Anoche soñé que volvía


Como decíamos ayer…

Ya ven, de nuevo por aquí, se va uno unos días y le cambian hasta el decorado. “Se fue para siempre aquella mirada joven y alegre que yo amaba. No volverá nunca; la maté al contarte todo lo de Rebeca. Se fue. Aquella niña en pocas horas se ha convertido en mujer”... Pero como el nuevo ‘look’ resulta atractivo y hay muchas cosas que contar y comentar, les garantizo que el nuevo el viaje será entretenido.

No hay más que ver este agosto. ¿Quién lo ha visto y quién lo ve? El mes más vacacional comenzó sin vacaciones para los poderosos por la dichosa deuda soberana y la prima del Riesgo, con la precampaña electoral, el germen de un gobierno financiero europeo, nuevas medidas contra la crisis, conflictos varios, la humbrana en el Cuerno de África… Por no hablar en clave local, que hemos tenido que esperar a agosto para enterarnos que la Unesco nos dio calabazas con la Catedral, los cantos de sirenas sobre el tranvía, los cambios en el tráfico, los peregrinos… Hasta hemos discutido de fútbol y por haber ha habido hasta dos Real Madrid-Barça, con su correspondiente tangana.

No sé ustedes, pero ha sido el agosto más raro que recuerdo. Julio ya dejó de ser un mes medio tranquilo, pero me parece que agosto va por el mismo camino: una tangana permanente. Lo que he visto estos días es gente que quiere desconectar y cómo la Realidad le tira del bañador. Como la ‘R’ que Joan Fontaine veía bordada por todas partes. La joven llega a Manderley con la mejor de las disposiciones para ser feliz…, pero ahí está la señora Danvers para recordarle a Rebeca, Rebeca, Rebeca…

Pues este mes soñé que volvía a Manderley.