Jaén, nominada a ‘borrega del siglo’

La Junta de Andalucía y el Gobierno de España han acordado conceder la declaración ITI a Linares y comarca, lo que debería suponer trato preferente a la hora de invertir. Estamos hablando de la ciudad con más paro de España. Así que nada que objetar a este apoyo. Habrá que estar vigilantes para que esto no sea una nueva burla a Linares y los linarenses, que cosas peores hemos visto ya. Pero parece que al fin se abre una puerta a la esperanza.
En Jaén ha sentado fatal que la capital (aunque digan la provincia están hablando de la capital) se quede sin ayudas. Recogemos los que sembramos. Treinta años de silencio y borreguismo nos están pasando factura. No nos dan porque no nos temen. Otros han peleado más y mejor, y tienen hospitales completos, aves y servicios adecuados a los impuestos que se pagan. En Jaén tenemos lo que nos merecemos. Na. Si después de esto Jaén no echa a la calle y lía un buen picatoste es ya para que nos den un premio. A borrego del siglo.

Gracias, Capitán Fernández

Linarenses. El fernandismo ha muerto. Viva Juan Fernández. El veterano alcalde linarense se vio el domingo solo, sin apoyos para competir por la secretaría general del PSOE con Daniel Campos, que representa la renovación y la vuelta a la ortodoxia y la disciplina. Paco Reyes se apunta otro tanto y se le queda el patio como una balsa de aceite. Ahora solo falta orquestar un traspaso de poderes ordenado para que el secretario general Campos se convierta en el candidato a la alcaldía sin sobresaltos y sin fisuras.  Campos, reclutado para la política por Juan Fernández, ha sido concejal nueve años, está bien visto en Sevilla y tiene el temple y  el carácter necesario para ser un político de largo recorrido. Hay muchas esperanzas puestas en él. A Juan Fernández tal vez le haya faltado entender que ya había pasado su momento y haber liderado él mismo la transición.

No sería justo, sin embargo, despedir a Juan Fernández, sin más. Ha sido un gran alcalde. Así debería ser recordado. En los años de vacas gordas supo aprovechar la ola para reforzar el papel de Linares como capital del Norte de Jaén, abanderó el urbanismo amable, la ciudad comercial y de servicios. Linares era la envidia de la provincia. Cuando llegó el tsunami de la crisis y el cierre de Santana, eligió ponerse del lado de sus vecinos en vez de doblegarse a las directrices del partido. Exigió como el que más, peleó, se encerró y no se calló antes las mentiras y las promesas sin cumplir. Es cierto que también hubo sombras en sus años de alcaldía. Pero ojalá hubiera más alcaldes como él, con la cercanía a los vecinos que siempre ha demostrado, con su sensibilidad, y sobre todo con su valentía para ser díscolo y mosca cojonera en vez de sumiso y estómago agradecido. Así que gracias, Capitán Fernández. 

Las mejores ideas del forense Ángel Hernández

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Ángel Hernández Gil, forense y miembro de la Comisión Central de Deontología y Derecho Médico, acaba de recoger en el Teatro Nacional de Cataluña en Barcelona el Premio del Diario Médico a las Mejores Ideas de 2017 en Medicina Legal, Ética y Deontología.

El prestigioso forense jienense ha sido galardonado junto a la también jienense María Castellano por su trabajo sobre el Decálogo de la Historia Clínica. Castellano está considerada una de las máximas autoridades en Medicina Legal en España. Así que el trabajo distinguido tiene máxima altura profesional.

El año pasado Ángel Hernández ya fue premiado en el mismo foro por otro estudio sobre Consentimiento Informado.

De 47 años y natural de Andújar, ejerce como Jefe de Servicio de Clínica Forense del Instituto de Medicina Legal de Jaén. Es doctor y experto en Derecho Sanitario Docente e investigador, es autor de varias obras y numerosos artículos científicos relacionados con el Derecho Médico.

Más allá de mensajes pesimistas en torno a Jaén y a los jienenses, la excelencia, la constancia y el trabajo brillante nunca han abandonado a esta tierra. Ángel Hernández es un buen ejemplo.

La energía verde de José Antonio La Cal

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José Antonio La Cal Herrera ha presentado el libro ‘Valorización energética de subproductos del olivar y sus industrias de transformación’. Un manual imprescindible para quienes se mueven en el mundo olivarero, y que aborda la revolución que el sector tiene pendiente: sacarle partido a todo lo que nos da el campo jienense, no solo al aceite. Los restos de poda, el hueso, el orujillo … La revolución verde del olivar. La Cal plantea convertir en energía lo que lo que hoy son problemas en la gestión de residuos. No plantea utopías ni quimeras, sino soluciones técnicas que él mismo ha comprobado. Con números sobre rentabilidad y costes actualizados (y que en el tiempo que ha pasado desde la redacción del libro hasta ahora han mejorado si cabe).

La Cal, ingeniero industrial por la Politécnica de Madrid,  doctor por la UJA y MBA por ESIC, profesor en la Universidad de Jaén y en Córdoba o Castilla-La Mancha, es un adelantado. Sus planteamientos están en la vanguardia internacional. No en vano lo requieren en Marruecos, Guatemala o República Dominicana para sacar allí partido de sus conocimientos. Tiene en sus propuestas un profundo sentido social, de cercanía: lo que plantea son inversiones desde las almazaras, desde las cooperativas de cada pueblo. Que cada almazara se autoabastezca de energía con la biomasa de su entorno más cercano. La tecnología actual lo hace posible con inversiones para nada disparatadas. El mundo del olivar tiene que tener claro una cosa: o se lanza a aprovechar la biomasa o habrá otros que lo hagan y se lleven el dinero.

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“Hacía falta un libro que demuestre que el enorme volumen de subproductos del olivar puede convertirse en una fuente importante de negocios desde una nueva perspectiva medioambiental y estratégica, haciendo que la almazara pueda asumir un nuevo rol de industria modelo”, dice en el prólogo Francesco Serafini, jefe del departamento de Medio Ambiente del Consejo Oleícola Internacional, COI.

Un prólogo de un alto directivo del COI, la edición del libro a cargo de la Fundación Caja Rural, una presentación de de Manuel Parras Rosa con pesos pesados del sector como Cristóbal Gallego (Jaencoop), Luis Carlos Valero (ASAJA), Juan Vilar (consultor estratégico de prestigio internacional) entre el público … Si alguien no quiere ver la relevancia de los trabajos de La Cal será por ignorancia, recelos o por la típica resistencia a la innovación de determinados ámbitos. No en vano fue el único jienense presente en la Declaración de Meknès en favor del Olivar‘ del COI. Un evento de la máxima relevancia que puso de manifiesto el papel del olivar como sumidero de CO2. Una vitola de cultivo verde que se potencia con los planteamientos en  torno a las energías renovables que plantea José Antonio La Cal.

La vuelta al mundo con Sánchez-Gasca

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A Miguel Sánchez-Gasca estamos acostumbrados a verlo entre autos y sentencias, levantando alfombras. Pocos jueces han pisado tan asiduamente terrenos pantanosos como él desde su llegada a Instrucción 3. Sin embargo ahora el magistrado nos invita con sus pinceles a un viaje apasionante, a una gesta marinera: la primera vuelta al mundo en un buque acorazado. Se cumplen ahora 150 años del viaje de la fragata Numancia, que arribó en septiembre de 1867 al puerto de Cádiz después de lograr una hazaña nunca realizada hasta entonces.

La exposición rememora otros hechos de armas de la armada española, como el apresamiento de la Stanhope por Blas de Otezo o el combate del Callao. El pincel de Sánchez-Gasca nos lleva a sentir el olor de la pólvora, el estruendo de los cañonazos, el fragor de los combates.

La afición a la pintura del magistrado es antigua, con varias exposiciones ya en su trayectoria. Como anécdotas, los primeros retratos del rey Felipe VI que se colgaron en los juzgados de Jaén (seguramente en  toda España) no fueron los oficiales que distribuyó el Ministerio, sino los que pintó este juez. Y el edificio entero del juzgado de Violencia de Género, su anterior destino, estuvo decorado con sus obras durante un tiempo.

Don Jesús y la Japonesa Calva

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Al Jesús Tíscar le han arreao 10.000 euracos por su novela ‘La japonesa calva’, 10.000 euracos para el Tíscar que son muchos euracos por una japonesa rapada y marranona, habrase visto cosa igual. Válgame Dios.  Después de la muy celebrada ‘Memorias de un gusano’ el Tíscar regresa por todo lo alto, con la nipona pelona y premiada. Adiós a los sonetos de mortadela, a la penumbra, a la fatiga de las barbas descoloridas de puro miedo de la boca vecina. Ahora al Tíscar le tiran canapés a su paso en El Corte Inglés, le hacen fotos junto a Eduardo Mendoza, y ya no es el Tíscar sino que tiene tratamiento de Don Jesús: Don Jesús, ¿quiere usted otra copita?, Don Jesús, que está usted hecho un artista, Don Jesús, qué bien trasiega usted los terciacos de cerveza, Don Jesús, qué bonica le ha quedado su Japonesa Calva, ¿entonces qué, le lleno, Don Jesús?

Los ilustres miembros del jurado del Festival de Novela Policiaca Getafe Negro le dieron el primer premio a la nipona masajista y pajillera de Don Jesús Tíscar, y eso que ni es una novela policiaca. Negra sí que es, eso no hay quien lo discuta. Don Jesús se viste ahora más modernamente de gris para salir en las solapas de sus libros, para hacerse fotos junto a Eduardo Mendoza y para recoger cheques de 10.000 tronchos, pero lo que escribe es negro tizón, negro como el culo de un negro muy negro, negro negrísimo como la vida misma. Así que ‘La japonesa calva’ sí que es una novela negra: tiene sus crímenes, sale un guardia civil y hasta aparecen un par de policías. Pero que nadie espere encontrar una novela ajustada a los cánones del género.

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Cuando Don Jesús aún era el Tíscar, así a pelo, ya le salían unos personajes muy sombríos, muy cenizos, muy tontos o muy cabrones. Qué mala sombra tiene Don Jesús con sus personajes, nene. Ni uno bueno ha parido. Todos cabrones de cuernos retorcidos. Y si sale alguno con un asomo de bondad, se lo carga, el muy desalmado. Las cosas que les hace a las criaturicas. Y como encima les retuerce bien los pescuezos con el lenguaje y la sintaxis, así le salen las novelas de negras. En ‘La japonesa calva’ hay una buena galería hijosputa, tontos con mala baba y almas atormentadas, todos retorcidos a base de bien con el lenguaje y la sintaxis. La japonesa calva Kazumi Kuriwako, la imponente Cobriza Pemberton, el civilaco Franco Baena, la artrítica Luciana Crespillo, la niñaca poligonera Melisa Benítez, el hombre que se peina como los chunguitos … (Alguno hay, me barrunto, que es pura venganza, como la que se cobra con cierto sindicalista por viejos pleitos). Un universo de seres de extrarradio geográfico y vital a los que Don Jesús putea a conciencia. Los desnuda, los fustiga, les expone al público la casquería de sus miserias, los cruza y descruza en sus vidas presentes y pasadas, mata a un par de ellos y así consigue una novela de asesinatos y de negrura. Una buena novela, muy de Tíscar, aunque ahora sea Don Jesús.

Al Don Jesús no le han dado todavía ningún premio, que se sepa, por la complejidad de sus tramas argumentales. Mira que le han dado premios a Don Jesús Tíscar, pero por sus enrevesadas tramas argumentales ninguno, que se sepa. Ni falta que le hace. Don Jesús hila fino la estructura, eso sí. En la Japonesa hay temple y oficio de buen narrador. Teje y desteje, tira marcha adelante y marcha atrás en el tiempo, anticipa, esconde, enlaza las vidas de sus víctimas traicioneramente, va subiendo la tensión (el clímax, que dirían los críticos y los pornógrafos, que de todo hay entre los exégetas de la obra tiscariana). Y se confía a su maestría para retorcer el lenguaje, para exprimirlo, para sacarle el jugo a las palabras y a la sintaxis, con ritmos poco convencionales, arriesgados, pero que le salen rumbosos. Fíjate tú si retuerce bien el lenguaje y la sintaxis, que los estrangula y le salen novelas negras y rumbosas casi sin querer. Con todo lo que al Tïscar le pone provocar con la guarrería y la escatología cuando se gusta escribiendo, lo más arriesgado que plantea tal vez sea la sintaxis, el tono machacón, el ritmo de las frases. Ahí se juega el chaleco y sale airoso. El Tíscar siempre arriesga y provoca, tiene una voz narrativa propia, poderosa, escatológica, sabia, guarra, hilarante, sarcástica, brillante, incisiva. Lo que sea, pero propia, inconfundible. Y ahora ha parido una novela, dicen que negra, por la que le han dado 10.000 euracos, le hacen fotos con Eduardo Mendoza y le tiran los canapés a su paso en ágapes y saraos, a Don Jesús, el de La Japonesa Calva. A ver quién da más.