La Naturaleza poderosa cumple con Quesada, el hombre no tanto

image“La naturaleza poderosa, una cabra montés regresa a la zona del incendio forestal de Quesada”. El tuit de la Asociación de Agentes de Medio Ambiente de Andalucía @AAMM_And es un poema. La foto es una imagen poderosa. En el paisaje gris y desolado, el color, la vida, la esperanza.

La Natutaleza poderosa está haciendo bien su trabajo en la Dehesa del Guadalimar. Lo que no está tan claro es que los hombres lo estén haciendo también. Siete meses después del peor incendio de Andalucía en este siglo, uno de los diez peores de España, solo se tienen noticias de inversiones por valor de dos millones y medio de euros. Dos millones de la Junta, ya parcialmente ejecutados, y medio más del Ministerio. Eso para un fuego de 13.000 hectáreas en un bosque que es última defensa del valle del Guadalquivir ante el avance del desierto, en las puertas del mayor Parque Natural de Sur de Europa y de una comarca, la de La Loma, extraordinariamente fértil y de cuyo olivar dependen mi,es de familias. Dos millones y medio.

Tras el incendio en el Monte de las Palomas de 2001 se invirtieron 4 millones de euros en restauración forestal de 850 hectáreas. Tras el fuego del Tranco de 2005 se gastaron 25 millones de euros para 7.500 hectáreas.

Ahora, para 13.000 hectáreas en una zona tan sensible, dos millones y medio.

La comarca quesadeña no ha sido incluida además en una solicitud de ayudas de la Junta a fondos europeos de desarrollo rural para catástrofes naturales relacionadas con el cambio climático. Sí se ha pedido dinero para otras comarcas orientales afectadas por riadas. Asaja ha presentado alegaciones.

Los pastores de la comarca, que también están llamados a jugar un papel clave, aseguraban hace poco sentirse abandonados y huérfanos de promesas incumplidas.

La cabra montés ha vuelto a los montes muertos. La vida resucita entre las cenizas. La poderosa naturaleza está cumpliendo con su parte. El hombre, no tanto de momento.

 

Un buen pagador en el Ayuntamiento de Jaén: Juan Carlos Ruiz

El Ayuntamiento de Jaén confirmó que el concejal Juan Carlos Ruiz había pagado una multa de 50 euros por el incidente que tuvo durante la pasada feria de San Lucas con agentes de la Policía Nacional, a los que faltó al respeto hasta el punto de cagarse en sus muertos, según consta en el acta firmada por más de una decena de funcionarios del Cuerpo Nacional. El problema es que en la Ley de Seguridad Ciudadana no se contemplan multas de 50 euros por infracciones administrativas leves. La ley contempla multas de entre 100 y 600 euros por faltas de respeto y consideración cuyo destinatario sea un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La explicación es que se puede haber beneficiado de un descuento por pronto pago. La buena noticia es que tenemos un concejal buen pagador, que tal y  como están las cosas en el Ayuntamiento es inaudito.

En el boletín de denuncia se relata que una persona con síntomas evidentes de embriaguez se dirigió a los agentes del Cuerpo Nacional que se iban a incorporar al servicio de feria recriminándoles que tenían los vehículos mal aparcados, sobre las vías del tranvía, y que  les dijo: “Sois unos chulos y unos prepotentes, y eso que no lleváis ni diez años en la Policía (…) No sabéis quien con quién estáis hablando. Sois unos niñatos”. Son algunas de las expresiones supuestamente pronunciadas por el concejal (de profesión funcionario de la Policía Local de Jaén) recogidas en el informe policial. Así las cosas los agentes lo identificaron (dicen en su escrito que tuvieron que decirle que si no lo hacía se lo llevaban a Comisaría): Juan Carlos Ruiz.
El documento también da cuenta de que el edil hizo fotografías a los funcionarios y los vehículos y que cuando se dirigía tras la discusión hacia un establecimiento hostelero cercano dijo: “No valéis para nada”, entre expresiones soeces de grueso calibre. Y que hizo un gurruño con la denuncia que le dieron tras identificarlo y lo tiró al suelo.
Al lugar acudió, requerida por Ruiz según el atestado, una dotación de la Policía Local. Según la versión de los funcionarios del Cuerpo Nacional, el edil les dijo que denunciasen a los vehículos mal aparcados sobre el tranvía, pero finalmente los agentes municipales se marcharon sin hacerlo.

El concejal Juan Carlos Ruiz ha negado siempre que hubiera faltado al respeto a agentes del Cuerpo Nacional, que les hubiese gritado o que les hubiera insultado. Según su versión, estaba con su familia cuando varios ciudadanos se dirigieron a él y le recriminaron que hubiera vehículos oficiales mal aparcados sobre las vías del tranvía. Él se dirigió a su vez a los agentes para decírselo. Sí admite que le pidieron la documentación y que fue identificado por los funcionarios. Asegura que hay testigos (trabajadores de la terraza del establecimiento y ciudadanos) que pueden corroborar su versión. Llegó a denunciar una “estrategia de acoso y derribo influenciada por el PSOE” después otro agente de la Policía Local lo denunciase por vía interna ante su superioridad por supuestos insultos horas antes del incidente con los ‘nacionales’.

Mientras se tramitaba el expediente, el anterior alcalde José Enrique Fernández de Moya expresó su apoyo al concejal.

El Ayuntamiento asegura ahora, en un comunicado oficial, que  el edil ha pagado la multa y que “da así por zanjado el incidente”, después de que Juan Carlos Ruiz haya decidido “no hacer uso de su derecho a interponer recurso contra la sanción administrativa de carácter leve que le ha sido notificada, con la intención de zanjar definitivamente un asunto que estuvo relacionado con una cuestión de tráfico, en la que surgieron tan solo criterios encontrados”, dice el comunicado municipal, que recuerda que la denuncia en los tribunales fue archivada “al no observarse ninguna responsabilidad penal”.

El concejal añade en el comunicado que con ello quiere también “no dar cancha a la pertinaz y oportunista oposición del PSOE”, al que acusa de generar “la duda entre la ciudadanía de sí se le trataría por la Subdelegación del Gobierno con el mismo rigor y celeridad que a cualquier ciudadano”. Y señala que con la sanción queda “demostrado que no ha habido ningún tipo de privilegios y la ley se ha aplicado como al resto de la ciudadanía”.