"Los jueces nos sudan el coño"

María del Carmen, Eva, Sara y Coral han sido condenadas a ocho meses de cárcel por arremeter contra la Policía en la persecución de uno de los suyos en la calle Flor de Úbeda. Les dijeron lindezas del siguiente tenor literal, que diría un remilgado de la toga: “Hijos de puta, os tenemos que matar, ojalá ETA os matara a todos, viva ETA, a nosotras la Justicia nos suda el coño, los putos jueces nos sudan el coño, os creeis muy hombres con el uniforme y su no fuera por él os mataríamos”. Así están las cosas en los juzgados. Calentones y disparatados. A veces las acusadas se ponen agresivas y otras melosas. En los penales una acusada de malos tratos espera su turno para entrar a juicio en el calabozo. Entre los barrotes ve a un policía, que le parece buen mozo. “Apañao, si yo te cogiera a tí te daba la vuelta como a un calcetín”, le requiebra.

El mismo policía que custodia a tan ardiente hembra acaba de tener, minutos antes, un juicio en el que comparece como denunciante. Un hombre y una mujer, acusados de atentado a agentes de la autoridad, se declaran culpables de atacarlo, y aceptan seis meses de cárcel. Fue por una trifulca que ocurrió hace unos días en el juicio al “Perenne” por unos robos en el puente de la Sierra. La vista ahora es contra la hermana y el cuñado del Perenne, que quisieron agredir al ‘Rata’, antes colega insuperable y ahora enemigo mortal del Perenne y que declaró contra él. El policía se puso en medio y hubo patadas y empujones. Juzgaban al cuñado. Sobre la marcha se reclama la presencia de la hermana, que está en la puerta. Los dos pa’lante. Seis meses.

El mismo abogado que defiende a la hermana y al cuñado es también quien lleva la defensa de Moisés A.M. El héroe del día. Un tío cabal, de entre los trece hermanos A.M., polémicos y famosos allá por la falda del Castillo. Mayormente a la familia A.M. los jueces les sudan el coño, o como se diga. Pero hay días como éste que toca vestirse de domingo y tirar para el juzgado. Juzgan al Moisés y al Raúl por un atraco a mano armada. Moisés por pocas si puede entrar a sala porque tenía una orden de destierro de Jaén, y la Policía lo detuvo nada más asomar por el juzgado. Tuvo que mediar la jueza, que había librado oficio para levantar el destierro con motivo la vista. Moisés entró y se declaró culpable, y libró a su hermano Raúl. Después se volvió a Granada. “Allí vivo bien con mi hermana, y haý más marcha que aquí”, le explicó a la magistrada, por si fuera de su interés.

El hermano de Moisés, Raúl A.M. tiene una en lo alto que ni él mismo sabe lo grande que es. Como para que ya no se la sude tanto. Cuando lo cogieron hace un mes, con fuerzas especiales de asalto para reventar su casa en Antonio Díaz, tenía tres órdenes de ingreso en prisión pendientes y ocho causas más abiertas. Ayer tuvo tres citas en el juzgado de Instrucción 4 por robos con violencia. De todas estas cosas dijo no saber nada. A continuación lo llevaron a Comisaría para un par de ruedas de reconocimiento por otros asuntos.

Y hoy tenía dos juicios. Del primero se libró porque la víctima a la que unos desconocidos abordaron en la calle San Andrés para desvalijarla en 2007 dijo que no lo reconocía. Absuelto. Del segundo lo libró su hermano, que apechugó con todo y se come un año de cárcel. Ya se lo llevaban cuando pidió permiso a la magistrada Carmen de Torres Extremera para darle un abrazo. Y allí mismo frente a la jueza, estrechó a su hermano, sangre de su sangre, contra su pecho. Raúl puede estar hoy satisfecho. Podía haber acabado la mañana con siete años de prisión más en la talega, y vuelve a la cárcel con ‘cero points’ extra en su casillero. Tranquilidad en las masas. Le van a seguir saliendo jucios sin parar.

A todo ésto, por los juzgados pululaban las fuerzas vivas de Jódar por un jucio con esvásticas y panfletos de por medio, que se suspendió en mitad de la faena porque un guardia civil testigo. Los acusados lo están por pegar por el pueblo, supuestamente, carteles con cruces gamadas con las caras de Zarrías y el candidato local del PSOE. Seguirán otro día. La guinda para una mañana de locos.

A la salida de los juzgados los famosos y polémicos hermanos A.M. hicieron pasillo para vitorear a Raúl. Un despistado se metió por medio y la Policía tuvo que llamarle la atención. Lo hizo mismo policía que custodiaba a Raúl, y que había tenido un juicio poco antes contra dos clientes del mismo abogado que defiende a Moisés, y al que una acusada había requebrado para darle la vuelta como un calcetín. El mismo que tiene que bregar todos los días con familias a las que, francamente y como dicen María del Carmen, Eva, Sara y Coral de la calle Flor de Úbeda, los jueces les sudan el coño.

Lourdes Molina y el juez Rivera

La que hay montada entre el juez Jesús Rivera y la jueza Lourdes Molina en Almería. Y todo por un quítame allá esa presidencia de la Audiencia, que ganó en el CGPJ la jienense, de Beas de Segura ni más ni menos. El juez Rivera va a dar batalla hasta el final. Lo que no sé es por qué se pone así el hombre, que parece que ha descubierto la pólvora: a estas alturas indignarse porque en los nombramientos de los jueces juega un papel importante la política de los jueces es, cuanto menos, ingenuo.

Lo malo para Lourdes Molina es que el juez Rivera no es un tipo que se tome las cosas a la ligera. Que se lo digan si no a los del hotel Algarrobico y a los del centro comercial Gran Plaza. El hombre quiere ser presidente de la Audiencia de Almería. Y quiere serlo, además, sin ser miembro de ninguna asociación judicial. Qué osado el tío. Antes cae un rayo en el Algarrobico y deja el hotel reducido a polvo, o alguien plantea una candidatura alternativa a la de Paco Reyes para la secretaría general del PSOE en Jaén.

Lourdes Molina no es que tenga méritos para ser presidenta de la Audiencia. Tiene meritazos. Pero también es cierto que en lo de política de los jueces se lo tenía bien trabajado, sobre todo desde que hace algunos años se presentó a la presidencia del TSJA contra Méndez de Lugo como alternativa de Jueces para la Democracia. Eso sí que fue osadía. Luego quiso ser presidenta en Jaén, pero le ganó el puesto Elena Arias Salgado, quien además de muchos méritos tenía las bendiciones de la mayoritaria APM y del mismísimo vocal del CGPJ Pío Aguirre, quien había proclamado en público que era su candidata (hasta el también aspirante José Cáliz, en su famoso y polémico discurso del gran chutador en la despedida de Pío, pidió imparcialidad).

(Arriba, foto de JJ Mullor del juez Rivera tomada en 2006 y foto de González Molero de Lourdes Molina en la toma de posesión en el TSJA)