Irse de vacaciones está mal visto

Como dice María de la Capilla, cómo estará la cosa que tomarse un mes de vacaciones empieza a ser visto como un lujo al alcance de cada vez menos, por no hablar de esas voces inquisidoras que comienzo a oír de que por qué los empresarios tiene que pagar si no trabajas.Vamos, si hace unos años me lo dicen, habría pensado que no estaba en sus cabales quien, en el hipotético caso de haberlo sugerido, se atreviera a tanto. Pero hoy está en revisión todo, nos recuerdan, aunque siempre en la misma dirección, en la de quitar. Así que este año no he dicho que me iba de vacaciones.

Me pasa como a los políticos. Si se han fijado, ahora nadie dice cuándo ni cuánto se va. Antes hasta hacíamos reportajes de eso. Y si lo dicen, hablan de «unos días», como el presidente del gobierno. ¿Cuántos? «Unos días». El alcalde de Jaén, sin ir más lejos, está de vacaciones (de hecho, hay un alcalde en funciones), pero nada de anuncios. Además de no decirlo, unos y otros lo disimulan enviando notas de prensa, escribiendo en las redes sociales o, como hoy, visitando obras.

(agur)

PP y PSOE se dan cremita (en la cara)

Inasequibles al desaliento, como decía Ortega y Gasset, los máximos dirigentes de los partidos mayoritarios en la provincia salieron anteayer a la arena pública, un viernes de inicio de agosto, y se batieron a comunicado limpio. La crisis económica y sus secuelas no entienden de calendario, y el PSOE, tras la última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, no entiende de barcos y, aunque sea agosto, ha salido en tromba en todos los frentes a criticar las consecuencias que tendrá el recorte en el déficit autorizado a Andalucía. Ayer mismo quedaba patente la ofensiva de Paco Reyes contra Rajoy, pero también contra los dirigentes del PP jienenses, incluyendo el clásico «cara dura». Obligado, le contestó el presidente provincial del PP, Fernández de Moya, que también llamó «caraduras» a los socialistas. Y tú más.

Es lo que tiene esta crisis, que aún estando en periodo no electoral, siguen dándose cremita. En la cara.

El alcalde de Jaén, Miguel Contreras

Alcalde en funciones, en estos momentos de asueto mayoritario para la corporación municipal de la capital. Miguel Contreras López, concejal de Hacienda y Comunicación, es el tercer teniente de alcalde pero cada vez tiene más protagonismo en el Ayuntamiento, y fuera de él, puesto que además es parlamentario autonómico. De ahí que en las filas del PP se le considere, aunque no todos estén de acuerdo, el delfín del presidente provincial y alcalde de Jaén, José Enrique Fernández de Moya. De hecho, en los últimos tiempos se prodiga como azote de «socialistas y comunistas», en los medios de comunicación y en las redes sociales, como sus disputas en Twitter (@michiguelo), la última con Rafael Valdivielso, exdelegado de Obras Públicas y miembro de la nueva ejecutiva socialista. Y es que Contreras es uno de los más rápidos en desenfundar a este lado del río Guadalbullón, y de los más cáusticos también.

El agua de Huelma

 

 

Mireia Belmonte, la joven nadadora que ha obtenido para España su primera medalla en los Juegos Olímpicos de Londres, tiene raíces en Huelma. Su madre nació en la localidad jienense – su padre, en Granada – y en ella viven, en la calle Carnicería, sus orgullosos abuelos. La propia Mireia, que vive en Badalona, pasó varios veranos en Huelma, como tantos hijos de emigrantes, y cuentan que, entre otras cosas, se bañaba en la piscina municipal, que recoge las frías aguas del río Gualijar. Quién sabe si ello tuvo algo que ver, pues con sólo 17 años ya era campeona júnior de España, Europa y mundial. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, puesto que el otro olímpico jienense en estos Juegos es también de Huelma, el atleta Sebastián Martos, aunque la vida ha sido más cruel con él y al final no podrá correr los 3.000 metros. (arriba, en plena acción; abajo, en un campeonato de España con quince años).