Imanol y Echanove, con un ochío bajo el brazo

  

Ahí tienen la cara de felicidad de Juan Echanove al comerse un ochío, acompañado de Imanol Arias. La imagen es del programa ‘Un país para comérselo’ (cómo no) y se dedica esta vez a Jaén. Lo emite La 1 de TVE hacia las 23:30 de esta noche, después de ‘Cuéntame cómo pasó’. Los han titulado ‘A los olivaritos voy por las tardes’ y, aparte de intentarlo con la vara en en el campo, prueban el ‘aguacebá’ de Cambil, visitan una almazara de Villanueva de la Reina, el castillo de Baños de la Encina, el vino de Alcalá la Real, las tascas de Jaén, una pastelería de Úbeda o los famosos hojaldres de Guarromán. Y encima cobrarán por esto.

Llegan, al menos a la pequeña pantalla, el día en que Bruselas aprueba, por fin, las ayudas al almacenamiento privado del aceite con el fin de sacar del mercado una parte y que los precios suban algo, que falta hace. Algo es algo, aunque la solución supone una medida más bien coyuntural, puntual, que no solventará a medio plazo el problema estructural. Vamos, que es un ochío para hoy y más hambre para mañana, mientras los productores de aceite no tengan más protagonismo en el mercado. Pero algo es algo. A ver si después de tanto pedirlo, ahora que se aprueba también lo criticamos. 

 

La 'dolce vita' jienense de Mariano y Javier

El PP en general vive su ‘dolce vita’ y Rajoy vivió el pasado fin de semana su ‘dolce vita’ jienense, que no ‘far niente’, pues no tuvo nada de ‘refinada holgazanería’, que no hay que bajar la guardia por mucho que esta precampaña tenga aires de paseo triunfal para el registrador de la propiedad. Los populares tomaron el centro del reconquistado Jaén como los hombres de Paco, versión patria de los hombres de Harrelson. O de Mariano, que firmó autógrafos en su libro de memorias ‘dolces’ incluso antes de presentarlo en Madrid. Para que luego digan que los jienenses no leemos. 

Hoy en día, en el PP todo son sonrisas y felicitaciones, todo son encuestas favorables, besos y saludos. El fotógrafo Francis captó éste. Al principio, por su arranque, pareció a los presentes un espontáneo que se tiraba al ‘ruedo’, pero no, era el exalcalde de la capital, Miguel Sánchez de Alcázar, siempre educado y atento. Si se fijan en las expresiones de quienes acompañan a Mariano, pueden componer todo un editorial. Luego, el ahora senador se pegó al secretario general del PP andaluz, su amigo Antonio Sanz.

Y la foto de abajo, de la compañera Celia, tampoco tiene desperdicio. El camarada Arenas ofreció un mitin, otro, en mitad de la plaza Deán Mazas, con su público, sus espectadoras, su peluquería…. ‘¡Una alegoría de Manostijeras!’, proclamarán los depresivos socialistas, ahora que han cogido el paso de que los populares recortan el Welfare State, los derechos sociales, la educación…, con la ayuda inestimable de doña ‘Espe’, la muy liberal.

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La 'atlántida' jienense emerge de nuevo

 

Durante el verano, con el descenso de las aguas pluviales y subterráneas en Expansión Norte, barrio construido durante el ‘boom’ inmobiliario sobre el rico y despreciado legado de Marroquíes Bajos, emerge en silencio el olvidado lienzo de muralla del Calcolítico, el más grande de los hallados de la zona y datado por los arqueólogos entre los años 2.450 al 2.125 a. C. , es decir, con más de 4.000 años de existencia.

La mítica Atlántida, tan traída y llevada, también se ha querido ubicar en Marroquíes Bajos, dadas sus dimensiones y distribución concéntrica con siete fosos. Dio pie a ello una vasija de cerámica encontrada, con un signo concéntrico pintado, lo que hizo que se especulara con la posibilidad de que fuera la Atlántida descrita por Platón. La legendaria ciudad, de cuya existencia se duda y que desapareció bajos las aguas «en un día y una noche terribles», según escribió el filósofo griego en ‘El Timeo’. Pues ahí sigue, en medio de una crisis terrible también para la arqueología.

Vuelta al cole

Regresa la normalidad a Jaén. Los escolares han hecho que la ciudad se despierte hoy antes, aunque de nuevo con el corazón en un puño, como en la obra del grafitero ‘Belin’ y del escultor José Ríos en el Distribuidor Norte, en otro lunes negro económico para la Bolsa y la prima de riesgo. Este curso también va a ser complicado.

Peñalver decide esperar


“… Seguramente el cambio sea porque los compañeros han visto que la agrupación se estaba quedando un poco aislada, dentro y fuera del partido, y han visto ilusión, ganas y capacidad en nosotros…
-¿Cambiará algo la forma de hacer oposición en el Ayuntamiento?
-Yo espero que se ponga más el acento en hacer oposición…”

La que responde es Carmen Peñalver, en una entrevista en octubre de 2004, poco después de ganar la secretaría general del PSOE en Jaén. Y las críticas son a la anterior dirección, que durante aquel proceso criticó los métodos utilizados por el aparato provincial, con Zarrías a la cabeza por entonces y con Peñalver como su candidata. Mucho ha llovido desde entonces y mucho han cambiado las tornas, pero las estructuras de la confrontación interna -tan cruentas en todos los partidos- son similares: los que asaltan el poder se hacen oír para ganar adeptos, los que tienen el poder lamentan que el debate salga fuera, los menos fuertes se quejan de las presiones del aparatos, el aparato esgrime la legitimidad que le confieren los estatutos…

En la nueva disputa interna, los críticos han cometido errores de bulto (al margen del éxito evidente de reunir treinta firmas en plena canícula y ‘sotto voce’): no plantear internamente tras las elecciones su malestar por la campaña, los resultados y la falta de autocrítica, lanzar el órdago en periodo preelectoral para servir en bandeja la acusación de deslealtad al partido o registrar las firmas tarde. Vaya en su descargo que primero optaron por esperar al final del año electoral y que cuando en verano pensaron que la situación era insostenible optaron por la vía rápida de la disolución de la ejecutiva. Estos errores los está aprovechando la actual dirección (“me duele mucho verlo en los medios de comunicación”, “se está dañando la imagen del PSOE”), aunque sus afines hagan lo mismo extramuros, con acusaciones y filtraciones que parecen dolerle menos.

                                                                                                  

Por otro lado, Peñalver esgrimió ayer que su ejecutiva ”tiene toda la legitimidad” en tanto que “a efectos orgánicos no se ha aceptado” la dimisión. En todo caso sería legitimidad estatutaria, porque, que le dimitan 30 de los 57 miembros de SU ejecutiva y que no todos los restantes acudieran ayer a apoyarle es motivo de reflexión. Y también que si no es por la apertura del proceso electoral, ahora la ejecutiva no existiría, con los estatutos, y su legitimidad, en la mano. 

Cuando en junio la ya exalcaldesa dijo aquello de que los resultados electorales comparativos les reconfortaban, lo titulé ‘Peñalver decide resistir y esperar’. Pues bien. Vale igual para este momento. Tras el 20-N las dimisiones podrán hacerse efectivas, pero para entonces habrá logrado ganar un tiempo que puede ser precioso y, quién sabe, si albergar la esperanza de que algunos de los dimisionarios retiren su firma. Lo que ayer quedó claro es que Peñalver ha decidido resistir. Y esperar.