Tranvía e insultos

El juzgado de instrucción 1 de Jaén investiga a la ex alcaldesa Carmen Peñalver por las obras del tranvía de Jaén. Por vía penal las irregularidades bajo la lupa de la Justicia se quedan en el traslado de la Policía Local, y no creo que tenga mucho recorrido. Pero no hay que olvidar el informe del Tribunal de Cuentas, que señaló que la obra se había hecho sin estudios previos y con prácticas no ajustadas a los principios de igualdad, objetividad, transparencia y economía en la gestión de fondos públicos, así como infracciones de la normativa de contratos,  con un sobre coste en la obra del 16 por ciento.

Al juez Fernando Moral se le acumulan los casos mediáticos, pues también está investigando la denuncia de una asociación de abogados católicos por insultos contra personas del mundo judicial jienense, contra cofrades y contra católicos por la condena por el fotomontaje con la cara del Cristo de la Amargura.

 

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Sanidad jienense: de caso aislado en caso aislado hasta el colapso final

La sanidad jienense tiene otro caso aislado escandaloso. En realidad son dos casos aislados, dos reventones en las tuberías de agua caliente que pasan por la UCI del Neurotramatológico, que provocaron quemaduras a una paciente y por poco si escaldan el fin de semana a varios enfermeros del turno de noche.
Estos dos episodios se suman al caso aislado de la muerte de una mujer en urgencias abandonada durante doce horas, al caso aislado de las limpiadoras que no tienen medios para limpiar el hospital, al caso aislado de la saturación de urgencias, al caso aislado de la falta de pediatras, al caso aislado de los anestesistas sin título homologado, al caso aislado de los equipos de urgencias recortados de los centros de salud, al caso aislado de las camas triples, al caso aislado de las continuas sentencias judiciales por mala praxis médica, y al nuevo caso aislado que saltará hoy mismo o mañana a más tardar, porque a la sanidad andaluza se le están saltando las costuras de los remiendos que le llevan poniendo desde hace años. La Junta niega la mayor, y solo admite casos aislados cuando es evidente que la ficción de que teníamos una sanidad de primera se le ha venido abajo. Caso aislado a caso aislado.

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El silencio de Guerrero

GRAF941. SEVILLA, 14/12/2017.- Los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, el exconsejero Gaspar Zarrías (izq a dcha) y el ex director general de Trabajo Francisco Guerrero (detrás), al inicio de la segunda jornada del juicio de la pieza política de los ERE, en el que son procesados 22 ex altos cargos de la Junta, y que ha comenzado hoy con la lectura de los escritos de las defensas. EFE/Julio Muñoz ***POOL***
GRAF941. SEVILLA, 14/12/2017.- Los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, el exconsejero Gaspar Zarrías (izq a dcha) y el ex director general de Trabajo Francisco Guerrero (detrás), al inicio de la segunda jornada del juicio de la pieza política de los ERE, en el que son procesados 22 ex altos cargos de la Junta, y que ha comenzado hoy con la lectura de los escritos de las defensas. EFE/Julio Muñoz ***POOL***

El ex director de Trabajo, Francisco Javier Guerrero, ha sido el único de los 22 acusados en el caso ERE que no ha presentado escrito de defensa. Por estrategia procesal, ha argumentado su letrado. Será hoy el primero en declarar una vez queden solventadas las cuestiones previas, si todo trascurre según la lógica procesal en un procedimiento del todo ilógico en términos procesales. Y su testimonio es a la vez esperado y temido por buena parte de sus compañeros de banquillo. Por lo que diga. Por lo que calle. Durante la instrucción él ha señalado que otros altos cargos de la Junta querían hacer de él el chivo expiatorio. Que todos sabían todo. Ahora llega la hora de la verdad. Y hay enorme expectación por saber hasta qué punto va a disparar hacia arriba, si es que va a disparar. Por lo que va a decir. Y por lo que va a callar.

En la resolución de las cuestiones previas el tribunal ha actuado con lógica y dejando poco espacio a la sorpresa: No declarará Susana Díaz pero sí Jiménez Barrios y María del Mar Moreno, todos quedan libres de la sorpresiva acusación por asociación ilícita que hizo el PP (con lo que ya no se piden penas de prisión para Chaves, Zarrías y otros) y el objeto del juicio se limita a lo que marcó el auto de apertura de juicio oral sobre la supuesta responsabilidad de quienes idearon y financiaron el sistema de ayudas. Se ha aceptado abundante documentación y nuevos testigos, pero esto sigue siendo el juicio por el procedimiento específico, no por la macrocausa. Ahora llega el momento de que declaren los acusados. Y el primero en declarar debe ser Guerrero.

Guerrero ha hablado mucho desde que fue arrestado en 2011 y tuvo el lapsus fatal de hablar de un fondo de reptiles. Y siempre ha defendido de que él hizo lo que le ordenaron y tal y cómo se lo ordenaron. De él han dicho otros investigados en la macrocausa que lo llegaron a encontrar “descompuesto”, de las presiones que ejercía sobre él Gaspar Zarrías en asuntos como el ERE de Primayor. 

En su comparecencia en la comisión de investigación del parlamento andaluz ya declaró que “cuantas preguntas quisieran hacerme para esclarecer la investigación que llevan ustedes a cabo pueden ustedes realizarlas a los Gobiernos de la Junta de Andalucía de los períodos en que he sido Director General de Trabajo y Seguridad Social, pueden ustedes realizarlas a los servicios jurídicos de la Junta de Andalucía, pueden ustedes realizarlas a la Intervención General de la Junta de Andalucía. También pueden ustedes realizarlas a los representantes de los sindicatos mayoritarios en Andalucía. Asimismo, a los representantes de las organizaciones empresariales y también a los representantes de los partidos que, con representación en esta Cámara, han estado desde el año 1999, en que yo entré como Director General de Trabajo y Seguridad Social, hasta abril de 2008, en que yo cesé en mi puesto. Todos y cada uno de ellos han tenido conocimiento de mi trabajo. Todos se han interesado, de alguna u otra manera, por ayudas sociolaborales a colectivos y a título individual, y a empresas o bien que se implantaban en territorios de difícil actuación o bien empresas que, por circunstancias del mercado, había que ayudarlas para que no cerraran. Todos, mediante la aprobación presupuestaria en este Parlamento, mediante el control parlamentario, mediante el Tribunal de Cuentas y mediante el conocimiento que han tenido todas las organizaciones sectoriales. Nadie, absolutamente nadie, durante diez años, me ha manifestado la conveniencia o no de realizar mis funciones de una manera distinta a la que en su momento se me instruyó, nadie. Tampoco nadie varió el procedimiento después de mi cese”.

En esa comparecencia Guerrero no respondió a ninguna pregunta. Sólo saltó cuando le preguntaron por sus manejos con su chófer y sus fiestas. “Yo lo único que le quiero decir a sus señorías es que yo…, todo el mundo me tiene, me tengo, por una persona jovial. Ni he sido un putero, como alguien dijo, ni me he dedicado a la drogodependencia —no está en mi terreno, estoy dedicado a otras cosas—. Y me tomo las copas que me apetecen, cuando me apetecen y donde quiero, cosa que también se me cuestiona. O sea, yo hago la vida normal de cualquier persona normal. Y no voy a estar…, o a ser objeto de lo que alguien en un momento dado, por no sé qué razones, ¿eh?, ha querido decir. Sé cuánto vale un paquete de Marlboro, un gin-tonic, y ya está. En mi vida me ha dado por comprar un porro, no me ha hecho falta. Soy fumador y me gusta el gin-tonic. Lo he dicho en miles de ocasiones. Y no voy a estar al pairo de quien quiera ponerme a caer de un burro, y a tener que entrar al trapo de tener que demostrar que lo que dice ese señor no es verdad. Yo no tengo que demostrar nada, lo tendrá que demostrar él”.

Volvió a interrumpir una pregunta para aclarar que nunca se había reunido a solas con Chaves “salvo en las instituciones de la Junta de Andalucía, nada más, cuando él lo ha requerido”. E hizo una declaración final en su comparecencia: “No tengo ningún acuerdo de silencio con nadie. A mí no me habla nadie de los anteriores gobiernos de la Junta de Andalucía desde que saltó este tema. Bueno, y si alguno ha hablado, mejor que no lo hubiera hecho, porque para ponerme como me ha puesto… Pero no me habla nadie. O sea, no tengo ningún pacto de silencio, ¿eh?, no tengo nada a cambio. Lo único que tengo es mi situación actual en la prisión y mi familia sufriendo. Es lo único que he sacado de todo esto. Muchos años de trabajo y muchas horas de trabajo. Creo que muchas horas de trabajo, con dedicación… Yo he sido siempre gestor. Permítanme, señorías, señor Presidente, no he sido nunca un hombre de aparato de ningún partido. He sido un gestor público. Empecé con 20 años en la gestión pública y es a lo único que me he dedicado, y creo que, hasta hoy, con bastante brillantez en lo que es mi labor personal en mi tarea. Desgraciadamente, se ha visto como se ha visto por temas absolutamente distintos”.

En sus declaraciones en el juzgado, antes y después del paso por la comisión de investigación, siempre ha insistido en que se atuvo a los procedimientos e instrucciones que le dieron. Si acaso señaló el fallo en la discreccionalidad en el reparto de ayudas de esos procedimientos. Pero eran los que había.

Un punto débil débil de su argumentación está en los millones repartidos en su comarca de la Sierra Norte de Sevilla, y hacia un grupo empresarial concreto vinculado a la familia del ex alcalde de su pueblo. Ahí Guerrero ya ha señalado en el juzgado que las concedió por “imposición” de Viera, que era consejero y su superior jerárquico. Más difícil lo va a tener cuando le pregunten por la póliza de prejubilación que pagó la Junta a nombre de su suegra, por el testimonio de su chófer sobre sus juergas financiadas por los parados andaluces.

Si mantiene la postura de disparar contra otros  acusados en el juicio, se abre la espita del fuego cruzado entre los compañeros de banquillo. Ya se da por hecho que lo habrá entre el interventor general y otros procesados (Griñán principalmente). Pero hay curiosidad por saber si Guerrero desata hostilidades generales. Y en qué términos. Por

Tras salir de prisión en 2012 (en el primero de los dos periodos que ha estado en preventiva) dijo en una entrevista en Giralda TV: “No me explico de qué se sorprende ahora nadie. Posiblemente mi error haya sido no decir burradas de nadie. Ni intentar salvarme yo echando pestes, Mi error ha podido ser el silencio, pero yo me administro el silencio y lo administro como yo considero oportuno”. La forma en la que va a administrar ese silencio en el juicio, en la hora de la verdad, es lo que ahora muchos temen, y otros esperan.

IMG-20170423-WA0001Todas las claves las puedes encontrar en CASO ERE Las entrañas de la corrupción institucional en Andalucía

 

Inimputables

Los médicos que examinaron al menor, de tan solo nueve años de edad, detectaron lesiones compatibles con una violación. Los protocolos de actuación en este tipo de situaciones comenzaron a funcionar y el parte con las conclusiones médicas fue remitido a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Estos constataron que todos los supuestos agresores tienen entre 12 y 14 años, por lo que no son imputables a efectos penales. No tienen ninguna responsabilidad penal. No se les puede detener, ni procesar, ni acusar, ni castigar judicialmente.

Las fuerzas de seguridad no pueden más que dar cuenta a los padres de los menores y también a la Fiscalía y a la Junta de Andalucía. Levantan acta, se llama a los padres o tutores, se entrega al menor previa fase documental (comparecencia, llamadas al Fiscal de Menores, entrega, inscripción en el Libro-Registro de Actuaciones con Menores e incapaces en situación de riesgo). Pero son los padres los que deben tomar medidas. Si quieren.

En Fiscalía, confirman en el Ministerio Público, tampoco pudieron actuar en este caso al tratarse de menores inimputables. No se les puede imponer medidas ni poner a trabajar a los equipos técnicos ya que quedan fuera del alcance de la Justicia.
Se informó entonces a la Junta de Andalucía para que pusiese en marcha los mecanismos previstos en estos casos, tanto dentro del sistema educativo (por el contexto de acoso escolar en el que supuestamente ocurrieron los hechos) como a través de programas para la reeducación de menores infractores no imputables que cometen hechos graves.

Pero la Justicia no puede actuar. Se entiende que son sujetos que no han llegado «a ese límite de madurez intelectiva y volitiva necesaria para comprender la significación antijurídica de su conducta y actuar conforme a ese conocimiento», según la terminología legal.

Una cuestión que lleva directamente al asunto de la edad a la que debe comenzar la responsabilidad penal.  Un debate eterno que se suele caldear ante hechos de especial gravedad. Una de las últimas Memorias de la Fiscalía Superior de Andalucía reflejaba claramente que no hay unanimidad sobre qué es lo más conveniente. «Fiscalías como Sevilla, Almería o Córdoba se inclinan por una rebaja de edad en materia de responsabilidad penal de los menores de 14 años para resolver algunas de las cuestiones más problemáticas en los caos de delitos graves», decía el Fiscal Superior García Calderón. 

El informe especial de diciembre de 2014 del Defensor de Menor aludía a que «la sociedad parece dividida entre quienes se muestran partidarios de acentuar el enfoque represivo y sancionador para hacer frente a estos comportamientos violentos, y quienes consideran necesario profundizar en el enfoque reeducativo y de reinserción social como instrumentos básicos para una verdadera Justicia penal juvenil (…) Los profesionales dedicados a la reeducación de los menores infractores vienen denunciando que la ausencia de intervención con estos menores de 14 años ante los primeros síntomas serios de aproximación al delito dificulta de manera considerable una actuación posterior frente a un adolescente ya iniciado».

Las últimas memorias anuales de la Fiscalía de Menores de Jaén no reflejan hechos de relevancia con menores de 14 años implicados, ni por gravedad ni por insistencia. Hace varios años sí hubo uno al que se atribuían 47 infracciones penales, y antes aún hubo otro con un historial de 60 robos y agresiones. Sin embargo el pasado verano el debate volvió a estar sobre la mesa tras un incendio forestal grave en Los Villares provocado por varios menores inimputables que solo pretendían divertirse.

Bullying y violencia sexual

No es la primera vez  que las autoridades investigan hechos en los que se mezclan acoso escolar y violencia sexual. Hace ahora un año el juzgado de Menores de Jaén condenó a cuatro años de internamiento a un chaval por acoso escolar y violación de una compañera de colegio. La niña estaba en primaria. Su primo hermano, seis meses mayor que ella, se sumó a las burlas que otros niños le infligían en el colegio. Después llegó un acoso directo, de tú a tú. Un hostigamiento continuo. El teléfono móvil, en manos de niños de trece años, era el medio. Mensajes en los que exigía fotos de ella sin ropa. Que mantuviesen relaciones, fijándole plazos. Que no dijese nada porque iba a ser peor para ella. Que lo contaría todo. Así durante meses de «amenazas y chantajes» hasta que llegó a la agresión sexual. Un ataque en septiembre de 2014. Una violación que no se llegó a consumar porque apareció un familiar. Después, dos agresiones sexuales sí consumadas, según los hechos probados de una sentencia judicial que es firme. Y más hostigamiento. La menor sufre serias secuelas psicológicas. Un drama, una vida marcada para siempre. El juzgado de Menores de Jaén, en un fallo adelantado en esas fechas por IDEAL, condenó al acusado, que sí tenía edad para ser imputado en el momento de cometer los hechos.

 

 

 

Jaén se queda sin policías contra la corrupción

La unidad del Cuerpo Nacional de Policía encargada de investigar los casos de corrupción en Jaén está bajo mínimos. Si estuviera al completo, y ya estarían muy justos para el trabajo que les entra, serían siete agentes. A día de hoy quedan cinco. Y bajando. No dan abasto. Se los comen los casos acumulados sobre la mesa. Casos importantes, que necesitarían gente, medios para hacer el trabajo policial. Pero les escatiman todo.
Esa unidad está investigando ahora una denuncia por supuestas irregularidades en adjudicaciones de la Diputación Provincial. Un asunto de peso, pues tienen que estudiar más de 35.000 folios de documentación, tomar declaraciones, seguir pistas … Seguramente en los próximos días les entrará el caso del tranvía, si el juzgado de Instrucción 1 decide encargar alguna pesquisa. Y a diario entran denuncias de estafas por internet y otros asuntos que hay que investigar. Demasiado trabajo, y trabajos demasiado importantes, para tan poca gente, denuncia Raúl Egea, delegado sindical del CEP en Jaén.
En los últimos años esos mismos policías de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta han metido las narices en las cuentas de la Cámara de Comercio, en entidades financieras, en los contratos de la Diputación y del Ayuntamiento de Jaén, en las UTDLTs, en las trafullas de Primayor y en otros muchos asuntos. Esos mismos policías fueron los que descubrieron al chófer de la coca de la trama de los ERE y lo pusieron a los pies de Alaya, los que atraparon a una familia que llevaba cuatro generaciones con el timo del tocomocho, los que recuperaron estatuas romanas valoradas en doce millones de euros … Han resuelto asesinatos y han levantado temas que han tenido relevancia nacional, con numerosas condecoraciones concedidas a sus miembros en reconocimiento a su trabajo.
Y ahora se encuentran con que no pueden trabajar. No tienen medios. No es nuevo. Llevan así ya varios años, supliendo con esfuerzo personal lo que les han negado en los despachos de los gerifaltes. Se llegó a dar el caso de que las investigaciones de casos de corrupción con relevancia nacional tenían que pararse porque ponían durante varios días a los agentes que las llevaban en la Oficina de Denuncias. Pero ahora la situación ya es insostenible. Se quedan sin gente y no hay intención de mandarles refuerzos para cubrir las bajas, dice Egea.
La próxima vez que un político del Gobierno central o del PP diga que están poniendo todos los medios a su alcance para combatir la corrupción -o para casos especialmente peliagudos como asesinatos, secuestros y robos con armas de fuego- desde Jaén se les podrá decir alto y claro que están mintiendo. Que Jaén se está quedando sin policías para trabajar esos temas. Y que a los responsables políticos y policiales parece que no les importa.