La autovía es mía, sólo mía

 

 “Tápame, tápame, tápame…
tápame, tápame
que tengo frío… Cantaba la gran Sara Montiel. Y ahí los tienen, tirando de la manta inaugural, el pasado lunes, con Canena y su castillo al fondo, en una de las pocas inauguraciones que vamos a ver por estos lares con la dichosa crisis, o lo que sea. Tal vez por eso tiran con tanto ahínco. ¿Qué buscará el subdelegado Lillo? ¿Qué esconderá la delegada del gobierno Crespo? ¿Ah?

Los que tiran son del PP y los que miran son del PSOE. Así es la vida, no la he inventado yo. Ahí está el ‘ministro’ Robles, que mira que tira, hecho un pincel y que hizo un marcaje a la ministra Pastor, siempre tan comedida y capaz ella, que ni Kevin Costner en el ‘Guadalespaldas’.

Dice el gran timonel Reyes que todas las autovías jienenses “tienen la marca del PSOE”. Ya. Pero quien las inaugura es el PP. Como pasó en 1997 con Arias Salgado en  la que va a Granada (A-44). Que la herencia vale sólo para las facturas y entonces no tiras del trapo. Ahí están, sin ir más lejos, el alcalde ibreño o la delegada juntera Gálvez o la vice de la Dipu Parra, mirando con cara de melancolía. Si no gobiernas, no tiras. ‘Y cuando no hay pa tos, hay patás’, que decía el malvado Arfonso, a quien se le atribuye también aquello de que en la oposición hace mucho frío.

Tápame, tápame, tápeme, que tengo frío, si tu quieres que te tape, ven a mí cariño mío…

Más frío tienen que pasar los expropiados por las obras, hace ya 7 años. Ni olivas ni dinero. “A un lado, los políticos; y al otro, el pueblo”, me comentó al día siguiente el parlamentario Serrano, exalcalde comunista de Canena. Y al otro lado, la Guardia Civil, un tercer estado a juzgar por su número. Al menos la ministra tuvo el detalle de acercarse y hablar con ello. No les garantizó todo, pero tampoco los engañó, cosa que se agradece en un político.

Y frío tuvo que quedarse el subdelegado Lillo cuando, en un descuido del ‘ministro’ Robles, logró acercarse y proponerle a la ministra conocer sobre el terreno la marcha paralítica del tramo Ibros-Linares, su pueblo. Pero al final, Ana se fue por los aires, como Mary Poppins, en helicópetero… Otra vez será, que con tanta austeridad y tanto ajuste presupuestario, hace mucho pero mucho frío. Y más que va a hacer.

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