Desimputado

El magistrado Fernando Moral ha decretado el sobreseimiento y archivo de la causa abierta contra el delegado de Obras Públicas de la Junta en Jaén, y contra el secretario general de la delegación, ambos imputados hasta esta misma mañana por supuesta prevaricación de la que los acusaba un empleado de la casa. El delegado Valdivielso se ha ahorrado además el paseíllo hasta el juzgado en calidad de imputado (algo que le interesa ahora menos que nunca, cuando todos miran hacia él tras el descalabro socialista en la capital)

La jugada ha sido tal que así: tanto Valdivielso como el secretario general estaban citados el 6 de junio para declarar en calidad de imputados. El secretario general le pidió al juez adelantar su declaración. Tras escucharlo esta mañana, el juez archiva la causa.
¿Se ha acabado la película? No. me cuentan que en un despacho de abogados de Navas de Tolosa están ya redactando el recurso contra el archivo. Se decidirá en la Audiencia. Pero por lo pronto, el imputado ha sido desimputado.

Imputado

A Rafael Valdivielso le ha salido una china en el zapato. Un antiguo alcalde, socialista para más inri, que trabaja en la delegación provincial que dirige el propio Valdivielso, y que le puso una denuncia por prevaricación por omisión. La denuncia ha sido admitida a trámite por el magistrado Fernando Moral, de Instrucción 1 de Jaén. Y Valvivielso ha sido citado ya a declarar en calidad de imputado.

El asunto es enrevesado. A la delegación provincial de Obras Públicas comenzaron a llegar denuncias contra un trabajador, que además de empleado de la administración andaluza es abogado titulado y colegiado, y ejerce. Unas veces a raíz de estas denuncias y otras por iniciativa propia, pues la cosa se fue encabronando, Obras Públicas abrió expedientes disciplinarios. Hasta cuatro. Las cuatro veces se la tuvo que envainar, porque no encontró motivo de sanción, y los archivó. Pero he aquí que en uno de esos cuatro expedientes no se respetaron los derechos del trabajador, sostiene el denunciante: se tuvo abierto más tiempo del que permite la ley. Y, siempre según la denuncia, lo sabían tanto Valdivielso como el secretario general de la delegación, también imputado. Lo sabían porque él se lo dijo, claro. Así que denuncia al canto.
La delegación provincial encontró sin embargo motivos motivos para abrirle a este trabajador un quinto expediente por falta muy grave que aún sigue abierto y pendiente de resolución. Las dos partes están jugando duro. A estas alturas del partido ninguno se va arrugar. Uno se juega el puesto de trabajo. Otro una inhabilitación que arruinaría su carrera política. El marcador al descanso del partido es un expedientado – dos imputados. A ver qué pasa.
ACTUALIZACIÓN: Me dicen que la Junta ha emitido ya una propuesta de resolución, que consiste en trasladar al trabajador de puesto. Lo mínimo.

Citas en el juzgado

Metidos como estamos en harina con la campaña electoral y los protestones del 15M (esta tarde, movida convocada a título individual por personas a través de las redes sociales a las ocho en la plaza de la Constitución) tengo muy descuidada la actualidad en los tribunales de Jaen. Y esta semana la cosa está que arde.

Ayer pasó por un juzgado civil un viejo amigo de este blog: Juan Lanzas, el de los EREs, ni más ni menos. Tiene un pleito con la cooperativa de Albanchez de Mágina que presidió hace años y que cuando perdió las elecciones le puso una multa de 6.000 euros y decretó su expulsión. Ayer se discutía si habían respetado sus derechos a la hora de sancionarlo y echarlo. Hay pleito para rato, porque tiene el asunto una vertiente penal.
También fueron ayer a declarar a Instrucción 2 los constructores de Bélmez que disputaron a mamporros las obras del Plan E del pueblo, delante de alcalde, la secretaria interventora y media corporación municipal. El magistrado Antonio Valdivia les tomó declaración, e intenta desembrollar una riña tumultuaria con puñetazos, golpes diversos y hasta sillas volando. Aquello parecía el saloom del oeste más que el salón de plenos.
Creo que para hoy (si no fueron ayer) está previsto que pasen a disposición judicial dos hombres y una mujer en Linares, acusados de darle una paliza de muerte a un tipo de Rus. Riñas con asuntos de droga de por medio, me cuentan. Cosa seria, porque los cargos son de tentativa de homicidio y robo con fuerza. Le dieron con un escardillo y con un marro, y dejaron al tipo hecho un Ecce Homo, con la cabeza abierta y chorreando sangre por los cuatro costados. De esta guisa se presentó en Comisaría. Aún puede que sea detenido alguien más.
En los penales, hay otra vez juicio por temas de abusos sexuales. En las últimas semanas, son constantes los casos. Aunque el asunto más interesante del día tiene cita a las diez y media de la mañana. El presidente de la Cámara de Comercio de Jaén, Luis Carlos García, está llamado como acusado de un delito de receptación por el que le piden un año de cárcel. Junto a él están citados otros acusados. Es la segunda vez en apenas un mes que lo juzgan por el mismo delito. La primera (le pedían un año por un bargueño) salió absuelto con todos los pronunciamientos favorables. Las antigüedades le están haciendo pasar un calvario judicial. Aún tiene pendiente otro juicio en el que lo acusarán del robo de las puertas de las casas consistoriales de Baeza. Palabras mayores, con penas de cárcel muy elevadas.
La última, en La Carolina. El lunes por la noche se quedaron esperando a que pusieran por la tele el programa que supuestamente ha hecho grabaciones con cámara oculta de gente que dice que ha vendido su voto. El Facebook del PSOE local lo proclamaba primero a una hora, luego más tarde, y finalmente parece que ha quedado para otra ocasión. La Férriz dará rueda de prensa para hablar del voto por correo en el pueblo. Y seguramente anuncie que el asunto, además de en la tele, tiene cita en el juzgado.

Ensañamiento

TVE considera reabierto el debate sobre el ensañamiento después de que un tribunal no apreciase esta circunstancia en el caso de un homicidio con 37 puñaladas. En Jaén vamos a tener en los próximos meses un juicio con el mismo tema de fondo. Un caso además que estremeció a la opinión pública: la muerte de 26 puñaladas de Fernando Jurado (ex secretario general de UCD, empresario fundador de Aguas Sierra de Jaén y abogado). Fiscalía pide una condena de doce años contra el autor confeso del crimen, y considera que fue un homicidio. No hubo ensañamiento, que hubiese elevado el delito a la categoría de asesinato (penado con más de quince años de cárcel).
La definición que hace el Código Penal de ensañamiento difiere de la acepción del término en el lenguaje corriente. Para que un tribunal aprecie ensañamiento se debe haber «aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido». La tesis que defenderá Fiscalía en el juicio es que el acusado, Antonio Q.G. no se propuso hacer sufrir a Jurado, sino que fue a por él, a matarlo, independientemente del número de puñaladas que le dio. De hecho la defensa intentará convencer al tribunal de que sólo fue consciente de las dos o tres primeras, y que fueron esas las que mataron a Fernando. Luego no hay ensañamiento.
Me queda la duda de si serán capaces de hacérselo entender al jurado que tendrá que decidir sobre este caso. Según suelen explicarle jueces y fiscales a los ciudadanos que forman parte de un tribunal popular que deben apoyarse en su sentido común. Y el sentido común dice que 26 puñaladas son ensañamiento. Aunque a veces la Justicia tiene razones que la razón no entiende.

El tal Eloy

Nono el mallarín y su primo Antonio explicaron ayer por qué se dieron a la fuga tras la muerte de El Houcine el 28 de agosto de 2008 en Linares. Tardaron muchos meses en echarles mano, y la Policía de Jaén tuvo que llamar a agentes de operaciones especiales para sacarlos de sus escondrijos en El Cerro. Ya conté cómo cogieron al Nono. Por el rabo. Ahora hay nuevas claves sobre por qué estuvieron fugados: se lo recomendó un tal Eloy, que convenció a sus familias de que era un tipo con buenos contactos en Madrid y el único que podía evitarles “un gran peligro”. El tío trincó la pasta y nunca más se supo de él. Sólo que dijo llamarse Eloy. Nono y Antonio lo usaron ayer a modo de coartada, pero tendría narices que alguien le echase valor para timar de esa forma a los mallarines.

La historia me recuerda a una que me contó recientemente un magistrado sobre los juzgados de una gran ciudad. Por allí rondan unos personajes a los que llaman cuervos. Timadores profesionales. Le echan el ojo a familias que esperan a que un juez decida si manda o no a la cárcel a un familiar. Indagan en el juzgado, y si se enteran de que se va a decretar la puesta en libertad, se presentan a la familia y le dicen que tienen mano dentro y que puede sacarlo. Aunque claro, un buen fajo haría más fáciles las cosas. Dicen que hay incautos que pican. La duda es si Eloy es un fantasma o un artista.