El honor de Alcaraz

El juez Shaw Morcillo, titular de Primera Instancia 4 de Jaén, ha dictado sentencia en la que concede al ex presidente de la AVT, el tosiriano Francisco José Alcaraz, y a su mujer, Carmen Álvarez, una indemnización de 2.700 euros por la intromisión que un medio digital hizo contra su honor al publicar una serie de reportajes en los que se detallaba el dinero que supuestamente cobraban de las víctimas del terrorismo. “La información,que se ha reiterado en dos reportajes en cuanto a los ingresos del Sr. Alcaraz, supone imputar un enriquecimiento a costa de una asociación altruista; supone acharcarles un lucro beneficiándose de una asociación que pretende ayudar a unas personas respecto de las cuales la sociedad entiende merecen por su dolor el máximo respeto; atribuirles en definitiva la intención de beneficiarse del dolor de las víctimas”, dice la sentencia.

El 26 de marzo, hace apenas dos semanas, la Sección Tercera de la Audiencia Provincial confirmó otra sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 5 de Jaén que condenaba a una revista a pagarle 12.000 euros a Alcaraz y otros 12.000 a Carmen Álvarez. También por una intromisión ilegítima en su honor.

Chismes de juzgado

Aún está dando que hablar el paso hace varios días de Francisco José Álcaraz (quien fuera presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo), su esposa Carmen Álvarez (actualmente concejala del PP) y Enric Sopena por el juzgado de Primera Instancia (me cuentan que el número 2) de Jaén por un pleito que los primeros le han puesto al periodista. Uno más de una larga lista de conflictos que ambas partes tienen abiertas en los tribunales. Me dice Carmen Álvarez que a una revista que saca todas las semanas a una tía en tetas en la portada ya le han ganado algún juicio en Madrid. Y a Sopena también. Lo cierto es que algunas de sus demandas también han sido desestimadas.

El sorpresón del lunes de Pascua en los juzgados fue el paso por el Penal 1 de Jaén de José Luis Cano. Como testigo. De un juicio con tintes surrealistas: la Policía Local denunció que un taxista, con una tajada considerable, había dejado su vehículo atravesado en plena calle. El taxista (le piden cuatro meses de cárcel y un año y tres meses sin carné) dice que no estaba tajado, sino que se sintió indispuesto y fue a vomitar. En estas que apareció José Luis Cano y tómó el control de la situación. Cada vez que sé algo de Cano, refuerza la imagen de hombre cabal que tengo de él. Llegó a montarse en el taxi para desbloquear la calle. Ayer declaró en descargo del taxista.

Y hablando de Cano y de Izquierda Unida, buenas noticias para Francisco Checa, ex alcalde de Torreperogil. El Penal 1 (curiosamente el mismo juzgado donde ayer declaró su amigo Cano) lo ha absuelto de un delito de prevaricación del que lo acusaba el Fiscal y una funeraria del pueblo y por el que le pedían inhabilitación. Le queda otro asunto, un delito contra el Medio Ambiente (vertidos en el polígono industrial) por el que le piden tres años de prisión.