El culo al aire

El jefe de los cocos andaluces, Carbonero, informa de que le han cascado una multa de 5.400 euros a los nueve miembros del ex comité de empresa de Primayor. Me lo cuenta Mónica Lopera, que lleva cariacontecida de la rueda de prensa. Una carta certificada a cada uno con su ‘receta’ correspondiente. Señal de que tras 63 días de acampada a cara de perro, pitadas a todo socialista que han tenido a tiro (Rubalcaba incluido) y espectáculos diversos, su presencia es ya más que molesta para el régimen. “No tenemos nada que perder porque lo tenemos ya todo perdido”, me dicen cuando me paro con ellos alguna mañana. Ellos son los verdaderos indignados. Padres de familia en la puta calle, que se sienten engañados por los políticos. Algunos llevan detrás una historia laboral que pone los pelos de punta: quebraron con Molina, con Campocarne, con Primayor y cuando los acogían los Ruiz Mateos cariñosos en su regazo (algunos estuvieron merendando una tarde con Don José María padre y la matriarca Doña María Teresa en su casa en Madrid) van los rumasas y quiebran. La multa que les han puesto a los miembros del antiguo comité es por las manifestaciones improvisadas (no autorizadas) y el reparto de octavillas en la vía pública. La sanción se la mandaron a casa de cada uno por correo certificado. Se que el instructor del expediente no sabe que ahora viven en la calle, en una tienda de campaña. Así que la multa no sé yo cómo la van a cobrar. Los pobreticos ya están con el culo al aire.

Por cierto, me asalta la duda de si se puso alguna multa a alguien durante el mes que duró la acampada no autorizada de los indignados del 15-M. O si se ha puesto una multa a alguien en los últimos años en Jaén por manifestaciones no autorizadas. Lo preguntaré.

Actualización: Calahorro (las multas las pone la Subdelegación) ya los quiso crujir en 2009 por un pollo que montaron en 2009, en la celebración institucional del día de la Constitución. Por insultos a Terevé, entonces delegada del Gobierno andaluz. Ese día ‘nos colamos’ en una reunión entre las autoridades. Tolerancia, Fernando, le pidieron.

Ruiz Mateos salva la cara al PSOE

Casi treinta años después de lo de Rumasa, no hay socialista jienense que se precie que no le haga reverencias a Nueva Rumasa. Creo yo que hasta se ríen en la intimidad con el ‘que te pego, leche’. Los negocios son los negocios, y la política es la política. La familia Ruiz Mateos, en plena crisis y con la Comisión Nacional del Mercado de Valores espantándole pardillos, invierte casi 50 millones de euros en Jaén, construye una nueva fábrica que capta inversores por televisión y le salva a las administraciones el papelón de los trabajadores de Primayor. En enero pasado, cuando José María Ruiz Mateos hijo acudió a Jaén a poner la primera piedra de su fábrica (Zarrías, Terevé y Peñalver rindiéndole pleitesía), el vástago del mítico empresario jerezano demostró que no había rencores ni malos rollos ya, y se hartó de piropear a la alcaldesa y a la aún delegada del gobierno con gracejo y estilo.

La visita de la alcaldesa el viernes a las obras y su paseíllo bajo el sol por la explanada junto a representantes de ex trabajadores de Primayor ha sido otra maniobra oportuna para todos: desmentido a los rumores de parones y retrasos en las obras, mensaje de tranquilidad y buenos deseos a los trabajadores de Primayor que esperan desde 2007 a que cumplan las promesas de recolocarlos, y comienzo de curso político con una foto y titulares de creación de empleo y riqueza. Todos contentos. Diplomático el director de Chef Dhul, Juan Salado, que admitió que habían tenido con Urbanismo sus más y sus menos, pero no más de “lo habitual en una obra de esta envergadura”. Se sonrió Manuel López. Ellos sabrán. El viernes tocaba sonreír.

Ahí dejo el vídeo de la visita de la alcaldesa a las obras. Hablan el director Juan Salado y la alcaldesa Peñalver