Los AOVs disminuyen el riesgo de cáncer de mama modificando la estructura de esta

Aceite de oliva
Recientemente se han publicado los resultados de una investigación que aborda esta hipótesis

La detección precoz del cáncer de mama es un factor crítico para tomar decisiones terapéuticas eficaces que logren curar esta enfermedad. Con este objetivo, se aconseja someterse con regularidad a un examen clínico de los senos y, a una mamografía para detectar alteraciones que hagan sospechar el inicio de esta patología. Todos los estudios demuestran que, la realización de esta prueba, puede ayudar a reducir el número de muertes ocasionados por este cáncer, sobre todo en mujeres mayores de 40 años. La mamografía es una radiografía que nos permite visualizar cambios en la densidad de la mama. La densidad está determinada por la estructura tisular de la mama, de tal forma que, el epitelio glandular y el tejido fibroso se visualizan en la mamografía como materia densa y aparecen de color blanco, mientras que, el tejido graso aparece translúcido y se visualiza en la mamografía de color gris más o menos intenso. Pues bien, la detección de una alta densidad en la mama está considerada como uno de los factores de riesgo más importantes de cáncer de mama y se caracteriza por una mayor cantidad de tejido fibroglandular y menor de tejido graso. Efectivamente, las mujeres con un alto índice de densidad mamográfica tienen entre cuatro y seis veces más riesgo de cáncer de mama que las mujeres con una densidad normal. Por otra parte, actualmente disponemos de evidencias epidemiológicas que asocian la ingesta de aceites de oliva vírgenes con una menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama. La pregunta lógica que se desprende de estos datos es la siguiente: ¿podría la dieta, y más concretamente los aceites de oliva vírgenes, modificar la densidad mamográfica?

En esta pregunta subyace una cuestión muy interesante como es demostrar si la dieta puede influir en la densidad mamográfica y consecuentemente disminuir el riesgo de cáncer de mama. La hipótesis a demostrar sería pues que, el consumo significativo y habitual de aceites de oliva vírgenes podría disminuir la densidad de la mama y ello reduciría el riesgo de cáncer de mama.

Recientemente se ha publicado en la revista ‘International Journal of Cancer’, los resultados de una investigación que aborda esta hipótesis. Los resultados obtenidos son meridianamente claros: (1) una alta ingesta calórica se asocia con un incremento de la densidad mamográfica y; (2) el consumo significativo de aceites de oliva vírgenes se asocia con una reducción de la densidad mamográfica. Hay que destacar que, para el estudio, se ha tenido en consideración, solo las personas que consumían los aceites de oliva en crudo, es decir, en ensaladas u otros platos que no requieren su calentamiento durante su preparación. Como es bien conocido, los mayores beneficios para nuestra salud se obtiene al consumir los aceites de oliva vírgenes en crudo.

Si tenemos en cuenta que el incremento de la densidad mamográfica puede ser un paso intermedio en uno de los mecanismos biológicos involucrados en el desarrollo de cáncer de mama, estos resultados son muy interesantes pues, efectivamente demostrarían que: (a) la dieta puede modificar la densidad de la mama y; (b) que los aceites de oliva vírgenes tienen un papel protector frente al cáncer de mama al disminuir la densidad mamográfica.
Estos resultados son la base de dos consejos que le sugiero seguir: Consuma una dieta con un aporte calórico adecuado evitando el sobrepeso y la obesidad y; por último, en su dieta habitual, consuma aceites de oliva vírgenes.