Resaca

Martillazos a las nueve y media de la mañana en una tienda de ropa y tatuajes del Paseo de la Estación. Una tienda vecina de una farmacia, un estanco y otros establecimientos a los que el 29-S dejó la cerradura sellada con silicona y palillos de los dientes. La diferencia es que la tienda de ropa y tatuajes sí había hecho huelga. Por eso ellos se enteraron de que les habían jodido la cerradura el 30-S, día de la resaca. El dueño echaba esta mañana pestes. “Aquí el gilipollas soy yo, huelguista y saboteado”, venía a decir.

La Policía investiga a estas horas las ocho denuncias por daños en puertas que le han puesto por la huelga: los 14 establecimientos Más y Más de la capital cuentan como una. Hay una luna rota a pedradas. El resto son cerraduras tapadas con silicona. En varios colegios pusieron cadenas.

El interés por el 29-S se difumina con las horas. Esta mañana he recibido varias llamadas de medios nacionales que quieren hacer un reportaje en Jaén. Más concretamente en Martos. Buscan a los matagatos: tres ancianos juzgados por dar muerte a escobazos al gato de una vecina. Les piden cuatro meses de cárcel y 20 euros, que es lo que se estima que valía el gato. Ellos alegaron ante la magistrada Valle Elena Gómez que le dieron un susto al animal, no una paliza mortal. El juicio se celebró en el Penal 1 de Jaén. El 29-S.

Alberto, cerrajero en el 29-S

Alberto sí salió hoy a trabajar, pese a que por la noche había recibido llamadas anónimas invitándole a quedarse en casa. Es cerrajero. Su primer cliente, a las ocho y cuarto, fue un banco de Madre Soledad Torres Acosta. «Después me llamaron ocho más. Sólo pude atender a cinco. El resto, para otros compañeros. El sol sale para todos». De hecho Alberto llevaba trabajando para la huelga desde el día anterior: algunos clientes lo llamaron para que pusiera vaselina en sus cerraduras. Así la silicona y el pegamento saldrían mejor. Él mismo puso una buena dosis en la cerradura de su negocio, por si acaso. Decenas de establecimientos amanecieron con las cerraduras selladas en Jaén. Al mediodía en Comisaría tenían constancia de cuatro denuncias. Pero apenas se habían comenzado a llegar.

¿Contra quién?

cartel huelga

Jaén ha comenzado a recuperar la normalidad conforme se dislocaban las filas de la manifestación del mediodía, en la que, como poco, hubo 3.000 personas (los 7.000 que dicen los sindicatos parecen muchos). Por la tarde, buena parte del comercio funciona con normalidad y las terrazas aprovechan el magnífico sol de otoño. Una vez desvanecida la amenaza de los piquetes, la huelga pierde fuelle.

Los responsables políticos provinciales comienzan a hacer balance. El primero, Fernando Calahorro, que ofrece cifras de participación y destaca la ausencia de incidentes relevantes. El segundo, Paco Reyes, que destaca la actitud de los sindicatos. Son parte de la cadena de transmisión del régimen. El argumentario socialista del día (de la semana) es aparecer siempre con mensajes amables hacia la huelga y los sindicatos. Desde el presidente al último alcalde. Ya se encargarán otros de decir que se han vulnerado derechos y libertades en la jornada de hoy. La sensación es que la huelga es contra el PP, y no contra el Gobierno.

Curiosamente, la segunda parte de la correa de transmisión de este mensaje han sido los sindicatos huelguistas. En Jaén, los piquetes no han entonado ni una consigna contra el Gobierno de ZP hasta pasadas las diez de la mañana, cuando se iban ya del Corte Inglés. Y la consigna partía de los de CGT, recién aseaditos y frescos a esa hora de la mañana. Ni CCOO ni UGT (menuda paliza se han pegado los piquetes que comenzaron a dar guerra a las nueve de la noche) se han esforzado en cargar la mano contra el gobierno. No he podido escuchar la alocución de los líderes sindicales tras la manifestación. Pero durante la marcha, en las primeras filas no se ha levantado la voz. Por detrás, más radicales, Bódalo y sus jornaleros de Jódar, USTEA y otros sí lo han hecho. “Ya me gustaría, el sueldo de Zarrías”, cantaba la concejal Isabel Mateos desfilando por la Carrera.

Esparcida por el Paseo de la Estación, a la altura del edificio de la Junta, está la venganza de los funcionarios. Frente a los panfletos que han repartido los sindicatos, y frente a las perrerías que les han dicho cuando entraban a trabajar a las ocho, han tirado al viento cientos de papelitos contra CC OO y UGT.

Huelga general

La huelga general se adelantó a la medianoche en Jaén. A las nueve y media de la noche, unos 200 sindicalistas de CC OO y UGT formaron piquete ante la fábrica de galletas Cuétara, impidiendo entrar a los trabajadores del turno de noche. La Policía tuvo que escoltar a muchos de ellos entre abucheos y petardos. Algunos se quedaron sin poder entrar. Hubo momentos de nervios. Un agente me llegó a pedir la acreditación de prensa. Se mosqueó cuando me vio a hacer fotos. Los piquetes lo abroncaron de firme.

A partir de las diez, otro piquete formó a la entrada de la planta de FCC en la carretera de Fuerte del Rey. Parar la recogida de basura se consideraba una medida estratégica. El presidente del comité de empresa Antonio Galacha explicaba que apenas habían entrado cuatro trabajadores de más de veinte que formaban el turno de conductores. Pasadas las once cuatro camiones quisieron salir. Los piquetes se lo impidieron con una sentada ante la puerta, y ante un fuerte despliegue de la Guardia Civil. No lograron salir.

Allí mismo, el máximo responsable de CC OO en Jaén, José Moral, subía el ánimo de los huelguistas al anunciar que el turno de noche de Valeo había parado, y que el polígono de Martos, otro de los puntos estratégicos a parar, estaba sin actividad. El mayor polo industrial de la provincia, sin actividad.

El piquete de Jaén, además de estar formado por sindicalistas locales, fue reforzado con otros de Linares, Úbeda y Martos.

A partir de las dos de la madrugada el objetivo está en el polígono de Los Olivares, en Mercajaén especialmente. La llave de los minoristas y de las plazas de abastos. A las seis, las miradas se centrarán en la salida de los autobuses de Castillo. Se prevé un amanecer tenso allí. Y a partir de las ocho, las obras y toda la actividad económica.

Las primeras horas de huelga en Jaén las dejo resumidas en un vídeo.

Sin título

El 20 de junio de 2002, durante la útima huelga general, me tocó ir a Jódar. Me he acordado de aquellas crónicas. Las releo y me parecen actuales. ¿A vosotros que os parecen?

La capital del PER

Más de un millar de personas se lanzaron a la calle reivindicando empleo y subsidios agrarios mientras todos los comercios y establecimientos permanecían cerrados

JÓDAR


«Mansueto, que soy Norberto. Que el pueblo se ha levantado y estamos haciendo un pasacalles». Así le explicaba por teléfono al mediodía de ayer un dirigente del SOC -Sindicato de Obreros del Campo- al conocido sindicalista Mansueto Nsi la reacción de buena parte del pueblo de Jódar durante la jornada de huelga. En la población -una de las que más dependen de los subsidios agrarios en toda Andalucía- el seguimiento del paro fue total. Ni un tractor o jornalero en el campo. Ni un comercio, ni un bar, ni un establecimiento público abierto. Y más de un millar de personas que arrastradas por un grupo de mujeres recorría sin descanso las principales calles del pueblo en una manifestación espontánea.La jornada comenzó al amanecer, con el SOC controlando que nadie saliese a trabajar al campo. Poco antes de las 10, alrededor de 200 personas partían del pueblo en más de 30 vehículos para actuar como piquetes en toda la provincia. Mansueto a la cabeza con todo el poder del SOC, que en Jódar ya ha demostrado sobradamente su capacidad de convocatoria. En la plaza de España y en el parque de la Avenida Primero de Mayo muchos hombres los despiden, mientras esperan acontecimientos a la sombra. Tampoco hay ningún otro sitio a donde ir. A las 10,30, un guardia municipal -servicios mínimos- asegura en el Ayuntamiento que no hay ningún acto convocado oficialmente esa mañana.Casi contradiciendo las palabras del guardia pasan por la puerta del Ayuntamiento un grupo de mujeres, no más de treinta. El estruendo que forman es enorme. «Aznar cabrón, trabaja de peón» y «España va bien, mierda», corean. Arrastran a los hombres a la marcha. A los pocos minutos son un centenar. Dos. Quinientas personas. La marcha sigue por la calle Juan Martín. «Aznar, Arenas, iros a la mierda». La comitiva da la vuelta poco antes de llegar a la carretera de +beda. Los hombres se hacen a un lado y dejan a las mujeres pasar por el centro para que ocupen de nuevo la cabecera.
Cánticos
En la segunda vuelta hay ya un millar de personas largo. «Obreros somos y obreros seremos, y a los fascistas nos los comeremos», cantan. Norberto llama entonces a Mansueto para comunicarle que la huelga es un éxito. Mansueto está en +beda. «No sé si podremos llegar a Jaén. Aquí hay todavía comercios abiertos y los estamos cerrando. Hay que cerrarlos todos», decía el líder sindical. «Se han ido porque aquí no hacen falta, en Jódar todo está cerrado», apunta un manifestante.En la cabeza de la comitiva aparecen un par de banderas del Che Guevara junto a las de la comunidad autónoma. «Qué habrá pasado, que Andalucía se ha levantado, Andalucía mañana será republicana».
Gran piquete
En una calle lateral una persiana está entreabierta. Dos hombres salen de la manifestación para asegurarse de que no ha abierto. «Nadie abre. Son ganas de tener un conflicto con la gente y perder la clientela», comentan en las inmediaciones.Cuando se pasa cerca de la casa de alguien relacionado con el PP se corea «fascistas cabrones, salid a los balcones». Alguien se siente inspirado e improvisa un sesudo argumento -«Teófila pelleja, lávate la almeja»- que será coreado durante varios minutos y en sucesivos momentos de la marcha, que se mantiene hasta que el calor es ya insorportable. Para la tarde se reserva un recibimiento triunfal a Masueto y a los hombres que han actuado como piquetes en toda la provincia.
Éxito provincial
Desde el SOC se apunta que a falta de recibir todos los datos relativos al paro en el campo jienense, «no tienen ninguna información de que se haya trabajado en los olivares o que hayan salido los tractores de las cocheras». En Jódar y todos los pueblos de alrededor hasta +beda se controlaron caminos, cortijos y accesos de los pueblos, sin que se detectase movimiento de personas o maquinarias. La misma impresión transmite Antonio Laserna, de UGT, que destaca la alta sensibilización de los jornaleros de toda la provincia en un tema que los afecta directamente.Otras fuentes apuntan a que si bien los jornaleros no salieron ayer a trabajar, pequeños propietarios de toda la provincisa sí que aprovecharon para continuar los riegos de primavera o hacer pequeñas labores. Eso sí, escogiendo parcelas en las que su presencia no resultase demasiado llamativa. En Jódar, sin embargo, lo que domina es el latifundio, con pocos pequeños propietarios de fincas.Las que sí aprovecharon para clamar por sus derechos son las mujeres, que en zonas agrícolas sólo encuentran trabajo durante la aceituna.
5.000 CARTILLAS
Prácticamente uno de cada tres habitantes de Jódar tiene cartón del paro. Antonio Laserna, de UGT, asegura que hay alrededor de 5.000 cartillas agrícolas en el pueblo, cuya población es de 16.000 habitantes. El subsidio agrícola deja anualmente en el pueblo 121 millones de pesetas, sin lo que Jódar no podría subsistir, según Laserna.

Miajica de paro, miajica de jornales”

EMPIEZAN a llegar los miembros de la familia Vargas-Galiano y parece que no van a acabar nunca de ponerse para la foto. Son nueve hermanos -aunque no todos estaban ayer en Jódar, algunos habían salido de piquete por la provincia- y los padres, además de once nietos. «¿Que como nos las apañamos para poder vivir? Pues con una ‘miajica’ que nos deja la aceituna, con una ‘miajica’ de la vendimia, otra ‘miajica’ del espárrago», asegura el cabeza de familia, Antonio Vargas Molina, de 55 años.
Se le olvida mencionar otra ‘miajica’ importante: la del paro. De sus nueve hijos, ocho perciben algún tipo de prestación por desempleo a lo largo del año. Todos menos Miguel þngel, que sólo tiene 15 años. Es una familia típica de jornaleros -extrema si acaso por su número, que no hace sino resaltar los problemas- que salen adelante pese a que sólo encuentran trabajos de temporada, en la recolección de productos agrícolas.
Trabajos que además tienen que buscar fuera de su pueblo, donde sólo hay tajo durante la aceituna. Las campañas de la fruta y la uva en La Mancha, Cataluña o Francia -Antonio nunca ha ido a este país, pero el resto se lo tiene bien recorrido desde los 18 años- o la campaña del espárrago en Navarra. Alrededor de 3.000 personas de Jódar se desplazan a la comunidad foral cada temporada. A esos trabajos de temporada han ido Antonio y su mujer Dolores Galiano con sus hijos, primero porque no podían dejarlos solos y luego porque ya tenían edad para echar una mano en el tajo.

Dificultades

Dolores, 51 años, no se anda con remilgos para explicar cómo ha vivido: «Toda mi vida preñada y trabajando, dejando encerrados a mis hijos para poder traerles de comer. Y cada año a la aceituna o por ahí, preñada o sin preñar. Para acabar debiéndoselo a los bancos». Cinco de sus hijos están ya casados, pero su casa sigue siendo el punto de reunión familiar diario. «Todos los días hacen falta por lo menos dos mil duros».
Manuel es el sexto hijo. «¿Que qué estudios tengo? Los del campo, los que hacen falta para salir adelante y ayudar a la familia. Y la ‘miajica’ que tenemos ahora la vamos a defender».
Los hijos y los nietos de Antonio y Dolores marchaban ayer en la cabeza de la manifestación que recorrió Jódar. Junto a otros jornaleros que tienen las mismas preocupaciones. Y el mismo nivel de información. «Nos quieren quitar el paro», repiten invariablemente cuando se les invita a explicar la reforma del empleo que pretende hacer el gobierno. En un pueblo sin alternativa al olivar, se aferran a su ‘miajica’ de subsidio.

"No vamos a perder más dinero"

Minutos antes de las diez de la mañana, un grupo de empleadas de la lavandería del hospital apuran un cigarrillo antes de volver al trabajo. “¿Huelga? Aquí no ha faltado ninguna. No vamos a perder más dinero, encima de lo que nos quitan. La mejor manera de protestar es venir a trabajar y que nos paguen el día, que no ahorren más a nuestra costa”, asegura una de ellas. El resto asiente. Dentro del hospital, en el despacho de UGT ponen cara de indignación al criticar que “Salud ha secuestrado los datos del seguimiento de la huelga. No sabemos cuánta gente la ha secundado”. La verdad es que la actividad en el hospital de Jaén es la de un día normal. “Ha venido hasta más gente que un día normal”, decían en un sindicato de los ‘profesionales’, que no había convocado huelga.

Detrás de la montaña de papel en cada mesa del Penal 1 hay un funcionario. Encima, con una sonrisa, que así se las gastan en esos lares habitualmente. El Penal 2 y el 3 están celebrando sin problemas. Y en la Audiencia condenan a un fulano a tres años, tras ratificar la conformidad prestada previamente. Según el recuento oficial, algo más del 92% de los funcionarios se han presentado a trabajar en la administración de Justicia. “Que quede claro que aquí nadie está de acuerdo con el recorte, pero tampoco con cómo han actuado los sindicatos”, indican en un juzgado.

La guerra de cifras está servida. Salvo en la Universidad y en algunos puntos de enseñanza, el seguimiento ha sido bajo. En eso parece que hay consenso. En la concentración de sindicalistas en la Plaza de San Francisco, a mediodía, hay unas 500 personas (foto de arriba facilitada por los sindicatos). En torno a la una y media un grupo de sindicalistas se refresca con una caña en la Cruz Blanca. Allí se habla ya de unas mil personas en la concentración. Poco después llega la nota de los sindicatos a la redacción: dos mil personas, dicen. En el vídeo, paseíllo de CSIF tras la concentración por las calles de Jaén y declaraciones de Joaquín Álvarez, su presidente en Jaén.

El tranvía no se toca

Los piquetes de la huelga de alicatadores y yesistas convocada por CC OO piqueteaban como corresponde, sin que hubiese ningún problema cuando informaban a los trabajadores de la construcción que o dejaban las paletas o aquello se podía poner calentito. Ningún problema. Se suele ser permisivo cuando se trata de trabajadores que intimidan informativamente a otros trabajadores, siervos del capital. Es la norma no escrita. Hasta que se llegó a la obra del tranvía. “Ha sido acercarnos a la obra del tranvía cuando alguien volcado una valla. No ha habido más. Y la Policía ha intervenido muy contundente. Somos trabajadores. Han sacado las porras. En cuanto nos hemos acercado al tranvía ha habido problemas. Antes no. No quiero pensar que haya interés político en que no se moleste allí”, ha explicado Pedro Cárdenas, secretario general del Cecoma de CC OO, convocante de la huelga.

La Policía ha explicado que ha habido un incidente y que se ha requerido a tres personas para que se identificasen. No ha habido detenidos. Sólo se les ha identificado. A la comisaría. Supuestamente, son ellos los que han volcado vallas en Jaén por la paz. El mosqueo de los piqueteros era grande. Treinta o cuarenta han esperado la salida a sus compañeros, frente a la Comisaría de Arquitecto Berges y ante un fuerte dispositivo de agentes equipados con material andisturbios, escudos embrazados y porras al cinto, encarando a los huelguistas que buscaban la sombra de las Carmelitas.

A la Policía no le tembló el pulso a la hora itervenir cuando el PP intentó parar la obra del tranvía abrazando árboles en la Plaza de las Batallas. En el vídeo, salida de los huelguistas tras se identificados.