¿Es lícita la emisión de programas de televisión que ensalzan hábitos alimentarios perjudiciales?

DOCU_GRUPO

Hace unos días, haciendo una pasada por las distintas cadenas de televisión, reparé en un programa que estaban emitiendo en una de ellas y que me llamó la atención, por lo que decidí verlo en su totalidad. Básicamente, la línea argumental era la siguiente: un individuo acude a diferentes restaurantes repartidos por la geografía de Estados Unidos de Norteamérica y se ‘deleita’ con las comidas que expenden. Hasta aquí no hay nada de extraordinario pero, lo asombroso es que en cada uno de los episodios, el protagonista tiene que ingerir una cantidad descomunal de comida y/o bebida en un tiempo limitado. La cantidad de calorías ingeridas es enorme y, mientras las engulle, está siendo jaleado por un grupo de compatriotas suyos que constantemente le vitorean.

Considero que éste tipo de programas tendrían que estar prohibidos pues exaltan un tipo de comida y una forma de ingerirla que están en absoluta contradicción con hábitos saludables. Suelen ser programas que son visualizados, fundamentalmente, por gente joven a los que se les da un mal ejemplo de alimentación equilibrada y saludable. Puesto que son poco edificantes y, además, ensalzan hábitos muy perjudiciales, desde aquí abogo por su exclusión de la parrilla televisiva. El impacto de la televisión en la población es importante y programas como el que comento, nos deberían hacer recapacitar si todo es válido o, si habría que poner ciertos límites pues, están jugando con la salud de todos, fundamentalmente con la de los más jóvenes.

En contraposición a los mensajes que transmite ese programa, tengo que decir que, el verano puede ser una buena época para seguir una dieta saludable a la vez que sabrosa. Con este fin le puedo sugerir algunos consejos prácticos que están basados en las recomendaciones realizadas por las principales sociedades científicas:

  • Elija alimentos y bebidas en cantidades que ayuden a alcanzar y mantener un peso saludable.
  • Lea las etiquetas de los alimentos, le ayudará a ser consciente de la composición, tamaño de las porciones y las calorías consumidas. Tenga en cuenta que ‘bajo en grasa’ o ‘sin grasa’, no significa necesariamente bajo en calorías.
  • Consuma porciones más pequeñas, especialmente de aquellos alimentos que sean ricos en calorías.
  • Limite el consumo de salsas cremosas u otros aderezos ricos en calorías.
  • Elija verduras, hortalizas, frutas enteras y otros alimentos bajos en calorías en lugar de alimentos ricos en éstas, como patatas fritas, galletas, helados, bollería o cualquier tipo de dulce.
  • Limite el consumo de bebidas azucaradas como las sodas, bebidas deportivas y bebidas con sabor a frutas.
  • Cuando coma fuera de casa, consuma alimentos bajos en calorías, grasa y azúcar y, especialmente, evite el consumo de raciones grandes.
  • Limite el consumo de carnes rojas como, ternera, cerdo o cordero. Si las come, elimine la grasa e ingiera porciones más pequeñas.
  • Reduzca al mínimo el consumo de carnes procesadas, como tocino, salchichas, embutidos o perritos calientes.
  • Priorice el consumo de pescado, pollo, pavo o, incluso legumbres como alternativa a la carne roja.
  • La forma de preparar la carne y el pescado para su consumo, también es importante, es recomendable hornear o hacerlos a la plancha en lugar de freír o asar al carbón (barbacoa).
  • Coma todos los días frutas, verduras y hortalizas. Inclúyalas en cada comida y en los aperitivos.
  • Para la preparación de sus alimentos, utilice aceites de oliva vírgenes en sustitución de otras grasas de origen animal o vegetal.
  • Consuma una amplia variedad de frutas, verduras y hortalizas, mejor enteras, pero, si desea zumos, que sean 100% naturales en lugar de los comerciales.
  • Priorice el consumo de alimentos integrales, como pan, pasta, cereales y arroz integrales en lugar de los refinados.
  • Limite el consumo de otros alimentos ricos en hidratos de carbono refinados, como pasteles, dulces, cereales de desayuno azucarados y otros alimentos ricos en azúcar.
  • Por último, no olvide que siempre, pero especialmente en verano, es importante estar bien hidratado, por lo que debe beber suficiente agua.

¡Disfrute del verano con salud!