Empleo despide a sus empleados

El Servicio Andaluz de Empleo ha informado hoy viernes a 24 promotores de empleo que tenía contratados en la provincia de Jaén que no es necesario que vayan a trabajar el lunes. Que están en la puta calle, vamos. Los afectados se temen que los van a sustituir por enchufados de la adminstración paralela de la Junta, afines al partido y de los que no se está presciendiendo. Nos mandaron una carta al periódico (nos llegó sin firma, pero me dicen que la escribió Esther López). Creo que merece la pena dedicarle un minuto. Dice tal que así:

 Este viernes a las dos del medio día todos los directores y directoras de las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo de Andalucía han comunicado a los más de cuatrocientos promotores de Empleo que esperen en su lugar de trabajo para que les entreguen la carta de despido. Son las tres y media y aún no hemos recibido la comunicación de la Junta de Andalucía que con nocturnidad y alevosía ha esperado a última hora, del último día, viernes para comunicar el despido a cuatrocientas familias que ven su vida afectada de la noche a la mañana. Sin pre-aviso, sin vacaciones, incumpliendo un contrato previo firmado hasta diciembre y pese a las Declaraciones del Consejero de la Junta de Andalucía que hace menos de un mes comunicaba que pese a los recortes del gobierno central él se comprometía a mantener nuestros contratos hasta septiembre. Una vez más vemos como los políticos no sólo no mantienen sus promesas, sino que amparan los recortes del resto de los empleados públicos diciendo que no se despedirá a nadie. Para luego arrojarnos a la hoguera del desempleo. Se finaliza un contrato de obra y servicios cuando la atención a los parados aumenta día a día. Las cifras de record de atenciones diarias en la oficina del paro suben cada semana. Y los políticos disminuyen la atención de un pueblo que cada día está más desvalido. El drama de las familias que quedan atrás abocadas a la miseria, la marginación, y el desamparo aumenta ante la mirada impasible de los que nos gobiernan. Ellos no reducen su salarios, ni sus privilegios y engordan las cifras del paro. Y yo me pregunto quién rescata mi hipoteca… quien rescata a mis hijos… quien se preocupa por todos los jóvenes, los hombres y las mujeres de este país que llevan años en paro, aquellos que pierden cada día su trabajo.

Suena el teléfono en la oficina, otra vez se paralizan los corazones, nos dicen que llegaran tarde, que nos vayamos a casa que se comunicará por burofax. La humanidad se pierde convertida en comunicaciones impersonales y frías. No somos nada, un número, una cifra más en el abultado índice del paro.

 Hoy somos 413 promotores, mañana serán los asesores y las piezas del dominó van cayendo ante la mirada impasible del mundo. Paro, destrucción, pobreza….Si mantienen una administración paralela para la cual si sobra el presupuesto, sin trabajar, sin funciones que realizar, sin haber obtenido un apto en un proceso selectivo, solo por ser hijos, hermanos, primos, sobrinos… de esos nuestros políticos.

 Si los políticos no son capaces de solucionar los problemas quizás los problemas se solucionarían si no hubiera que pagar a tanto político inepto. Mientras la humanidad permanece dormida el mundo se quiebra a nuestro alrededor.

@santihumor ha vuelto

“Imposible responder a todos los mensajes de bienvenida y cariño. Mil gracias a todos…y qué gusto bloquear a los cuatro payasos de cada día”, tuiteó hace varios días el conocido humorista jienense Santi Rodríguez (@santihumor). “Y un día más, para variar afortunadamente, gracias a todos y cada uno de los q muestran su apoyo, sois tantos…de todos los colores. Grandes”, añadió más tarde. “Sensación rara esto de estar otra vez por aquí, estoy como oxidadete, como si hubiera estado de vacaciones…a ver si me pongo las pilas”, apuntó cuando los dedos comenzaron a calentarse sobre el teclado. @santihumor ha vuelto, después de que a finales de mayo sufriese una jornada muy desgraciada en las redes sociales: primero un internauta lo amenazó de muerte a él y dijo que buscaría a su familia, y después fue objeto de una campaña de descalificaciones por parte de varios internautas. Hasta el punto de que se fue de Twitter, para disgusto de sus más de 120.000 seguidores.

 

«Dejo Twitter porque no tengo por qué aguantar ataques de nadie (…) Lo siento, pero paso», dejó escrito tras una noche sin dormir. Durante la mañana del 30 de mayo Santi fue Trendin Topic (uno de los temas destacados a nivel nacional) con dos etiquetas distintas, una de ellas reclamando su vuelta.

A  Santi Rodríguez lo acusaban de apoyar unas supuestas amenazas homófobas que partieron de la cuenta de un blog radical de política. Respondió a un “tuit” comentando que un internauta -que al parecer se había sentido amenazado por dicho blog político- «no era ningún primor», y que se había pasado «tres pueblos el coleguita». Tras unos primeros mensajes que le atacaban, Santi Rodríguez condenó varias veces todo tipo de violencia y amenazas, se ofreció a un encuentro con los otros internautas para aclarar posiciones y se mostró conciliador pese a que había usuarios que dedicaron la tarde (y la noche y la mañana siguiente) a hacer comentarios contra él. Lo acusaban de “cristofascista” . Rodríguez mostró su hartazgo ayer con lo que estaba ocurriendo. Horas después cerró su cuenta. A lo largo de la polémica recibió muchas muestras de apoyo por parte de seguidores que señalan insistentemente que ha sido atacado por ser católico .
Apoyo masivo
Santi Rodríguez aseguró el 30 de mayo sentirse emocionado por las muestras de apoyo. Muchos le pedían que volviese. Pero él ni se lo planteaba por entonces. «Se puede vivir sin Twitter», dijo. Aunque él ha vivido lejos de la red social apenas dos semanas, pues luego ha vuelto.

José María Casado se va al Supremo

El fiscal José María Casado ha sido elegido para el Tribunal Supremo. Cuentan que con una apretada votación en la que tenía opciones el que ahora es teniente Fiscal en Pamplona. El apoyo del Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce, ha sido decisivo. Y eso que Casado se adscribe a corrientes denominadas progresistas en la Fiscalía, mientras que Torres Dulce tira más bien a conservador. En 2009 le escribí un perfil a Casado, que aún merece una lectura, creo yo, para entender quién es el nuevo fiscal del Tribunal Supremo.

 

El fiscal entre los focos


JOSÉ MARÍA CASADO FISCAL JEFE DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE JAÉN

 

En un lustro como responsable del Ministerio Público en la provincia, ha sido pieza clave para que la Justicia sea hoy más transparente de cara al ciudadano gracias a su capacidad para las relaciones públicas, aunque mantiene el gusto por entrar a sala para juicios tras más de 25 años de ejercicio profesional

ILUSTRACIÓN: CARLOS HERNÁNDEZ


Al fiscal José María Casado (Madrid, 1952) aún “le pone” sentir sobre los hombros el peso liviano de la toga, ajustarse los puños bordados e ir a ocupar el sillón reservado al Ministerio Público en un tribunal de Justicia. Son gestos ya instintivos de una ceremonia que lleva ejecutando desde hace más de 25 años. Tal vez sean esos los únicos momentos donde, en público, le emigra del semblante la sonrisa amable. Bajo los focos, aparece el fiscal de raza, duro en el interrogatorio -«y dale, ese tío me quema la sangre», mascullaba entre dientes el familiar de un acusado la última vez que Casado entró a sala, en el “caso Baeza”-, ágil para modificar el guión sobre la marcha, mordaz en sus comentarios. Desde hace casi cinco años es el Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial de Jaén, un cargo que le ha permitido desarrollar otras de sus facultades innatas: la vocación por acercar al ciudadano la labor a veces poco comprensible que hacen los tribunales (como cuando el mes pasado salió a dar la cara y explicar la sentencia de la madre de Pozo Alcón) y la de moverse con soltura en las siempre complejas bambalinas de la carrera profesional. Le gusta manejarse entre políticos y periodistas. El mundo hasta ahora hermético de la Justicia está haciéndose más transparente gracias al convencimiento de profesionales como Casado de que esa es la línea a seguir.
Con la toga, Casado ha estado en el punto de mira de todos los focos en varias ocasiones en su carrera. Aún se recuerda su paso por Linares (junto a la jueza Ferrer, después conocida a nivel nacional por llevar el “caso Roldán”) en el que logró encarcelar al secretario general de los juzgados linarenses por un desfalco millonario (aquello le valió una medalla). O su participación para que se hiciese Justicia después de los sucesos racistas de Mancha Real. Aún sigue llevando personalmente casos especialmente relevantes, el contencioso-administrativo, temas de lo social y entra a turno en la Audiencia cuando le toca. Además de llevar la portavocía.
Durante 21 años, José María Casado estuvo a la sombra del fiscal jefe Luis González. Hasta que éste se jubiló y llegó su momento. Lo asumió con sencillez y su sonrisa de siempre. «Uno debe ser modesto, hay personas que están igual de preparadas que yo», dijo cuando le preguntaron si había tenido dudas sobre que el cargo recaería en él.
Hombre de consenso
José María Casado fue elegido fiscal jefe de Jaén en octubre de 2004, a propuesta del Fiscal General del Estado y con el apoyo de todos los miembros de las asociaciones que componen el Consejo Fiscal. Su mandato acaba este año, aunque podría prorrogarlo por otros cinco años. Pocos dudan de que así será si vuelve a ser candidato.
Adscrito a la Unión de Fiscales Progresistas (la misma del actual fiscal general), ha conseguido plaza en el máximo órgano de representación de los fiscales (el Consejo) desde una provincia como Jaén. En la última reunión del consejo, de nuevo estuvo bajo los focos. Con la que está cayendo en el mundo de la Justicia, el fiscal general se refirió expresamente a Jaén por el caso Pozo Alcón.
Las relaciones del Ministerio Público con las administraciones locales y provinciales son actualmente inmejorables. Casado se mueve bien en el terreno de las relaciones públicas, y conoce Jaén.
Se define a sí mismo como un hombre tranquilo y dialogante, aunque «con un pronto bastante fuerte». Pese a la pertinaz escasez de personal y los problemas del sistema informático con los que lidia a diario, capaces de sacar de sus casillas incluso a alguien tan templado como Casado.
Llegó a Jaén con treinta años. Al año siguiente ya era teniente fiscal. «Me encuentro muy a gusto en Jaén. He ido dejando pasar el tiempo», decía hace ya años. No ha perdido el acento que distingue “a los de Despeñaperros para arriba”, pero está integrado complemente en la vida de la ciudad. El que era un destino de paso es ya el destino que ha marcado su vida. Ya le duelen las cosas de Jaén. «Jaén podría estar muchísimo mejor si los políticos no estuvieran todo el día a la greña», decía hace ya un lustro.
Los políticos de Jaén poco han cambiado desde entonces. Aunque la Fiscalía de hace cinco años no es la de ahora. Ha cambiado radicalmente. Secciones especializadas (Medio Ambiente, Siniestralidad Laboral, Tráfico), más espacio (a costa de la antigua vivienda del fiscal jefe en la Audiencia, ahora habilitada como oficinas), fiscales adscritos a distintos partidos judiciales. Pero sobre todo una Fiscalía mucho más transparente. Mucho más preocupada porque los ciudadanos entiendan las decisiones judiciales. Aún a costa de estar permanentemente bajo los focos.

Fe

Bajo el sol implacable del mediodía, el tipo sudaba la gota gorda, pateando plaza arriba, plaza abajo, desafiando a los jubilados que reían a su costa con un vozarrón de trueno, con la voz del Altísimo en la garganta, con la cólera de los Justos en los labios. Por eso me llamó la atención que cuando se quitó el megáfono de la boca le saliese apenas un hilo de voz muy dulce, como de otra persona distinta. “Hable usted con mi pastor”, me dijo.  El pastor Julio César Encarnación, de la Iglesia Cristiana Pentocostés de España, estaba a la sombra. “Jesús mandó a sus discípulos a predicar de dos en dos”, me explicó antes de echarme el sermón. “No conozco a la nadie que se haya metido en su ataúd el coche, la casa o la piscina”, me despidió. El del megáfono seguía por ahí hablando del diluvio, de los tiempos procelosos que corren. Los jubilados seguían riendo a la sombra. Me llamó la atención la historia. Ahí os dejo el vídeo