El triunfo de la gente sensata

Con un país al borde del infarto, Andrés Iniesta empalmó el gol de su vida. El gol de nuestras vidas ya. Un gol que desató la euforia en toda España. Y en Jaén, donde miles de personas se desgañitaron durante casi dos horas empujando un sueño, una emoción que hasta ahora siempre disfrutaban otros y que al fin nos ponía la piel de gallina a los españoles. (Se celebró como se merecía. Me dicen en la Policía Local que no hubo incidentes dignos de mención, sólo un par de auxilios a chavales intoxicados de algo más que de victoria)

Ganar es importante. Pero más aún es cómo se gana. No se levanta una copa a cualquier precio. Por eso disfruté especialmente con la victoria de España. El triunfo de la gente sencilla. De la gente sensata. Es lo que ha caracterizado a esta selección. A la mejor generación del fútbol español. Y a un entrenador que ha demostrado en los momentos difíciles y sobre todo en la victoria como se comporta un caballero. Hay ocasiones en las que el deporte es además de competición un escaparate de los mejores valores, del espíritu de equipo, de la lucha limpia y caballerosa, de la nobleza, de la inteligencia, del tesón…Ayer fue el triunfo de un sueño. El triunfo de la gente sensata.

Firmado por María Capilla de la Calle en IDEAL

(Para perder los papeles, ya estábamos los demás españoles. Dejo una foto de Celia Mondéjar con las celebraciones en el Bulevar.

Esta mañana, atasco monumental en el Paseo de la Estación. Casi como si no hubiéramos ganado el mundial. Casi: los coches empiezan una pitorrada y desde la acera corean: Campeones, campeones)

¿La Roja? ¿La Furia? España

Son los días de ‘La Roja’. En los titulares de los periódicos, en las cabeceras de todos los informativos. La Roja para aquí, la Roja para allá, que si la Roja tal o si la Roja cual. No me identifico con el nombre. Aunque ahora nos lo vendan como de toda la vida, es una moda desde la Eurocopa. Un invento comercial más. La Roja puede ser cualquiera. Chile es hoy la Roja, sin ir más lejos. Y España, la Azul. A vender camisetas. Casi un tercio de las selecciones del mundial son la Roja.

En los años 20 España era ‘la Furia Roja’. Con el franquismo se quedó en la Furia. Pero furia tiene cualquiera. La tuvo la España del Buitre en México, pero dos días después Bélgica mismo (otra Roja)tuvo más furia y nos mandó a casa. Después llegó el término políticamente correcto de ‘la selección’. Eran los tiempos en los que decir determinadas palabras, España era una de ellas, marcaban como fachorro. La selección era la expresión correcta, la que no molestaba, la que no hería sensibilidades aún a riesgo de ser un eufemismo vacío de contenido. Pero hoy en día, a mi lo que me gusta decir es:Ganó España.

(Texto de IDEAL firmado por María Capilla de la Calle)