Así era el alcalde Javier Márquez cuando entró en política

Verano de 2011. Javier Márquez estaba recién elegido concejal y había asumido la concejalía de Urbanismo. Charlamos en una cafetería de la calle Mesones. Nos fuimos a los Jardinillos para las fotos. Hoy, cuando ha llegado a la Alcaldía, es buen momento para recordar cómo era Márquez recién entrado en política.  Esta es una de las primeras entrevistas suyas que  salieron en prensa.

TFGP.

«Pelotazos y cosas raras ni una. Todo lo que  se haga en urbanismo será transparente y  para generar empleo»

Francisco Javier Márquez (Jaén, 1971) es el nuevo concejal de Urbanismo. Jaenero «de toda la vida de Dios», criado en la calle Conde, estudiante en el Alfredo Cazabán y el Jabalcuz y en la primera promoción de abogados de la Universidad de Jaén, donde conoció a José Enrique Fernández de Moya. Desde 2002 es el abogado del PP. Es socio y vicepresidente de Jaén Objetivo Vida. Como abogado, apostó por el ejercicio profesional. Primero «en un año maravilloso» en el despacho de Javier Carazo, hoy decano de los abogados de Jaén. Ahora Márquez tiene despacho propio (que mantendrá abierto, pues tiene media liberación). Es el único letrado de la provincia de Jaén miembro de la Asociación Hispanoalemana de Juristas. Lo cuenta como una batallita de juventud, para la que lo tentaron con cantos de sirena hasta que aceptó. Igual que le ha ocurrido en política.
¿Cómo un abogado de éxito se mete en política?
-Primero por amistad con el alcalde, una amistad que trasciende de lo que es la política. Además, hay situaciones antes las que hay que responder. Como ver la cola que se formaba este invierno en Belén y San Roque para comer. Te afecta mucho. Ves allí a gente conocida. No eran todos inmigrantes en esa cola. Y también por hacer en la vida cosas distintas a poner pleitos. Como cuando me fui a Alemania, a un despacho de abogados de Munich. Me lié la manta la cabeza y me fui para allá, sin hablar siquiera alemán. Igual que me he metido en política.
-¿En Munich hay chalés ilegales? Como profesional del derecho, usted tiene experiencia en legalización de urbanizaciones. ¿Es posible legalizar los de Jaén? ¿Todos? ¿Casi? ¿Unos pocos?
-Tendrán los suyos en Munich, digo yo, jajaja. Aunque seguro que allí está todo mejor organizado. En Jaén se van a poder legalizar la inmensa mayoría. Lo hemos hablado ya con el arquitecto redactor del PGOU, José Seguí, y tenemos la experiencia de lo que se ha hecho en Antequera o Córdoba. Aquí no vamos a inventar la pólvora. Vamos a seguir la ruta que trazamos en el pleno del 25 de noviembre, donde ya se recogía que habrá zonas donde sea imposible legalizar porque sea suelo con una protección especial. Por ejemplo, la zona del yacimiento ibero de Puente Tablas. Salvo que se cambie la ley no se puede legalizar allí. Pero el resto, al 90%, se contemplará en el nuevo PGOU. No es dar falsas esperanzas a la gente. Se puede hacer porque se ha hecho en otras ciudades y además lo han hecho los mismos arquitectos que lo harán aquí.
-¿Será capaz de sacar adelante el PGOU en 18 meses?
-Segurísimo. Es un documento que ya esta muy manido, al que tendremos que hacer modificaciones porque no puede ser el mismo que propuso el PSOE en 2007 ni el del PP de 2004, ambos diseñados en épocas de bonanza y “boom” de la construcción. Es cierto que gracias a ese trabajo ya hecho hay mucho adelantado y puede haber consenso.
-Habla de consenso. Es usted experto también en arbitraje. ¿Será cuestión de talante?
-Decía Aristóteles que en el punto medio está la virtud, pero también puede estar la mediocridad. Es cierto que cuando hay posturas enfrentadas todo el mundo puede tener parte de razón, y es cierto que hay que conjugar distintas opiniones si hay posturas encontradas. Hay que saber escuchar. Pero también tomar decisiones.
-¿Es consciente de que si los políticos tienen mala fama, los concejales de urbanismo la tienen peor?
-(Ríe) Si eso es así a mi me ha tocado la peor época. Lo cierto es que yo quiero marcar mi carácter en mi actuación. Y yo soy un hombre discreto en todo lo que hago. Es cierto que ha habido concejales de urbanismo que han sido una especie de segundo alcalde. Probablemente haya sido así, pero tendrá que desaparecer a partir de ahora. La autoridad la tiene quien la tiene, el alcalde en este caso. Así que hay que quitarle importancia al cargo, con el que me siento cómodo.
Secretos heredados
-¿Se ha encontrado algún secreto inconfesable en el cajón de su despacho?
-Me molesta encontrarme compromisos con terceros a los que se les ha dicho que hagan obras que no les han pagado y sin dinero para poder pagarles, La verdad es que me lo esperaba, pero me ofende. También estoy viendo expedientes sencillos de resolver pero que no se han resuelto, licencias que no se han otorgado pese a que lo esperan desde hace tiempo. No es una cuestión de que los funcionarios estén saturados de trabajo y éso explique la demora. ¿Por qué no se les ha dado licencia o se ha resuelto el expediente? Hay asuntos atascados o que duermen el sueño de los justos desde hace tiempo. El anterior concejal, Manuel López, ha admitido en alguna entrevista que es que él no subía mucho por Urbanismo. No es un crítica política, pero es cierto que ha habido orfandad en la dirección de la concejalía.
-¿Volverá el urbanismo a dar dinero al Ayuntamiento? ¿Le han encomendado esa tarea?
-La época de los grandes ingresos por urbanismo es pasada. Ni calvos ni con dos pelucas. Algo habrá, pero como antes, sin duda. Para que el urbanismo deje dinero al ayuntamiento la economía debe estar el apogeo, todos tenemos que tener expectativas de mejorar. Y sin empleo, no existen ahora esas expectativas. Así que lo principal es que haya trabajo. Y desde Urbanismo debemos poner las bases para la generación de empleo. Lo primero que tiene que haber es suelo. Esa es la base.
-¿Cómo prevé que serán los próximos años?
-Hay que reinventar el urbanismo. Van a ser cuatro años muy buenos. Se lo he dicho al alcalde y sinceramente lo creo. La inversión en los próximos años no va a ir tanto a la vivienda como a la instalación de nuevas empresas en la ciudad. Jaén tiene unas circunstancias que aún no se han explotado para atraer nuevos negocios. Todas la capitales del entorno, Córdoba, Granada, no digamos Málaga, han dado un salto cualitativo hacia adelante. Jaén aún no lo ha dado. Hay negocios relacionados con el ocio y grandes superficies que ven atractivo invertir en Jaén porque les será mas rentable abrir aquí un centro que poner un segundo establecimiento en una ciudad donde ya tienen presencia. Ven oportunidades en Jaén, saben que su dinero puede obtener aquí más rentabilidad que en otro sitio.
-¿Sabe usted de qué color son los ojos de un malayo? ¿Tiene curiosidad por saberlo, por ejemplo, cuando mira a la Fuente de la Zarza?
-(Ríe) Ni puñetera idea. Pelotazos no se van a dar. Todo lo que se haga aquí será transparente. Cosas raras ni una. Es un asunto que todos tenemos claro, muy claro. Todo lo que se haga, desde el inicio de la tramitación, será transparente, para crear condiciones de empleo.
-¿Ha matado la crisis la cultura del pelotazo, o está más viva que nunca porque todo el mundo está canino?
-Como cultura, la del pelotazo está dormida. La clave es la ausencia de liquidez de las empresas. Incluso de grandes empresas. Aunque intentos de pelotazos habrá siempre. Habrá que estar con cuatro ojos para que no cuelen.
-¿Es sostenible el ecobarrio que planteó IU?
-No es sostenible que las administraciones hagan 8.000 viviendas públicas allí. Eso supone que se vayan a vivir a Cerro Almagro entre 25.000 y 30.000 personas. Que yo sepa, en Jaén no se van a hacer unos juegos olímpicos ni nada parecido para que haya tanta atracción de habitantes. Y hay que considerar la inversión que esas miles de viviendas supondrían para las arcas públicas en una época como la que estamos. Es inviable. Utópico. Lo que sí se puede decir es que Cerro Almagro será un sector de crecimiento de la ciudad.
Cadáveres en el armario
-Como asesor jurídico del PP en los últimos años. ¿Guarda el partido algún cadáver en el armario?
-Cadáveres ninguno, que después huelen, jajaja. No los tenemos. Con José Enrique Fernández de Moya el partido se ha renovado, ha rejuvenecido. La renovación es algo que se puede ver tanto en la lista del PP en Jaén como en el partido a nivel provincial.
-¿Cómo es posible que tantos años después aún siga coleando el caso Onda Jaén, en el que el PSOE acusa al PP de irregularidades?
-Son rarezas judiciales. Se hacen acusaciones que no tienen salida jurídica, y de hecho ya hubo una sentencia absolutoria. Lo que ocurre es que el PSOE enmarañó el tema con los pagos a Pedro Jesús Fernández. Un caso que ha dormido en un juzgado, y no lo entiendo. Desde 2005 ó 2006 lleva dando vueltas porque diversos órganos se fueron declarando incompetentes para solucionarlo, y curiosamente, sin que yo diga que hay alguna mano negra, vuelve a resucitar justo antes de unas elecciones.
-Dicen que usted, además de colaborador estrecho de JEFM es también amigo suyo desde hace sus años en la universidad. ¿Ha cambiado mucho desde entonces?
-En el fondo no ha cambiado aunque se ha hecho más duro. Lógico tras una trayectoria política como la que él tiene. Es como el coche: el primer golpe, la primera abolladura, duele mucho. Luego ya no tanto. A José Enrique la política le ha dado golpes, aunque él siempre ha mantenido una línea muy recta. Es un hombre con mucha disciplina. Puedes confiar en él. Con la cabeza muy bien amueblada, con una gran memoria. Si le planteas un tema, dale datos. En la carrera ya iba de matrícula en matrícula.
-¿Lo está cambiando la alcaldía?
-Nada.

 

(Publicada en IDEAL el 17/7/2011. La foto es de Francis J. Cano)

Fraude en la empresa modelo de biomasa

El 4 de julio de 2009 se inauguró la fábrica de pellets de biomasa de Biocazorla. Un proyecto que fue considerado modélico, un espejo para el futuro de la provincia. A la inaguración asistió el entonces secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías. La empresa había recibido casi 800.000 euros del plan Activa Jaén. Otras administraciones públicas también se volcaron. Hay constancia de al menos dos millones en subvenciones públicas. A día de hoy está cerrada.

Año medio después de la inauguración de Biocazorla, el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y presidente de “Andanatura”, José Juan Díaz Trillo, presidió la entrega de los galardones al desarrollo sostenible en Parques Naturales andaluces. La empresa jienense figuraba entre las premiadas por -según se dijo ese día-contribuir al desarrollo sostenible de su entorno, valorando especialmente la participación en la comunidad, la originalidad de la acción y los beneficios ambientales, culturales y socioeconómicos que han generado.

La Diputación Provincial también premió a esta empresa antes incluso de que abriese sus puertas. Cinco meses antes de la inaguración se la distintiguó por su defensa del Medio Ambiente con el galardón ‘Experiencia empresarial” de los premios Emprende e Innova de la Institución Provincial.

juicio

Hace unos días, Pablo T. B.; Juan S. D.; y Antonio Andrés M. G., se declararon culpables de un fraude de casi dos millones de euros en ayudas públicas entre 2006 y 2010 vinculadas a Biocazorla. En concreto, desde el Ministerio Público se acusaba a los tres empresarios de haber falseado determinadas condiciones requeridas para la obtención de las subvenciones, de ocultar circunstancias que hubieran impedido la concesión y además de emitir facturas falsas.
La empresa fue creada el 12 de diciembre de 2006 en Cazorla para fabricar pellets de madera por ocho socios fundadores, entre los que se encuentran dos los tres acusados, uno de los cuales era administrador inicial y el otro el encargado de solicitar las subvenciones. El tercer acusado tenía junto a los dos anteriores otra sociedad.
Según el Fiscal, los socios fundadores no llegaron a depositar la parte que les correspondía del capital social inicial –3.080 euros – por lo que se necesitaron pedir rápidamente financiación externa. Según los hechos que aceptaron los acusados, para conseguir esas ayudas elaboraron “facturas falsas, alterando elementos esenciales de las mismas, duplicando facturas que correspondían a ejercicios contables diferentes. Esta circunstancia de registrar facturas en ejercicios distintos a aquellos en los que se devengaron tenia por objeto, además de la obtención indebida de la subvención, dar apariencia de regularidad contable a la sociedad, resultando que la situación contable y financiera de la empresa, es falseada”.

Luego le vendieron el 70% de esta sociedad a un comprador en 2011, que es quien los denunció cuando estudió a fondo las cuentas. Los tres empresarios confesaron fraude con el IVA, pagos en B, pagos denominados “triangulares” a proveedores. La empresa está ahora cerrada, aunque según sus letrados la venta está anulada y podrían recuperar el control de la sociedad.
Antonio Barrios, abogado de uno de los tres acusados, en declaraciones a los periodistas tras el juicio, señaló que se han aceptado las penas para garantizar que ninguno de los acusados vaya a ingresar en prisión. De hecho, las penas a las que han sido condenados han sido a un año y nueve meses por el delito de fraude de subvenciones y un año y nueve meses por el delito de falsedad documental. “Como ninguno de los dos delitos supera los dos años de prisión y el nuevo Código Penal permite que se computen por separado, ninguno de los tres tendría que ingresar en prisión”, dijo Barrios.
De hecho, los tres empresarios deberán ahora pedir la remisión condicional para evitar su ingreso en prisión. Según el abogado, “nunca se cobró ilegalmente” las subvenciones y éstas fueron destinadas “a la construcción y financiación de la empresa”, pero para evitar que si el juicio iba mal entrasen en la cárcel se declararon culpables.