Sin título

CAMPAÑA Y SE ACABÓ

También resonaron en Jaén (8 de marzo)

ESTA redacción buscaba ayer por la mañana un balance anticipado de la campaña electoral, ya que el final de la misma coincide con el cierre de la edición del periódico. Unos y otros dirigentes afinaban los últimos mensajes y preparaban los más de cincuenta mítines previstos por toda la provincia para la tarde de ayer. «Que los jienenses reflexionen sobre los indicadores socioeconómicos negativos de la provincia» o «Que los jienenses tengan en cuenta lo importante que ha sido para la provincia la unidad de los gobiernos central y autonómico», mensajes habituales en esta campaña. «Esperamos un resultado positivo», «Que la gente vaya a votar» o «Esperamos mantener nuestro parlamentario». Declaraciones que de golpe se quedaron antiguas, obsoletas, fuera de lugar. «Las elecciones siempre representan una fiesta de la democracia». Pues se acabó la fiesta, de nuevo.

De nuevo nos quedamos sin final de campaña. Y lo peor es que, al margen de la tragedia personal, otra vez las vísperas de unas elecciones se ven condicionadas por el terrorismo, sentando así un precedente cuya reiteración seguro que pesará en futuros comicios. En otras palabras, los cinco tiros se los han pegado a Isaías Carrasco Miguel pero iban dirigidos un poco contra todos.

Por eso no hace falta mucha argumentación para justificar por qué resonaron tan fuerte en Jaén (como en tantos otros sitios). No había que acudir a que la emboscada fue en una calle que lleva el nombre de la batalla de las Navas de Tolosa ni a que el asesinado emigró en su día a tierras más prósperas, como tantos andaluces lo hicieron a tierras vascas.

En medio de tanta sangre, lo mejor de ayer fue que nuestros políticos locales supieron estar a la altura de las circunstancias, evitando matizar lo que les une, el rechazo frontal al terrorismo que es lo principal. Y con los dirigentes populares llamando «compañeros» a los socialistas.

Terminó esta larga campaña. Se acabó, como dice el título de esta sección. Pero se acabó con cinco tiros. Hablaron los políticos, hablaron las armas. Ahora le toca hablar a la gente.

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Últimos mensajes (7 de marzo)

ABSTENCIÓN. Esta vez puede decidir. El PP llegó a la campaña con sus bases movilizadas. El PSOE parece que logró ‘tensionar’ a los suyos, en parte gracias a la expectación de los cara a cara televisados. Pero curiosamente, han sido también los debates los que han desmovilizado. Mejor dicho, las encuestas sobre los debates, que dieron ganador claro a ZP. Así parece deducirse de las encuestas que El Periodic D’Andorra publica estos días (aquí están prohibidas).

De ahí que, mientras los populares de Jaén y otros sitios parecen haber dado por concluida la campaña y Rajoy sólo visita graneros del PP, los socialistas se afanen por llamar a votar. «Obligación ciudadana», insistió ayer Zarrías, al tiempo recalcó que para Jaén «no es lo mismo» que gobierne el PP o el PSOE en Madrid, segundo de los mensajes de última hora para evitar que el PP pesque en caladeros socialistas.

El tercero es atajar el ‘malestar económico’. Zarrías prometió «dinamizar la economía productiva», y Mar Moreno recuperó la memoria de la legislatura. Les queda un día. Hoy.

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El titular, para el que trabaja (6 de marzo)

ÍNTIMAS. Las campañas ya no se hacen en la calle. Como mucho, las lleva cada uno en su los grandes mítines, sino que quieren también los titulares. Y los análisis. No basta con debatir bien ante las cámaras sino que tienen que trabajarse el balance, y unos y otros reciben a sus púgiles en sus sedes entre vítores y proclamas de victoria. O hacen balance de la campaña antes de que acabe, como esta mañana hará el PP jienense, que quien da primero, da dos veces.

En este tiempo de estrategias aceleradas, los populares intentan como pueden hacer frente a la impresionante maquinaria socialista en la provincia, que hoy se desplegará a la vez por 21 municipios, sin contar el ‘rally’ fotográfico y de titulares de Zarrías en la capital.

El PP engrasó sus ejes antes, se lanzó en precampaña con lo puesto y echó el resto con la jornada ‘full time’ que Arenas le dedicó a Jaén el martes. Los socialistas en cambio han hecho la aceleración ahora y buscan mantener la famosa ‘tensión’ hasta el último minuto con el fin de movilizar a su tropa.

Dos estrategias y dos públicos. Los populares pescan estos días en caladeros ajenos –«Este no es un debate de derechas e izquierdas», dijo Arenas el martes en el hotel Triunfo (¿serán supersticiosos?)– y los socialistas faenan en aguas internacionales, empujando hacia los colegios electorales a los apáticos, a los desengañados, a los escépticos. No hay más que ver el protagonismo de los jóvenes en esta recta final.

La campaña se precipita y los nervios parecen despeñarse. Quedan dos días, y se acabó.