Sin título

el alféizar
 
Peleas de familia
 
 
Pluses-aguinaldo
 
El estrés prenavideño hizo mella en la pareja de hecho municipal. El lotero calvo de IU quiso que el premio gordo de los pluses, el aguinaldo de la productividad, fuera lo más repartido posible entre el personal de la casa, pero en lugar de reclamarlo en el tono paciente y pedagógico que como maestro de Infantil tiene interiorizado, montó en cólera, roja, y abrió la caja de los truenos del primer gran desencuentro: «infumable», «frívolo», «irresponsable». Y, cuando el PSOE le contestó que eso es lo que había, dos huevos duros en forma de café improvisado con el PP (‘cosas veredes, amigo Sancho’) para apoyarse las respectivas mociones con las que descabalgar al PSOE de los pluses. ¡Líbreme dios de las aguas mansas, que de las bravas ya me libro yo!
 
Pero las familias tienen estas cosas, que te puedes decir de todo para luego quedar en nada. La sangre es la sangre. Y al final, retirada de la moción, aplazamiento de los pagos y que hable la madre superiora: ‘Somos un gobierno formado por dos grupos distintos que de vez en cuando tienen visiones distintas pero en absoluto hay crisis’, vino a decir la alcaldesa.
 
¿En qué quedamos? El calentón del portavoz de IU fue de órdago, de sapos y culebras, de a ver quién se baja del burro y de, como esto siga así, paren el mundo que yo me bajo. ¿Por qué? Por las formas. Si algo molesta a un pequeño (grupo) es que lo ninguneen. O que entienda que lo ningunean. Cano por lo visto se enteró por fuera de la intención del PSOE de llevar tales asignaciones. Luego el concejal de Personal le aseguró que no iban pero sólo se refería a la del director de la banda de música. Y por último, se topan con un terco ‘eso es lo que hay’.
 
Pero sobre todo se topan con la incomunicación, principal problema de este matrimonio político, que recuerda esa película de Michael Douglas, ‘Cosas de familia’. «Los Grombers son una familia con suerte, menos en el tema de la comunicación mutua», dice la sinopsis. Ni por encargo, vamos.
 
Peñalver y Cano hablaron, y se reconciliaron. Cosas de familia. IU logra que el resto de empleados municipales también pueda, ya, optar a los pluses, y gana tiempo a ver si la RPT se elabora de una vez y se acaba con la discrecionalidad. Pero sobre todo logra que no lo ninguneen. Y el PSOE aplaza el pago pero sólo un mes, por lo que al final no cede. Y pelillos a la mar, que estamos en Navidad.
La inocentada en el pleno fue para los populares, que se quedaron con la miel-hiel en los labios. No hay más que ver (el día 2 lo repite Onda Jaén) la arremetida de Inmaculada Solar contra IU.
 
Otro pleno agrio
 
Por lo demás, el pleno del viernes-sábado fue más de lo mismo: un PP en solitario, meritorio y con pundonor a ratos, pendenciero y extremista por parte de algunos en otros, hipotecado por su reciente pasado en su labor de oposición, con errores estratégicos de principiante en temas como el del pago a proveedores o la supresión de los signos franquistas, y al que el equipo de gobierno le volvió a responder con una nueva entrega de ‘no querías arroz, martínez-pujaltes, pues toma dos tazas’. Ahora, en la respuesta a las preguntas que plantean los concejales de la oposición, en lo que es un castigo excesivo, incluso teniendo como tiene fecha de caducidad, pues el tiempo pasa y el PSOE-IU empiezan a acumular gestión como para empezar a olvidar el manido ‘pues anda que tu cuando gobernabas’.
 
El gobierno lo sabe, pero quiere darse el gusto. En 70 días llegan las urnas y puede que también el relevo del ex alcalde, para que el partido tome las riendas. ¿Sánchez de Alcázar de nuevo al Parlamento andaluz? No termino de verlo. Tal vez la salida prometida por Arenas sea otra. O tal vez el ex alcalde venda ahora cara su salida: ‘si no, no me voy y adiós renovación’. Las vueltas que da la vida.
 
De momento, el portavoz de facto sigue siendo Miguel Segovia. La incógnita es si lo será después. Su estrategia de arreón tiene partidarios y detractores. Tiene la virtud de mantener vivo el grupo pero lo saca del centro político. Se vio, por ejemplo, con el cambio de nombres de las calles franquistas. La abstención inicial parecía lo más inteligente. La posterior negativa y el argumento de que «el único pecado» de quienes figuran en ese callejero «fue ser de la etapa franquista» no casan con un régimen democrático como el actual ni con la declaración institucional de condena al golpe de Estado de 1936 suscrita por todos los grupos parlamentarios, incluido el PP, en 2002, en tiempos de Aznar.
 
Proveedores y VPO
 
El pleno de los Santos Inocentes no tuvo nada de broma. No sólo cambiará parte sustancial de la toponimia de la capital, sino que además alumbró un acuerdo financiero-encaje de bolillos para pagar a 1.543 proveedores 66,7 millones de euros. 11.100 millones de las antiguas pesetas. Y también puso las bases para construir 3.500 viviendas públicas. El tiempo dirá si los escollos que dejó entrever el propio gobierno municipal justifican el escepticismo del PP, pero voluntad política hay. Hasta la consejera vendrá a hablar con Pardo y Serrano Gámez, los dos principales propietarios de terrenos.
 

Pleno histórico, pues. Y las peleas, sólo de familia. De momento.