El ministro de Trabajo, de Jaén

Estalla al fin la remodelación del Gobierno y no figura Gaspar Zarrías como ministro. En la copa de feria en Jaén el viernes pasado lo daban por hecho, y aseguran que ni él quería. Pero apuntaban maliciosos: ¿y si Pajín va al Gobierno? La baza del cazalillero era ocupar la secretaría de organización. El número 3, ni más ni menos. La Ser, a las nueve y cuarto, da ya por seguro que el 3 será Marcelino Iglesias. Gaspar sigue en el 4 y de secretario de Estado. Que tampoco está mal. (Por cierto, Zarrías lleva ostentando un cargo institucional de forma prácticamente ininterrumpida desde 1982.).

Y cómo los designios del señor son insondables, Jaén al final pilla el Ministerio de Trabajo, pero la de mano de Valeriano Gómez, que nació en Arroyo de Ojanco en 1957. A ver si se estira, que un ministro de Trabajo tiene aquí para hincharse.

El follón de los camaradas Gasparov y Corbachov

Minutos antes de las dos de la tarde, la página web de El Mundo lanzaba la noticia, citando a Canal Sur: Zarrías, ministro de Trabajo. Ahí es nada. Más o menos quince minutos después, a las 14.17, El Mundo desmentía la noticia citando fuentes de Moncloa. A esas horas, me cuenta José M. Liébana, Paco Reyes (delfín de Zarrías en Jaén) bromeaba con el tema en el ferial y mostraba en supuesto mensaje recibido en su móvil.
Yo la verdad es que no he sido capaz de encontrar un enlace o una referencia de dónde ha adelantado Canal Sur la noticia de que el cazalillero camarada Gasparov era el sustituto de Corbachov. La verdad es que todo el mundo lo está dando por bueno (la versión más extendida es que salió del programa de Tom Martín Benítez) y el tema vuela en las redes sociales.

Zapatero dijo que para el Ministerio quería una persona de fuerte perfil político que abordase cambios profundos y que recupere el feeling con los sindicatos. La conexión Zarrías-De la Vega ha funcionado en los últimos años. Y recientemente ha reformado su gabinete en Madrid, con fichajes con experiencia con ministros. ¿Por qué no Gasparov? Hasta el rabo todo es toro. Qué follón.

cánticos

En la imagen, Zarrías, presidente del PSOE en Jaén, canta la Internacional puño en alto junto al secretario general, Paco Reyes, y la vicesecretaria, Ángeles Férriz, en marzo pasado.

El PSOE de cada viernes

El PSOE acapara la agenda informativa del viernes. Debe venir en su libro de estilo, o les debe gustar mucho verse en los papeles del fin de semana. Y para éso hay que currar los viernes.

El viernes siguiente a su dimisión (con qué cuidado el Régimen evita esa palabra), Gaspar Zarrías vuelve a su diócesis jaenera a impartir doctrina. Una señal para los despistados o aspirantes a conspiradores de primavera: con dinero o sin dinero, hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley, viene a decir Zarrías a sus parroquianos. Qué buenos viernes ha dado Zarrías a esta provincia. Qué paseos de punta a punta de Jaén, qué maratones de inauguraciones, qué de cintas cortadas y de penaltis lanzados a alcaldes en cada polideportivo construido. A la vejez se ha moderado, y éste viernes sólo toca paseo triunfal en Mancha Real. A demostrar quien manda en el Plan E y sus dineros.

El viernes por la mañana, el vicesecretario general de los socialistas y secretario general ‘in pectore’, Francisco Reyes, echa su sermón sobre la celebración del congreso provincial al que se presentará como candidato. Cómo único candidato. Por mucho que se quieran guardar las formas de que todo se decidirá en éste congreso del 6 de marzo, Paco Reyes es un hombre señalado por un dedo. Por el dedo de Zarrías. En 2008, en un acto público, lo nombró oficialmente su sucesor. Su heredero. Se guardarán las formas, pero el 6 de marzo confirmará ‘el dedazo’.

El viernes se cierra con el homenaje a José Bono en Andújar. Le van a dar un premio ‘a una vida por el socialismo’. Galardón que se concede a Bono en una provincia que le apoyó cuando todos los daban por líder del PSOE contra Aznar. Zapatero lo dejó con la miel en los labios. Zarrías era entonces ‘bonista’ convencido, aunque luego se hizo ‘zapaterista’ de la mano de las circunstancias y de Maria Teresa Fernández de la Vega, y ahora tiene vara de mando en el gobierno de Zapatero. Y también en el PSOE de Zapatero, donde ocupa en número 4 del escaláfón desde que lo eligieron el sábado anterior al viernes en que presentó su dimisión en Jaén. No fue ése un viernes cualquiera. Del PSOE de Zarrías al PSOE de Reyes. ¿Tanto monta que monta tanto? Quien sabe. Las vueltas que da la vida los viernes.