Linares. Que nada. Que 63 años después fían la honra de su plaza a los cuernos de Islero. Que les dan gato por liebre. Y que los tendidos son mansos.

Guardia que multa, guardia que cobra

La Unión de Oficiales de la Guardia Civil me hace llegar un comunicado que no tiene desperdicio. Corto y pego

La Guardia Civil sigue presionando para aumentar el

número de denuncias

La supuesta huelga de bolígrafos caídos de los agentes de Tráfico y el consecuente descenso de denuncias realizadasestá poniendo de los nervios al Ministro Rubalcaba y al Director General de Tráfico.

Por ello, en respuesta a esta medida han ideado un maquiavélico sistema de puntos con el que valorar a los agentes de Tráfico y hacer que su sueldo dependa de ello.

Pese a que el Ministro Rubalcaba ha insistido en declarar que su única preocupación es la seguridad vial y no el afán recaudatorio, menospreciando incluso a quién insinúe lo contrario, lo cierto es que el baremo de puntos desacredita por completo las palabras del Ministro.

Y es que resulta cuanto menos contradictorio que se puntúe hasta cuatro veces más por una denuncia en materia de transportes, con sanciones muy elevadas, que por un auxilio en carretera.

Al margen de estas incoherencias, lo cierto es que el sistema propuesto es manifiestamente injusto y podría tener serias repercusiones. Al estar ideado como medio de coacción, los agentes podrían dedicarse más a proteger sus sueldos que a la seguridad vial, buscando puntos donde fuese fácil cometer infracciones que no causasen un grave peligro a la circulación. De este modo, una patrulla podría conseguir muchos puntos pero no haber logrado prácticamente nada en beneficio de la seguridad vial.

Pero lo más grave es que no se sabe cuántos puntos son necesarios para cobrar el complemento de productividad. Además, por muchos puntos que consigan, los últimos siempre se quedarán sin ese complemento, porque no hay para todos. Es decir, no cobras aunque hayas puesto mil denuncias si otro puso mil una. Así se abre la veda de una frenética caza de puntos, cualquier infracción vale. Lo de menos es la seguridad vial y lo verdaderamente importante es proteger el máximo posible de nuestro exiguo sueldo.

Por otro lado, este tipo de presiones no solo se dan entre los agentes de Tráfico sino que se están extendiendo de manera preocupante al resto de Unidades. Se insiste a los mandos con órdenes, siempre verbales, que hagan seguimiento de la labor de cada guardia civil y se le recuerde que la ley obliga a denunciar. Así queda claro que si no hay denuncias, serán los mandos los que pierdan sus complementos.

Por último, desde Unión de Oficiales de la Guardia Civil (UO) no podemos dejar de sorprendernos con las declaraciones de Rubalcaba afirmando que la obligación de la Guardia Civil es cumplir la ley, cuando su Ministerio viene incumpliendo sistemáticamente desde 2007 la disposición de la Ley de Carrera Militar que le obliga a adaptar la Ley de personal de la Guardia Civil y la formación de los Oficiales al proceso de Bolonia

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El museo marcha

El Museo Ibero va para arriba. Doce años hace que la Junta lleva vendiendo la milonga del ‘ya mismo’, pero al fin se le ve el color.

Con el museo la Junta hizo un compendio de malas artes para demorar obras en el tiempo: surtido de promesas variadas para no cumplir en tiempo y forma ni una, pelea con otra administración para politizar el tema y eternizarlo, manipulación partidista de asociaciones y colectivos, el viejo truco del concurso de ideas para ganar dos o tres años y luego (con lo que cuestan) no hacerles ni caso a las ideas ganadoras, presentaciones y actos de propaganda partidista hasta en la sopa y (doce años después, que tiene narices) al fin obras.

La receta está patentada (véanse los casos del campus de Linares o la Ciudad de la Justicia). Cuando el museo se inaugure en 2012 (de momento se ha librado de los tijeretazos), corramos un tupido velo sobre el oscuro pasado y celebrémoslo a lo grande, que la ocasión lo merecerá. Pero hasta entonces, no nos conviene olvidar, por si nos sirve de lección y previene a las almas más cándidas sobre otras milongas de ayer, hoy y siempre.

Toros

Los catalanes son muy serios para las catalanadas. Escolti, tu. Pero que muy serios. No dan puntada sin hilo. Ni estocada. La que le han metido a los toros ha sido fina. Muy fina.

En la teoría se han cargado una tradición española y catalana de siete siglos para darle una patada donde más le duele al españolismo. Por muy serios que se pongan para hablar de respeto a los animales, se les ve que están de cachondeo, y que se descojonan de tan buena faena que les ha salido, y de ver cómo rabian los españolazos. Carod Rovira se congratula de ser la persona más odiada por los españoles y asegura que no lo estará haciendo tan mal cuando tiene repercusiòn internacional. Un cachondo, tú.

En la práctica, los catalanes se han librado de un espectáculo casi siempre plúmbeo y amañado, sucio como las cloacas de Babilonia, una tramoya de pillos donde los relumbrones de verdad (un hombre que se la juega sin trampa ni cartón, un par de naturales sin aliviarse, un toro con casta y fuelle, una trincherilla garbosa) son escasos como las virtudes teologales en Sodoma y Gomorra, donde no pudo Abraham encontrar a una decena de justos. Esa es la fiesta de la que disfrutamos en la mayor parte del mundo libre y sin prohibiciones cornúpetas, no nos engañemos.El domingo hubo trifulca en la puerta de la Monumental de Barcelona, donde mira tú toreaba en linarense Curro Díaz, artistazo, genio y figura, una de las últimas esperanzas de la verdad en esta película.

La pataleta ventajista y electoralista del PP (como lo de la Penalver y el José Enrique compitiendo en realjienensismo)anunciando que va a pedir que los toros sean bien de interés cultural me trae, por otra parte, a la menoria el chapuz de la Junta de Andalucía con el toro de Osborne. Si los catalanes tuvieran Junta de Andalucía, debatirían en el Parlament su prohibición, sin duda alguna, por el maltrato al que nos somete a los humanos andaluces. Los andaluces no somos serios para las andaluzadas. En 1994 la Junta quiso inscribir los toros de Osborne de la comunidad en el catálogo del Patrimonio como Bien de Interés Cultural. Uno de los toros, desde 1965, está en la finca de reses bravas de Apolinar Soriano en Santa Elena. El primero toro andaluz (el primero que se ve al entrar en la región). O el último, según se mire. Soriano recurrió porque la administración avasallaba sus derechos y le imponía obligaciones abusivas. El Supremo, en 2006, acabó anulando aquella declaración de Bien de Interés Cultural porque la Junta no instruyó el expediente el tiempo que marca la ley. Hasta llegar ahí la Junta se tiró de lleno al esperpento con cargo al contribuyente en un pleito de una década. En diciembre de 2009 se anunció que volverá a intentar la inscripción. Un espectáculo cómico-taurino, que dicen los puristas. La charlotada de toda la vida.

Lo que nos gusta un esturreo de galletas

El vídeo del altercado en el pleno del viernes, con Sánchez padre y Sánchez hija, Bódalo y Aguilera en el ring, tiene ya más de 5.000 visitas, que para los niveles en los que se suele mover este modesto blog de maldades y comidillas provincianas es un disparate. Me llegan comentarios de gente que ha disfrutado mucho viendo la trifulca, pero que no conoce a Sánchez padre, Sánchez hija, Bódalo ni Aguilera, ni creo yo que puedan situar Jaén en el mapa. ¿De qué va la historia? preguntan. Pero ya se la han chupado de cabo a rabo. Y es que lo admito, nos gusta mucho un buen esturreo de galletas (en cara ajena, se entiende). Por si alguien no lo ha visto aún o quiere regodearse de nuevo, aquí se lo dejo. Si quieres enterarte de qué iba la pelea, pincha aquí. Si solo te interesan las galletas, ve directo al vídeo.

Brujo Sadu, el primo de Kalifa

Llega a Jaén el profesor Sadu, primo hermano del brujo Kalifa, cuyas artes, virtudes y andanzas ya quedaron aquí glosadas. El primo Sadu es un paso más en la evolución del jornalero de la baraja y los huesos adivinatorios. “La videncia no es un oficio, es un Don”, dice en la publicidad que ha buzoneado masivamente por Jaén. Así que don Sadu tiene un don, ‘Vidente espiritual poderoso, soluciona todos los problemas rápido”. “Gran curandero, soluciona problemas de amor, trabajo, suerte, familia…”. Recibe en la calle Salido. Si quieres verle la jeta, prepara 30 euros.

Es el oficio más viejo del mundo. Más aún que ése en el que estás pensando: el oficio de aprovecharse de la desgracia y la necesidad ajena. En junio pasado la Policía ya le echó el guante a otro vidente que le dio un sartenazo de 8.000 euros a una mujer con mal de amores que se puso en sus manos.Yo no digo que todo el mundo no tenga derecho a ganarse la vida. Hasta el profesor Sadu, vidente espiritual poderoso. Unos pocos euros por un soplo de ilusión, por una mentira piadosa, no le hacen mal a nadie. Sólo digo que mucho ojito, que luego pecamos de pardillos. Y que Sadu, y su primo Kalifa, y otros de su oficio no me merecen mucha credibilidad. Ojito.