¿Espías y venganzas o casualidades?

Tiene su aquel que algún ente socialistoide le casque ahora Castillo. Dígase la Junta, por ejemplo. ‘Ahora vas y lo bailas otra vez, como en la noche de marras’, que dirá más de uno. El caso es que ayer había guasa entre los trabajadores que van a Geolit en autobús, y se deshacían en comentarios: que si había coches espía persiguiendo a los autobuses castilleros entre Jaén y el eriazo mengibeño reconvertido a parque tecnológico en ciernes, que si lo pillaron con las manos en la masa en una parada no autorizada, que a ver cómo me vuelvo yo ahora a Jaén, que nos han quitado los autobuses… Por lo pronto, la Junta ha cortado la línea .

El tranviazo puso a Castillo en el punto de mira. Y darse un garbeo por los salones donde el PP celebraba su victoria el 22M enfureció a más de uno. A Rafael Valdivielso, delegado de Obras Públicas de la Junta y fino observador de la realidad capitalina, ya destacó lo contento que estaba Castillo la noche del 22M. Tuvo protagonismo Valdivielso con esas palabras, y más que tendrá habida cuenta de la orfandad en la que se ha encontrado la derrotada tropa socialista, con la Peñalver desaparecida en combate y los últimos días de mandato municipal convertidos en espectáculo lamentable de puro abandono.
Las iras de los derrotados apuntaban a una conspiración autobusera-pepera. Y poco después, ha llegado el asunto de Geolit. Hay que ver. Casuallidades que pasan, que se suele decir. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. Y que siga el baile.

Desimputado

El magistrado Fernando Moral ha decretado el sobreseimiento y archivo de la causa abierta contra el delegado de Obras Públicas de la Junta en Jaén, y contra el secretario general de la delegación, ambos imputados hasta esta misma mañana por supuesta prevaricación de la que los acusaba un empleado de la casa. El delegado Valdivielso se ha ahorrado además el paseíllo hasta el juzgado en calidad de imputado (algo que le interesa ahora menos que nunca, cuando todos miran hacia él tras el descalabro socialista en la capital)

La jugada ha sido tal que así: tanto Valdivielso como el secretario general estaban citados el 6 de junio para declarar en calidad de imputados. El secretario general le pidió al juez adelantar su declaración. Tras escucharlo esta mañana, el juez archiva la causa.
¿Se ha acabado la película? No. me cuentan que en un despacho de abogados de Navas de Tolosa están ya redactando el recurso contra el archivo. Se decidirá en la Audiencia. Pero por lo pronto, el imputado ha sido desimputado.

Imputado

A Rafael Valdivielso le ha salido una china en el zapato. Un antiguo alcalde, socialista para más inri, que trabaja en la delegación provincial que dirige el propio Valdivielso, y que le puso una denuncia por prevaricación por omisión. La denuncia ha sido admitida a trámite por el magistrado Fernando Moral, de Instrucción 1 de Jaén. Y Valvivielso ha sido citado ya a declarar en calidad de imputado.

El asunto es enrevesado. A la delegación provincial de Obras Públicas comenzaron a llegar denuncias contra un trabajador, que además de empleado de la administración andaluza es abogado titulado y colegiado, y ejerce. Unas veces a raíz de estas denuncias y otras por iniciativa propia, pues la cosa se fue encabronando, Obras Públicas abrió expedientes disciplinarios. Hasta cuatro. Las cuatro veces se la tuvo que envainar, porque no encontró motivo de sanción, y los archivó. Pero he aquí que en uno de esos cuatro expedientes no se respetaron los derechos del trabajador, sostiene el denunciante: se tuvo abierto más tiempo del que permite la ley. Y, siempre según la denuncia, lo sabían tanto Valdivielso como el secretario general de la delegación, también imputado. Lo sabían porque él se lo dijo, claro. Así que denuncia al canto.
La delegación provincial encontró sin embargo motivos motivos para abrirle a este trabajador un quinto expediente por falta muy grave que aún sigue abierto y pendiente de resolución. Las dos partes están jugando duro. A estas alturas del partido ninguno se va arrugar. Uno se juega el puesto de trabajo. Otro una inhabilitación que arruinaría su carrera política. El marcador al descanso del partido es un expedientado – dos imputados. A ver qué pasa.
ACTUALIZACIÓN: Me dicen que la Junta ha emitido ya una propuesta de resolución, que consiste en trasladar al trabajador de puesto. Lo mínimo.

Viejos enemigos

La primera noche de la acampada de los jornaleros de Jódar frente a la Subdelegación del Gobierno en Jaén hubo división entre los acampados sobre el jefe del tranvía, Rafa Valdivielso: unos le mentaban el árbol genealógico por parte materna, y otros centraban esfuerzos en la vía paterna. Resulta que una máquina excavadora trabajó toda la noche a menos de treinta metros de los galdienses, que no pegaron ni ojo. Valdivielso se partía el pecho cuando se lo comentaron, y juraba y perjuraba que no había sido a conciencia. Que ni había caído. Pero si llega a saberlo tal vez les hubiera mandado dos excavadoras, pues tiene cuentas pendientes con Bódalo y los jodeños: siendo Valdivielso jefe de Egmasa, los forofos del Che se le echaron al monte y se le encerraron un par de veces, y aquello acabó como el rosario de la aurora. A palos. Por cierto, que el de la acampada ha sido otro asunto magíficamente solventado por el subdelegado Calahorro. Tiene mucha mano izquierda Fernando. Suavemente me matas con tu canción, que decía el clásico.

Cuento lo de Bódalo y Valdivielso porque me resulta curioso como en Jaén se cruzan y vuelven a cruzar las vidas de los protagonistas de la vida pública. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios. La copla es apropiada para el alcalde de Marmolejo, Cristóbal Relaño: la Fiscalía de Medio Ambiente recibió una denuncia de un particular y ordenó en junio a la Guardia Civil que investigase las construcciones ilegales en el pueblo. La fiscal delegada de Medio Ambiente es Isabel Uceda. Tirando de hemeroteca descubre uno que ésa misma fiscal, hace años, acusó a Relaño por fraude con las peonadas del PER. Relaño fue declarado culpable por un tribunal (llegó al Supremo), y condenado a inhabilitación por un año, que ya cumplió.