La otra feria del arte

Moto calcinada en el Callejón de los Corregidores

Tengo que reconocer que me ha sorprendido la feria Art Jaén por su calidad, vanguardismo y provocación. Un soplo de aire fresco que se agradece por estos lares. Todavía hay tiempo de verla en Ifeja, el lunes es el último día.

Pero la foto es de otra ‘feria’, menos loable y artística, la que a diario vemos y padecemos en calles y rincones como éste, el Callejón de los Corregidores, todo un nombre y una ironía, como si la propia ciudad gritara y quisiera llamar la atención de sus munícipes, interpelarlos como responsables del estado de la ciudad.

Se trata de una moto que permaneció varios días abandonda, con signos de haber sido robada, en un callejón atestado de pintadas y mierdas de perro. La asociación Arco del Consuelo lo denunció, pero nada. Hasta que alguien le pegó fuego, para susto de los vecinos por las explosiones y de cabreo por la desidia. Y allí sigue, justo enfrente del Darymelia, cerca de donde pasan los visitantes camino de los Baños Árabes…

Algo ha mejorado la cosa, pero queda mucho. Basta con leer el interesante reportaje que mañana domingo publicamos en el periódico, de Mónica Lopera, sobre los jóvenes extranjeros Erasmus. Es bueno ver cómo nos ven. Les gusta la ciudad y sus gentes, y les llama la atención los olivos y la suciedad, el suelo lleno de servilletas de los bares o los que bajan la ventanilla para tirar un papel… La suciedad es culpa de todos. Si nos molestara de verdad, la exigíriamos a nuestros políticos más en serio.

El pleno del 'Y ahora qué hacemos'

El PP en el pleno de noviembre

Pleno municipal extraordinario por extraño, con sólo cuatro puntos y poco más de dos horas, con el PP ‘pancartero’ y en plena metamorfosis, y los socios de gobierno viajando en tranvía y que se lo perdonan todo. Un pleno-aperitivo para el arreón que nos queda de presupuestos y del estado de la ciudad.

El síndrome post-congreso pepero se hizo patente, con un ex alcalde en tono conciliador, un García Anguita de pre-portavoz mandando templar y un Segovia fajándose de nuevo pero algo descentrado y contrariado. Un ejemplo, a la hora del área de reserva norte, pidió la palabra a la vez que Sánchez de Alcázar. ¡Y ahora qué hacemos! Se la cedió, para poco después marcharse, al parecer por una reunión en la Universidad, aunque sonó también a un ‘ya está bien de hacer el primo’. Todo indica que el ex alcalde se comerá el turrón, como Schuster, pero no está claro que se coma las rosquillas de San Blas.

En el amoroso equipo de gobierno, los dos portavoces volvieron a actuar al alimón, con Manolo López en plan sosiego-institucional en primera instancia, para después pedir guerra sin encontrarla. ¡Y ahora qué hacemos! Cano (IU) se animó con el tranvía, y eso que no lo lleva en su programa, y anunció de sopetón que ya piensan en una segunda línea. Toma ya. Sonó como un desliz, pero para algunos del PSOE sonó a apropiación indebida. ¡Y ahora qué hacemos! La alcaldesa lleva las gestiones con la Junta, pero como parece haber encontrado la pócima mágica para llevarse bien con IU, y como estaba eufórica después de que ZP anunciara 8.000 millones para los ayuntamientos, les dijo a los suyos que paz y amor y que en el tranvía caben todos.

Y como el pleno se terminaba pronto, se inventaron un debate la mar de entretenido y elevado. Fue a propósito de las VPO. Cano defendió la inversión en obra pública en tiempos de crisis, López añadió que esas viviendas las tenía que haber hecho el PP pero no las hicieron por liberales, porque sólo querían unifamiliares, porque su política es “de derechas, elitista y del negocio”. Sánchez de Alcázar, que no quería ayer bronca, tiró de estadista leído y habló de Keynes y hasta del “crepúsculo de las idelologías” y llegó a decir que “la intervención del Estado es hoy necesaria” pues el modelo de su partido no es el capitalismo del siglo XIX, al tiempo que reprochaba el PSOE su desvarío liberal por ayudar a las entidades financieras… ¡Y ahora qué hacemos!

Animados como estaban, Cano replicó que es Bush el que nacionaliza bancos como si fuera un izquierdoso y que ha fracasado el modelo capitalista especulativo y que la crisis actual es consecuencia de ello y de la burbuja inmobiliaria alentada por Aznar y por ayuntamientos como el de Jaén… Pero el tiempo se agotó y se oyó a sus señorías decir ‘¿Y ahora qué hacemos?’.”Es lo malo de retransmitir los plenos, que ahora ya saben en casa que hemos terminado”, comentaba uno con fastidio.


(La cantanta mexicana Mili Bermejo pone la música con su ‘¿Cómo hacemos?’)

Se vende castillo

fachada del Ayuntamiento de Jaén

No para de subir conforme se va conociendo. El déficit corriente del Ayuntamiento de Jaén se acerca ya a los 60 millones de euros, o sea, 10.000 millones de pesetas que se dice pronto. Aparte está la deuda municipal con entidades financieras, proveedores y demás, que ronda los 300 millones de euros (50.000 millones de pesetas). Esta deuda es acuciante en algunos casos, pero sobre todo lo es el déficit generado por el desfase entre lo que se esperaba ingresar y lo que se gastó realmente.

Un desfase que se disparó en la recta final del anterior gobierno, como constatan estos días los técnicos municipales y como advirtieron en su día casi todos: el interventor, el CES local, la oposición, la prensa…, que pusieron en duda fuentes de ingresos tan peregrinas como la ‘venta’ del estadio de fútbol, el alquiler del Castillo o la venta de suelo para una decena de parking privados, de los que no se hizo ninguno y que figuraban en los presupuestos únicamente para poder cuadrarlos.

Un déficit corriente que condiciona las cuentas de 2009, pues supondrán una cuarta parte de todo el presupuesto municipal, que deberá arrojar un superávit equivalente, de 60 millones de euros, para poder enjugarlo como ordena la ley. ¿De dónde sacarlo, qué vendemos ahora y pronto? El Ayuntamiento ha solicitado un aplazamiento: poder alcanzar el equilibrio presupuestario en varios años. Es una medida excepcional que no se sabe si saldrá adelante. Eso o vender el Castillo de Santa Catalina.

Fernández de Arenas

Congreso provincial del PP, en Linares 10 congreso provincial del PP

Acabo el 10 Congreso Provincial del PP (en pleno apogeo a la izquierda, en la foto de Enrique Alonso, y el posterior desmontaje en la foto de la derecha).

La ‘obamanía’ sigue fuerte, en especial su ‘we can’ (podemos), un mensaje tan universal como lo son conceptos-fuerza tales como progreso, cambio, futuro… De ahí que la expresión haya hecho fortuna y lo mismo la repiten los tenistas que han ganado la Copa Davis en terreno adverso que la chapurrea Chaves ante su encuentro con UGT para insuflar ánimos ante la situación de crisis y EREs.

Algo muy parecido vino a decir Arenas en Linares cuando hizo las cuentas: “Estamos a sólo ocho diputados de la mayoría absoluta; es posible”. Se refería a que el PP obtuvo 47 parlamentarios en las elecciones autonómicas de marzo, por 56 de los socialistas, cuando la mayoría absoluta está en 55 escaños. Arenas necesita aferrarse a que es posible el cambio y eso es lo que le mantiene políticamente vivo y en permanente campaña electoral desde que regresó a Andalucía.

Y algo parecido rezumó el discurso de Fernández de Moya, no tanto referido a la provincia, pues aunque dijo que figura entre sus objetivos -algo lógico-, admitió que la “asignatura pendiente” del PP es el medio rural, sino que su optimismo es sobre todo con la capital. Por dos razones: pese al desgaste de 12 años de gobierno municipal, de división interna y del anterior alcalde, fueron el partido más votado en 2007, y por otro lado, está convencido de con un candidato nuevo (él), la solidez de la marca del PP en Jaén y los errores y peleas del actual gobierno PSOE e IU, tienen opciones de recuperar la alcaldía.

De hecho, sus propuestas van cada más en esa dirección. Así, ha anunciado la división de la ciudad en zonas y que en cada una habrá un coordinador para conocer y trasladar las necesidades. Y ayer mismo declaró a Europa Press que el PP “pude volver a gobernar en Jaén”.

Arenas y Fernández de Moya, por tanto, se necesitan mutuamente, pues ambos se la juegan a todo o nada en las próximas citas electorales. Por eso en el tiempo que queda vamos a seguir escuchando eso de ‘we can’. En inglés o en castizo.

Día de la violencia contra todos

En el Paseo de la Estación, el día contra la violencia doméstica

De lo mucho que se ha escrito y dicho hoy me llaman la atención tres ideas:

-Que la violencia doméstica contra la mujer no se solucionará si la sociedad en su conjunto no pone de su parte (nuestro Miguel Llorente, delegado del Gobierno para esta lacra). O sea, que el problema no sólo atañe a las víctimas y sus allegados, sino que todo el mundo, aunque no lo crea, tiene algo que decir o hacer (profesores, padres, médicos, periodistas, jóvenes…)

-Que los hombres tienen que dar un paso adelante más decidido. Este problema no es sólo de las mujeres. Si no se visualiza que es de ambos sexos, se reproduce la discriminación, se reproduce que hombres y mujeres viven en dos mundos distintos regidos por reglas y roles distintos y, por tanto, con derechos distintos.

-Que la maltratada denuncie, pero que antes se asegure de que dispone de medidas de protección adecuada para evitar males mayores (nuestra Micaela Navarro, consejera de Iguldad y Bienestar Social).

(Canciones contra los malos tratos hay ya varias; he elegido ésta más cañera, ‘Lucía’, del grupo castellonense Malos Vicios)

Zarrías y su tensión

DEMOSTRACION SANTANA ANIBAL

Me cuentan que el miércoles pasado Gaspar Zarrías sufrió en Sevilla un desvanecimiento, al parecer por una subida de tensión, y que cayó al suelo en redondo y del golpe le tuvieron que dar algunos puntos. La información procede de varias fuentes coincidentes de su entorno, si bien es cierto que hay quien intenta quitarle hierro, algo que entiendo también, aunque en mi opinión estas cosas al final las sabe todo el mundo y aquello que se intenta silenciar a veces se magnifica. Sólo cabe desear, como es obvio, su pronto restablecimiento.

La primera vez que vi a Zarrías de cerca fue en primavera de 1994 a las puertas de Santana intentando calmar a más de mil obreros vestidos de azul y dispuestos a todo. Suzuki había declarado la suspensión de pagos y el mazazo fue enorme para sus 2.400 empleados, sus familias y para toda la comarca de Linares, aunque entre todos supieron defender su futuro y Santana no se cerró, y si bien su plantilla menguó mucho, con el tiempo la producción se diversificó y Linares salió de aquel pozo con nuevos bríos (de todo ello escribimos con Juan Rubio un pequeño libro).

Sobre ello habló Zarrías la última vez que lo vi, cuando le preguntamos en rueda de prensa sobre la magnitud de la actual crisis y dijo que la provincia estaba peor preparada a comienzos de los noventa y puso de ejempo a Santana. Luego, en el pasillo, le pregunté por Holcim y qué había detrás de su sorpresiva reunión con el comité de empresa. Y me acordé de 1994.

Objetivamente, Zarrías y el IFA no tenían por qué meterse en el avispero de Santana, pues la plantilla tenía claro que el culpable era Suzuki y la Junta no tenía experiencia en el sector. Pero se metieron y les llovieron tortas y a la Junta le costó mucho dinero. Se podrá discutir sobre la bondad del intervencionismo público en sectores en crisis, pero, con el paso del tiempo, reconozco que la jugada les salió bien, a Linares y al PSOE, aunque fuera de la provincia, e incluso dentro, aún se les reproche tales inyecciones y creó agravios.

¿Y Holcim? También es una multinacional extranjera y no es fácil hacerle cambiar de idea desde un gobierno regional. Pero Zarrías me contó que la Junta quiere jugar su baza: en su día les dieron ayudas para contaminar menos y, por otro lado, Holcim tiene varias plantas más en Andalucía, por lo que alguna presión pueden hacer, y si el cemento está en declive, pues otra actividad, que esta multinacional se dedica a más cosas.

Habrá quien piense, como yo, que también tendrán en mente el asalto definitivo a la alcaldía tosiriana, pero es obvio que la jugada entraña su riesgo, pues les puede salir bien, como en Linares, o pueden quedar peor que Cagancho en Ibros.

Fernández de Moya, reelegido con el 96% (tercera parte)

  1. Fernández de Moya es reelegido presidente provincial con el 96,8% de los votos, un poco más que hace cuatro años. Aplausos y abrazos antes del vídeo de Rajoy, con el ofrecimiento de apoyo de la dirección nacional del PP. Y acto seguido sonó una canción sorpresa, dedicada al reelegido presidente, grabada por un grupo de militantes de Los Villares, con imágenes de Fernández de Moya proyectadas sobre las pantallas.

    Luego interviene el flamante presidente reelecto, que se centró en atacar las políticas del PSOE y en anunciar una batería de iniciativas en el Parlamento andaluz y un “tirarse por los pueblos” para intentar aprobar lo que calificó de asignatura pendiente: el mundo rural. Y concluye diciendo que es una jornada “fantástica, en lo personal y en lo político, de las que quedan grabadas en la retina”. “Adelante y a preparar las próximas elecciones”, termina.

    Y acto seguido, la estrella invitada del congreso, el ex ministro y actual portavoz nacional de economía, Cristóbal Montoro: “Tenia pensado un cierre de campaña con 40 páginas, pero no lo voy a leer por la hora que es (casi las 10)”, dice.

    “Queda clausurado el décimo congreso provincial del PP”, dice Antonio Martínez, que por lo visto ha logrado que retiraran los coches y que ahora anuncia por megafonía que han encontrado una gafas de sol y que se pase su propietario por allí si quiere recuperarlas.

    (más información, en la web de IDEAL dentro de un rato)

congreso provincial del PP (segunda parte)

Arenas no se bajó del coche. Eso se dice de un equipo de fútbol cuando no acude a disputar un partido, que no se bajó del autobús. ‘Campeón’ vino con la plantilla de lo mítines de los últimos meses y hasta de los últimos años: críticas a Chaves (“Manolo”), a Zapatero, a la Ley de Memoria Histórica, a la crisis económica…, salvo cuando habló de la reciente reforma de la PAC, que criticó, y de la baja ejecución de los presupuestos autonómicos.

Lo novedoso hubo que buscarlo en otro sitio. Por ejemplo, en el cerrado apoyo a Fernández de Moya, mayor que otras veces, del que dijo que es el mejor candidato del partido y el mejor portavoz de economía en el Parlamento. Y también ha tenido palabras al interés de Montoro por hacer política en Andalucía y mención a Puche y Palacios. Eso sí, habló de ir preparando las municipales, ya, y de recuperar las alcaldías de Jaén y Linares.

Alejados del escenario, casi en la puerta de entrada al pabellón, estaban Sánchez de Alcázar, Juan Pizarro, Inmaculada Solar, Javier García, Lola Aguilar y Luisa Leiva.

Fernández de Moya tampoco se ha explayado en su primera intervención. Eso sí, estuvo emotivo al principio, cuando habló de Montoro y de Arenas, y al final, cuando recordó que se casó en Linares y mencionó a su mujer, ‘Charo’, por su comprensión y apoyo. Esbozó su programa electoral e insistió en una idea: equipo, equipo y más equipo.

Asisten 450 invitados y 950 de los 1.116 compromisarios, que ahora están votando.

El congreso del PP en directo (contracrónica)

Son las 7:30 y acaba de llegar Arenas al polideportivo San José de Linares, en donde el PP celebra por todo lo alto su décimo congreso provincial. Fernández de Moya sale a recibirlo y el congreso se paraliza. El presidente de los empresarios, Leonardo Cruz, que estaba en el uso de la palabra, interrumpe su salutación: “Mi intervención está claro que no va a ser tan vehemente, pero sí la más animada”, dijo ocurrente después de que al pobre le tocara hablar tras la arenga de Antonio Garrido, portavoz de Cultura del PP andaluz, que animó el cotarro y fue muy aplaudido por sus pullas al PSOE, al Plan Activa Jaén, la resistencia inicial del Gobierno de nombrar la crisis económica, etcétera. “Ser del PP en la provincia de Jaén es más difícil que en ninguna otra provincia de Andalucía”, llegó a decir.

Antes habían intervenido los dirigentes de UGT, CC OO y CSI-CSIF, algo novedoso e impensable años atrás, como alguno de ellos señaló. También lo hizo el rector de la Universidad, Manuel Parras.

Entre los asistentes, en un discreto segundo plano, veo a Juan Pizarro y Miguel Sánchez de Alcázar, que intentaron una candidatura crítica alternativa.

Una de las anécdotas fue la insistente llamada del presidente de la mesa del congreso, el linarense Antonio Martínez, para que los propietarios de dos vehículos los retiraran, matrícula incluida, como en el fútobol. De momento van tres llamadas.

Continuará…

Mi 'tapado' en el PP

DOCU_IDEAL

El PP jienense prepara el incienso para el botafumeiro linarense de mañana, envuelto en watios y aclamaciones de luz, sonido y vivas a Fernández de Moya, el presidente reelecto, en un congreso provincial que será algo más, pues de paso puede salir investido candidato a alcalde de la capital para dentro de 30 meses. FdeM tiene de aquí a 2011 su cita con la historia: puede ser su último mandato al frente del PP y su primer, o único, intento como alcaldable. Se la juega a todo o nada.

Ahora que está de moda usar metáforas ciclistas en el fútbol, puede decirse que el presidente del PP ha ganado la etapa de los Pirineos con relativa comodidad, apretando los dientes pero sin levantarse del sillín, pero que le quedan los Alpes. Y el primer paso es la cronoescalada hasta la plaza de Santa María, plagada de curvas, repechos y chinchetas.

Para ello es imprescindible que el grupo municipal pedalee al compás. Mucho se ha hablado sobre el portavoz que relevará a Sánchez de Alcázar cuando pase el congreso. Mi candidato está claro. En el grupo hay unos que no pueden, otros no que valen y otros que no quieren. La elección es obvia: blanco, en botella y con bigote. Por varias razones: número dos del partido, amigo leal de FdeM, experiencia municipal y mando en plaza.

Hace tiempo que lo tengo claro. Él no quiere y lo niega, en parte porque el grupo municipal es un avispero (aunque cada vez menos) y es incompatible con la portavocía de la Diputación. Pero, en mi opinión, no tiene alternativa. Son muchos los llamados y sólo uno el elegido. Mi apuesta se llama García Anguita.

(en la foto, con Fernández de Moya repartiendo propaganda en la plaza de San Francisco durante la última campaña electoral)