Jaén se queda sin policías contra la corrupción

La unidad del Cuerpo Nacional de Policía encargada de investigar los casos de corrupción en Jaén está bajo mínimos. Si estuviera al completo, y ya estarían muy justos para el trabajo que les entra, serían siete agentes. A día de hoy quedan cinco. Y bajando. No dan abasto. Se los comen los casos acumulados sobre la mesa. Casos importantes, que necesitarían gente, medios para hacer el trabajo policial. Pero les escatiman todo.
Esa unidad está investigando ahora una denuncia por supuestas irregularidades en adjudicaciones de la Diputación Provincial. Un asunto de peso, pues tienen que estudiar más de 35.000 folios de documentación, tomar declaraciones, seguir pistas … Seguramente en los próximos días les entrará el caso del tranvía, si el juzgado de Instrucción 1 decide encargar alguna pesquisa. Y a diario entran denuncias de estafas por internet y otros asuntos que hay que investigar. Demasiado trabajo, y trabajos demasiado importantes, para tan poca gente, denuncia Raúl Egea, delegado sindical del CEP en Jaén.
En los últimos años esos mismos policías de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta han metido las narices en las cuentas de la Cámara de Comercio, en entidades financieras, en los contratos de la Diputación y del Ayuntamiento de Jaén, en las UTDLTs, en las trafullas de Primayor y en otros muchos asuntos. Esos mismos policías fueron los que descubrieron al chófer de la coca de la trama de los ERE y lo pusieron a los pies de Alaya, los que atraparon a una familia que llevaba cuatro generaciones con el timo del tocomocho, los que recuperaron estatuas romanas valoradas en doce millones de euros … Han resuelto asesinatos y han levantado temas que han tenido relevancia nacional, con numerosas condecoraciones concedidas a sus miembros en reconocimiento a su trabajo.
Y ahora se encuentran con que no pueden trabajar. No tienen medios. No es nuevo. Llevan así ya varios años, supliendo con esfuerzo personal lo que les han negado en los despachos de los gerifaltes. Se llegó a dar el caso de que las investigaciones de casos de corrupción con relevancia nacional tenían que pararse porque ponían durante varios días a los agentes que las llevaban en la Oficina de Denuncias. Pero ahora la situación ya es insostenible. Se quedan sin gente y no hay intención de mandarles refuerzos para cubrir las bajas, dice Egea.
La próxima vez que un político del Gobierno central o del PP diga que están poniendo todos los medios a su alcance para combatir la corrupción -o para casos especialmente peliagudos como asesinatos, secuestros y robos con armas de fuego- desde Jaén se les podrá decir alto y claro que están mintiendo. Que Jaén se está quedando sin policías para trabajar esos temas. Y que a los responsables políticos y policiales parece que no les importa.

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