Arenas power balance

     La imagen resumen del 25M es el gesto de victoria-derrota de Arenas con la pancarta de gratitud por el gobierno logrado recogida sobre la baranda del balcón de la sede del PP andaluz. Viene a decir que lo tuvieron hecho pero que al final no pudo ser, que lo ha intentado todo, todo, hasta la pulsera milagrosa que exhibe, por si acaso, pero que no hubo milagro. Así que, victoria y adiós.

    Arenas nadó y guardó la ropa para no asustar y vadear los recortes de Madrid. Nadó lo suyo, durante años, por toda Andalucía, viento en popa a toda vela. Y nadó bien en una titánica precampaña casi perfecta en esfuerzo y laboratorio, de alpargata y diseño. Pero desfalleció en la orilla, justo cuando nadie lo esperaba, el primero él, a cinco escaños de San Telmo. Y, como los partidos políticos no están para ganar sino para gobernar, ya le habría gustado perder ayer y poder pactar como en otros sitios, como en Asturias.

    Las expectativas miden las victorias, y las derrotas. Y ayer, el día en que casi todos nos equivocamos, quien más expectativas tenía era el PP. De ahí que, al no poder cumplirlas, hasta una victoria histórica supo a poco. Y es que todo el viento soplaba en la misma dirección: crisis, paro, ERE, división en el PSOE, un Rajoy a sus pies, un Griñán en parte desconocido y en cierta orfandad tras las primarias, las encuestas en contra, los empresarios, la baja participación… Todo. Hasta el punto de que la primera reacción no fue de decepción sino de estupor.

    ¿Que falló? Que las autonómicas no son las generales, que el gobierno autonómico no moviliza a una parte de su electorado como el gobierno de la nación, que ya no había que echar a Zapatero, las medidas impopulares de Madrid, la constatación de que a corto plazo nadie parece tener la receta contra la crisis y el paro, la profundidad de la reforma laboral, la sensación de que el partido ya estaba ganado, la ausencia de Arenas en el único debate, el techo de un líder que entusiasma a muchos pero que genera rechazo en otros…. Y una izquierda que trasvasó aquellos votos que no se quedaron en casa (que fueron muchos) y que logró al menos situar un discurso alternativo, distinto, para la crisis.

    Aunque el PSOE no se puede engañar: en cuatro años ha pasado de la mayoría absoluta a perder las elecciones. Vale que por poco y con todo en contra, pero ayer los andaluces le castigaron más que a nadie, por mucho que lo festeje. Si no interioriza que tiene que hacer limpia, si no entiende que tiene que reinventarse, a la vuelta de no mucho, si las diferencias con IU se convierten en guirigay y Rajoy logra remotar la crisis, puede que en la próxima cita no pierdan sólo las elecciones sino mucho más… Aunque ya no sea con Arenas.

Dos estilos y un presidente

     Si como decía el naturalista Buffon el estilo es el hombre mismo, Griñán y Arenas son dos candidatos muy diferentes. Al menos durante la pasada y atípica campaña. Y para ahondar en la comparación de estilo de estos dos exministros de Trabajo, ambos visitaron Jaén el penúltimo días en esas yincanas que la crisis económica, y la política, han puesto de moda en sustitución de los masivos y caros mítines de antaño.

     Arenas se fue al polígono de Los Olivares para reunirse con autónomos y empresarios. Qué mejor para cerrar una campaña, bien diseñada, basada en el empleo y el pago a proveedores, baza electoral en la segunda mitad de la misma. Y nada más lejos de aquel Arenas de los chascarrillos que repetía «¡Manolo!», o «¡Pepe!», y de las invectivas sobre la lucha antiterrorista, la unidad de España o el ‘Estatut’. «No hay nada ganado», recalcó ayer. Pero sus palabras y sobre todo en su estilo decían lo contrario. «Yo estoy estos días en la humildad», añadió casi en un susurro, conciliador y apelando a la responsabilidad de gobierno y a la unidad: «No son tiempos de enfrentamientos», proclamó.

    Nada que ver con el Griñán en mangas de camisa y con la voz cascada que, enrabietado y aleccionador de los suyos, habló en el Nuevo Teatro y ante asociaciones de mujeres, dos escenarios en los que se siente cómodo, y donde desplegó su habitual argumentación, pero tan vehemente que terminó por arrancar aplausos militantes y el ‘¡presidente, presidente!’ que se le resistía por culpa de las encuestas.

    Dos estilos en momentos muy distintos. Aunque al final, como siempre, el votante será soberano. Y en ésto vuelvo a recordar lo que le ocurrió al político gaditano Félix Azzati (1874-1929). Visitó a un labrador al que había hecho muchos favores y del que esperaba obtener su voto. «No faltaba más, don Félix. Cuente usted con mi voto. ¿Qué día quiere que vaya?». «Pues, ¿qué día va a ser? El de las elecciones, el domingo que viene». «El domingo no puede ser porque estoy comprometido con otro. Pero el lunes, o el martes, cuente usted con mi voto». Pues eso.

Como dios manda

Sigo místico. Será el nublado. O la cuaresma. O que ya están poniendo la carrera oficial. Últimamente no veo más que mensajes divinos por todas partes. En la publicidad de la radiotelevisión municipal anuncian la retransmisión en directo de la Semana Santa y añaden: ‘como dios manda’. ¿Dónde he oído eso? ¿Qué dirigente lo suele decir? Bueno, ahora se lo escucho a más de uno, que parece San Pablo caído del caballo. “Si dios quiere y ganamos las elecciones…”, “si gobernamos a partir del día 25, si dios quiere…”. Menuda responsabilidad.

Equinoccio, del latín ‘aequinoctium’. O sea, ‘la noche igual’. Que la luz dura igual que la oscuridad. Ayer, un día de invierno, llegó el equinoccio de primavera. Y la cosa electoral también parece ‘aequinoctium’, como en una especie de ‘empate’ eterno. PSOE e IU esperaban remontar y no remontan, al menos en las encuestas, y Arenas dice que su mayoría “está en el aire”. Qué cosas. ¿Nadie quiere ganar? ¿Estrategia para evitar la desmovilización? Tiene toda la pinta, pero si la utiliza es porque nadie está seguro de nada. O porque nadie se fía.

Arenas días atrás y se le vio en las fotos cómo ‘arropaba’ a su cabeza de lista en la provincia, después de las críticas del PSOE por su intensa actividad inmobiliaria. Y ayer fue el día de los segundos y hasta terceros espadas, con su dosis habitual de junta electoral y los arreones del PP municipal capitalino, esta vez a cuenta de los bomberos. Sin olvidar el pago a proveedores, de largo recorrido. Y hoy llegarán el consejero Plata, que es probable que se ponga místico también con la Catedral al fondo, y el ministro Arias Cañete, que ayer que volvió la lluvia se fue a Bruselas a pedir las ayudas para la sequía. Como dios manda.

Éxtasis místico

 

 

Reponiéndome ando aún del momento kistch-sacramental del domingo: la concejala Nestares en un éxtasis místico a medio camino entre la escalinata de Fátima y los penitentes del Prado Nuevo del Escorial, y el ministro de Hacienda en la tierra proclamando desde el monte sinaí jaenero las tablas de la ley presupuestaria, la buena nueva de que no subirán más impuestos, con el hilo musical de fondo de las campanas celestiales de la Catedral. Un momento único, mágico, irrepetible, que ha hecho que todo lo que vino después parezca vulgar, anodino, tedioso, como dioses caídos a la espera del juicio final.

 Nestares, la más veterana del lugar, con García Anguita, que llegó centrista al Ayuntamiento de Jaén allá por 1987, ha dejado momentos memorables para la historia política patria, como cuando amenazó con bajarse la falda si no había acuerdo para el teatro, bautizado Infanta Leonor por inspiración monárquica suya, o cuando participó en el motín de Míster Pollo en la sede de PP contra su ahora alcalde, o cuando se abrazó con fervor ecologista y mesiánico a los árboles del tranvía. Mujer inquieta, luchadora y filóloga inglesa, publicó en 1987 ‘Alice‘s adventures in wonderland o la destrucción del mundo real’, demostrando que ya entonces apuntaba maneras.

Política contumaz, inasequible al desaliento, desde 1999 dirige la cultura y los festejos municipales, salvo el cuatrienio de Montané. Su edad de oro coincidió con el alcalde Sánchez de Alcázar en los tiempos del mecenazgo del ‘ladrillo’, cuando urbanismo y su área eran los pilares de la tierra popular y abundaban los conciertos y piromusicales. Pero se acabó la fiesta y ahora le toca administrar la ruina. Y no se le ve cómoda. Por eso el domingo le pidió al ministro de la hacienda un poquito de por favor. Una rogativa de rodillas en ese espacio ceremonial de la plaza de Santa María como lo concibiera el arquitecto Pérez Arroyo y donde la Catedral se ve desde cualquier ángulo, el mejor plató electoral estos días para quienes precisamente más se opusieron a su reforma. Porque, los caminos de la política también son inescrutables.

Dame argo

 

Séptimo. Jueves de mercadillo y de paso del ecuador. Si los políticos salieran más a la calle pillarían más ofertas. Y conocería, por ejemplo, la nueva línea de lencería de las hermanas Kardashian. Ahora están que lo regalan. Los políticos. El que más el PP, que para eso tiene más merchandisig (bolis, caramelos, mecheros) y más posibles. ‘Vamos nenas que me quedan, que me lo quitan de las manos’. ‘Y la que sabe se aprovecha, en Galerías Calé’.

Mal día para Arenas, que pide la hora. Que si entra en escena el copago en Sanidad, que si la Audiencia reabre el ‘caso Gürtel’, que si el marido de Cospedal se coloca en Red Eléctrica el día que el ministro Soria anuncia una nueva subida de la luz… Padre, aparte de mí este cáliz, de vino negro, de sangre. Su estrategia es sabida: de perfil, sin arriesgar, moderación y ‘dormir el balón’. Y la del PSOE, la contraria. Como en la canción de Sabina, mucho, mucho ruido, ruido de tijeras, ruido de escaleras que se acaban por bajar.

El gesto serio del día lo puso el asunto de las viviendas de la candidata del PP. Su explicación resultó convincente. Otra cosa es que sea verdad. El tiempo dirá. El PSOE anunció que lo lleva a la Fiscalía y el PP habla pero calla. Es triste que los políticos tengan que desnudar su intimidad para defenderse, pero así está la política. ¿Quién tiró la primera piedra?

En el mismo acto vino lo mejor del día, las ocurrencias del coordinador de campaña popular. De la diputada por Jaén, exministra y candidata a casi todo, Elvira Rodríguez, dijo Armijo que es “quinielable”. De la consejera de Agricultura, la socialista Clara Aguilera, que es ‘Fotos Aguilera’, jugando con el nombre de un conocido fotógrafo jienense. Del PSOE linarense, del que se habla poco, dijo que no hace campaña no por Santana sino para evitar protestas. Y del candidato socialista Valdivielso, azote ayer de la candidata del PP, dijo que es “un joven inquieto” y se preguntó: “¿No tendrá ningún pecadillo de juventud?”. Un crack. De Santisteban del Puerto.

Wert y no ver

 

Sexto día. No les gustaba la nueva plaza de Santa María pero hay que ver el partido que le están sacando. ¡Mira que si con el tranvía pasa igual..! El PP va a dirigente nacional por día. El lunes fue gallego, el martes fue Basagoiti y el miércoles el madrileño José Ignacio Wert, y no ver, porque fue el más fugaces, y más sustancioso, confirmando que dejará huella de su paso por el ministerio debido a esa innata habilidad que como tertuliano tiene para meterse en todos los charcos y hacerse perdonar con su permanente, y pálida, sonrisa y su acercamiento a la prensa a modo de disculpa después de que nos dejara ‘el anuncio de un anuncio’. ¡Qué ministro!

Ocurrió que el hombre había hablando poco antes con el ministro Montoro y le había dicho que el domingo vendrá y anunciará una inversión para la Catedral, “que está a mi espalda, mejor dicho, a cuya espalda estoy yo”, señaló condescendiente. Y no lo dijo, pero lo dijo todo. Y cuando la prensa le inquirió si era para arreglar el tejado, soltó entre risas: “las suposiciones son libres en un estado liberal y democrático”. Y que le correspondía anunciarlo al jienense, que entre Guindos y Wert tiene que estar entretenido. Y después visitó la Catedral, Santo Rostro incluido, y sólo le faltó que le sacaran los restos viajeros del célebre ‘obispo insepulto’, don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce. Pero esa es otra historia.

El desembarco le está sirviendo al PP para llenar la campaña cuando descansa la jueza. Un puente aéreo entre Andalucía y Asturias. Ayer, como el ministro traía anuncios y estaban la delegada del Gobierno y el subdelegado, cambiaron el atril de la gaviota segundos antes. Lo mismo hacen los consejeros de la Junta, de gira por Andalucía. Los socialistas se aferran a los recortes marianos, a los clichés de Arenas y, en Jaén, a las VPO de la candidata del PP. Estiran y administran la goma y llama la atención el silencio en la otra acera. Dos días son muchas horas en campaña. Hoy hablará la candidata, pero no le acompañará la cúpula provincial.

Casa por casa

Quinto día. Toda una consejera de Presidencia llama
a tu puerta. Como Avon. No es un castigo ni el precio por ir en la lista jienense, es la tradicional ‘campaña casa a casa’ cuando se acercan unas elecciones. Y no es que vayan a todas las casas, quédense tranquilos. “Persona a persona”, ha añadido Mar Moreno, a la que no se le caen los anillos, acompañada de sus fieles de la capital… y del exdelegado de Obras Públicas, que se apunta a todas. ¡El escaño para el que se lo trabaja! 

Cosas veredes amigo Sancho, que farán fablar las piedras.

Casa por casa. Que se lo digan a la cabeza de lista del PP, Catalina García, en el punto de mira de los socialistas. Hoy han dado un salto cuantitativo y denuncian que su nombre figura como beneficiaria de una segunda VPO, también vacía, además de otras dos viviendas de renta libre (al 50%). El PSOE parece que estirará y administrará la goma en busca, salvando las enormes distancias, de un ere que ere de andar por casa. Ya nos avisaron todos de que iba a ser una campaña reñida y que se iba a disputar casa por casa.

   Y en Torres, Mancha Real y Linares ha paseado su moderación el presidente del PP vasco, que como ahora los populares tienen tantos líderes se reparten. “Esta campaña está dirigida a aquellos andaluces y jienenses que no están de acuerdo en todo con el PP… No hay que creer que el cambio será un apocalipsis”, ha dicho Basagoiti. Buen mensaje: no somos perfectos, el cambio es necesario pero no será traumático. En parte, es la imagen de moderación que intenta trasladar estos días Arenas, para contrarrestar la estrategia del PSOE. Pero no todos lo captan. Algunos lo entienden justo al revés. “Nosotros no tenemos los canallas que existen en el País Vasco, pero tenemos otros que nos matan de hambre”, soltó el presidente del PP linarense. La comparación y la utilización del verbo ‘matar’ no han sido muy afortunadas, la verdad. Pero así está la campaña: reñida, en su doble acepción.

El juzgado no abre en domingo

 

A las víctimas del 11-M.

         Tercer día de campaña. Domingo. Huele a incienso, primavera, alergia y huelga. A las barricadas. El protagonismo, con la venia, saltó del banquillo a la calle. Aunque los socialistas, que se agarran a un clavo ardiendo, animados por el espíritu de remontada que ven en las nuevas encuestas, intentan trasladar al PP el miedo escénico valdaniano y amagan a su vez con las tablas de la ley, haciendo presa esta vez sobre su cabeza de lista por la provincia, Lina García (a la izquierda, en la foto, con Cospedal y Fernández de Moya) a cuentas de una VPO a nombre de su marido, que suena a ruido y pocas nueces pero que cala en tiempos de deshucios y que demuestra lo que ya anunciaron unos y otros: que esta batalla se va a pelear casa por casa.

        Los focos se han repartido hoy entre la capital y Baeza, entre las pancartas y el convento de San Francisco. Los socialistas dejaron los mítines para ponerse la pegatina e ir de manifestación, de nuevo más nutrida de lo habitual. Algunos dirigentes de la capital (¡viven!) se fueron antes de paseo electoral por la vía verde de Jabalcuz, como el exdelegado de Obras Públicas (Valdivielso-Calvente, he ahí el dilema) que pasa eso la ‘construyó’. Mientras, en tierras baezana, la presidenta vecina y medio paisana Dolores de Cospedal, arremetía contra la huelga y los sindicatos. Llejos de allí, en lo físico y en la estrategia, Arenas, que es más listo y se juega más, abogaba desde Sevilla por el respeto y el diálogo con las centrales sindicales. Eso sí, ambos coincidieron en algo, en el ere que ere. Y mañana lunes, cuando abran los juzgados, a ver con qué nos desayunamos.

EREcciones

Arenas ya tiene la campaña electoral donde quería, entre la cárcel y los juzgados. La titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla dictó la pasada madrugada orden de ingreso en prisión del exdirector general de Trabajo, a través de un auto de 36 páginas (lo que trabaja esta jueza), en el que acusa a Franciso Javier Guerrero de conceder nada menos que 887 ayudas injustas. En el extenso auto alude, entre otras muchas cosas, a que actuó “en connivencia con otros” y que su intención era “obviar los férreos controles de la Intervención de la Junta”.

Con ello, el más que bochornoso caso de los ERE, de cuya participación en campaña ya se sabía, se convierte en protagonista indiscutible de la misma en este segundo día, relegando incluso al mismísimo paro y la crisis, en parte porque ya no es patrimonio exclusivo de unos y porque hay en macha protestas contra la reforma laboral.

Y ante tan potente banda sonora, los socialistas intentan alzar la voz como pueden, incluso acudiendo al socorrido mantra de que el PP acabará con el PER, como ha dicho Zarrías esta mañana en la Fiesta de la Rosa de la Sierra de Segura. Allí, Chaves ha intentado devolver la campaña al terreno donde quieren lidiarla, los recortes en educación y sanidad, pero el PP no va a bajar la música. Rajoy ha proclamado en Almería que “Andalucía no son los ERE”, que es otra forma de seguir ‘ere que ere’, y Arenas, con la testosterona política por las nubes, ha señalado directamente a Griñán, convencido de que puede mantener dos semanas estas EREcciones.

 

 

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Plató de plenos

Idus de marzo, idos ya, que la cosa está calentita y más que se va a calentar conforme se acerque el 25-M electoral, festividad de San Dimas, el buen ladrón, único santo canonizado en vida (en la foto de Lucas Contreras, detalle de la mano de San Dimas, en Bailén). Y también festividad de la Anunciación, que hay santoral para todos los resultados posibles.

La primera vez que escuché eso de que ‘el mensaje es el medio’ no lo entendí, la verdad. Pensé: ‘lo que digo es lo que digo, lo diga aquí o con tantán’. Pero MacLuhan insistió: ‘la forma en que transmite el mensaje influye en su contenido’.

En el canadiense pensaba en el último pleno municipal, bajo la lámpara alienígena del salón del Excelentísimo Ayuntamiento de Jaén. En cómo han cambiado los plenos desde que se echan por la tele (algo que es positivo). Y cada vez va a más: ediles que nunca se olvidan de saludar a la audiencia y a los que sólo falta maquillar para evitar los brillos, opositores que a su vez sacan brillo a un punto nimio en pos de sus diez minutos de gloria, gobernantes que dan cuenta de lo hecho sin que se vote ni acuerde nada…

La tele es el mensaje y el salón de plenos, un plató. El vídeo mató a la estrella de la radio, que cantaba Buggles. Y a veces sale un programa de debate con hechuras y enjundia como el del PGOU, y otras un Sálvame Deluxe, sin luxe. Porque las formas ásperas han creado escuela y hay neófitos, con menos trayectoria que la Esteban en su carrera hacia la Moncloa, que se desenvuelven con tal soltura…

Desconozco si el estilo perdurará después de San Dimas, pero llama la atención que sea cuando más débil y menos respondona es la oposición, y cuando el gobierno tiene motivos de sobra para ‘vender’ su gestión y que nada la nuble.

Porque en sólo ocho meses, el nuevo gobierno ha logrado elaborar dos de los documentos más complejos e importantes: los presupuestos y el PGOU. Con los matices que se quieran, pero ahí están. Y firmar con la Junta la nueva expansión de la ciudad y hasta desatascar el tranvía. Casi ‘na’.