El tren de la calle Maestra

TFGP.

Escribe Palacios Zamora que hasta 1976 había en la calle Cerón, en pleno casco histórico de Jaén, una conocida barbería que, al calor de la Posada de la Parra, regentaba con éxito Manuel Rodríguez Ortiz, hombre jovial y ocurrente, como casi todos los del gremio, y que algunos de sus dichos tuvieron notable eco en el Jaén de mitad de siglo, a fuer de tanto repetirlos. Así, por ejemplo, cuando algo lo veía imposible soltaba un ‘Eso será cuando el tren pase por la calle Maestra’.

Algo así puede decirse hoy del tranvía y de que circule por Jaén. Es obvio que tenía, y tiene, deficiencias, pero hasta el Ayuntamiento reconoció en su día que se estaban arreglando. Entre otras cosas, porque estaba en garantía. Pero eso se acaba el 18 de abril y el concejal ya ha dicho que el perro no es suyo, que queda el 37% por arreglar. Y la Junta responde que sí, que en este mes lo deja niquelado, pero que algunas deficiencias son «sobrevenidas», vamos, de llevar dos años aparcado y que, si se busca, siempre habrá un charco al que aferrarse…, por lo que el tranvía circulará cuando pase por calle Maestra. Nunca.

O el instituto del casco histórico, el famoso IES del APA-ñados están. La Junta mantiene el suspense sobre el PGOU, zonas inundables de los Puentes incluidas, y el Ayuntamiento viene a decir que sin PGOU no hay ‘insti’. Eso es lo que hay. Y que cada putilla lave en su piedra. Y que el retraso de dos años en el acceso a Fuente del Realejo es culpa de la Junta. Y que si el Ayuntamiento no devuelve parte de una subvención, la Junta no paga a las personas con discapacidad del Centro Especial de Empleo la parte de su salario, que ya es el mínimo legal. Y el Día de la Provincia nace entre la queja al Gobierno y las ausencias. Y que si hay una candidatura a presidir OCO, se promueve otra, como hace tres años…

En este Jaén, que es corto hasta de nombre, nos pondremos de acuerdo en algo cuando algún tren eche a andar. Sea por donde sea.

¡Dios mío, un Papa jesuita!

 VISITA DE ROUCO VARELA A ARGENTINA

Eso exclamaba ayer un titular de prensa: ‘¡Dios mío, un Papa jesuita!’. Con las malas relaciones históricas que han mantenido el papado y la orden de San Ignacio de Loyola. Reconozco que me caen bien y me acordé entonces de una historia sobre su sagacidad que oí contar al catedrático José Luis García Rúa en clase de Historia de la Filosofía. Después la he visto escrita en varias ocasiones y más o menos en los mismos términos. Esta es la versión de Quentin de la Bedoyere en el libro ‘Influencia, poder y persuasión en  los negocios’:
 
“Había una vez un par de religiosos,
benedictino uno y jesuita el otro, que eran amigos y ocasionalmente se encontraban para charlar.

Parece ser que tanto el jesuita como el benedictino eran grandes fumadores; y compartían ese problema. Como todos los días debían pasar largos períodos de tiempo en oración en sus respectivos conventos, sufrían gravemente la privación del tabaco. Resolvieron entonces discutir el asunto con sus respectivos superiores y, en la semana siguiente, comunicarse el resultado. 

En la reunión convenida, el jesuita le preguntó al benedictino cómo le había ido. “pésimamente”, replicó éste. “Le dije al abad: ¿me da usted permiso para fumar mientras rezo?, y se puso furioso. Me impuso quince oraciones más de penitencia, en castigo por mi atrevimiento. Pero tú”, refiriéndose al jesuita, “pareces muy contento, amigo mío. Y a ti, ¿cómo te ha ido?”, le preguntó el benedictino al jesuita. 

El jesuita sonrió. “Hablé con mi superior”, dijo, “y le pedí autorización para rezar mientras fumo. Y no sólo me autorizó sino que además me felicitó por mi devoción”. 

(en la foto, Rouco Valera y Jorge Mario Bergoglio, en 2006)

Adiós al último gobernador civil

teo

Si el último día de 2012 fallecía la primera mujer gobernadora civil en la historia de Jaén, Carmen Calleja de Pablo, en la noche del pasado martes lo hacía el último gobernado civil jienense y primer subdelegado del Gobierno en la provincia, Teófilo García Buendía, a los 52 años y a causa de un cáncer de colon. El funeral fue ayer en Madrid y sus restos incinerados y trasladados al pueblo de su familia, Albuñol, en la costa granadina.

Teófilo García llegó a Jaén en 2006 con 35 años de edad, primero como gobernador civil y, tras la entrada en vigor al año siguiente de la Ley de Organización de la Administración General del Estado, como subdelgado del Gobierno, un cargo menos político y más administrativo respecto a los antaño poderosos gobernadores civiles, y tal y como pretendía la reforma de la Administración Periférica del Estado puesta en marcha por el primer Gobierno de Aznar.

Nacido en Madrid, fue de todo y en casi todo: docencia, aceite, tabaco, agricultura, ganadería, gestión del agua y, desde el verano pasado, RTVE, en donde fue nombrado director general Corporativo. Ingeniero agrónomo por la Universidad Politécnica de Madrid, era además doctor en dicha área por la de Córdoba y catedrático del Departamento de Ingeniería Rural en la Universidad de Almería, de donde llegó a Jaén.

Tras su paso por la Subdelegación del Gobierno fue nombrado consejero-delegado en Alimentos y Aceites (Alycesa) y luego de Aceites Coosur. A continuación, consejero-delegado de Oleaginosas del Centro. Luego consejero-delegado de la Compañía Española del Tabaco en Rama (Cetarsa), de la que era accionista mayoritaria la SEPI. Poco después, consejero de la sociedad estatal Expasa Agricultura y Ganadería y, por último, de Aguas de la Cuenca del Sur (Acusur), otra sociedad estatal.

Su etapa en Jaén no fue fácil. Le tocaron también años de ajuste presupuestario, de ‘política de déficit cero’, para cumplir los criterios de la UE de cara a la implantación del euro. Buena parte de su gestión giró en torno al agua y las obras hidráulicas: terminación de las presas del Giribaile y Víboras iniciadas por los gobiernos anteriores, presentación del proyecto de la de Siles (está aún sin terminar), actuaciones en el Guadalquivir a su paso por Andújar o los daños por las inundaciones de aquellos, también, lluviosos años. O el conflicto de Cárnicas Molina.

Una anécdota que he conocido de su periodo en Jaén. Me cuentan que no estaba afiliado al PP, como todo el mundo daba por hecho (su esposa sí y fue concejala), sino al Centro Democrático y Social (CDS), el parido que fundó en 1982 el expresidente del gobierno Adolfo Suárez y un grupo de disidentes de su anterior partido, la UCD. “Como se enteren estos, ya verás”, que comentaba con sorna. Descanse en paz.

(en la foto, durante el Día de la Constitución de 2008, acompañado del resto de autoridades de la época).

La Casa del Pueblo, o del Banco

MANUEL CHAVES

25 de octubre de 2005. La Feria de Jaén acababa de terminar pero el PSOE seguía de fiesta. Inauguraba por todo lo alto su nueva Casa del Pueblo, luminosa y con olor a nuevo, y a gobierno municipal, y dejaba atrás la amplia, destartalada y triste sede de la calle Peso de la Harina. Al bautismo acudieron nada menos que Chaves y Zarrías, entonces todopoderosos, para satisfacción de su entonces secretaria general y posterior alcaldesa, Carmen Peñalver, que cumplía justo un año desde que tomara las riendas del partido en la capital.

Mucho más que un lugar físico, la sede fue presentada como la antesala de la reconquista del Ayuntamiento, como ocurrió año y medio después. Casi 400 metros cuadrados de planta baja en el número 2 de la calle Obispo Aguilar, allí donde antes tuviera su sede Seragua, aunque totalmente remozada. Diez habitaciones para despachos, reuniones, archivo, prensa, sala de espera, etcétera, y un salón de actos climatizado. Tarima flotante, falso techo de madera, mobiliario de diseño, rampa de acceso, aseos adaptados para personas con discapacidad, fachada acristalada y el yunque y la pluma a la entrada. El sueño de la militancia hecho realidad.

Su adquisición y reforma costaron un pico y para financiarlo suscribieron dos préstamos hipotecarios a los que no pudieron hacer frente. Esa y otras deudas fueron uno de los motivos esgrimidos por los 30 miembros de la ejecutiva que dimitieron en 2011. Las cuentas enfrentaron a la anterior dirección con la nueva, designada en julio pasado. Pero la situación no termina de mejorar y la sede peligra. Unos piensan que es imposible evitar el embargo y otros confían en las negociaciones. Y ayer empezaron a desfilar los acreedores, a los que llamaron para ofrecerles un calendario de pagos. De todo ello se hablará en la asamblea que han convocado para este jueves. Otra que se espera animada. Todo puede pasar. Puede que al final haya acuerdo con el banco o puede que tengan que mudarse. ¿Adónde? A la vuelta de la esquina está la sede provincial. No digo más.

Naranjas ecológicas, yoga y Jabalcuz

DOCU_IDEAL

En estos tiempos convulsos y a la vez de recogimiento climático, busca su lugar en el mundo  una iniciativa como RETIRARTE, que busca revitalizar el olviddo y antes saqueado paraje natural de Jabalcuz, a las afueras de Jaén. Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo municipal, llama la atención porque busca respirar hondo. Hoy, sábado día 9 de marzo, comienza con ‘senderismo consciente y siembra de árboles’, y mañana los talleres serán de meditación y yoga en los jardines, y de movimiento, color e improvisación, todos de 10 a 14 horas.

RETIRARTE tiene entre sus patrocinadores a Piturda, Deán Plaza, Tisana Herbolario y Tierras Vivas . Esta es una tieda de alimentos ecológicos de proximidad, que hace unos meses abrió en la plaza de Atarazanas (callejón de las Uvas, junto al mercado de San Francisco) y cuya gerente es Lorenza Olivares Brémond. Y quiere ser mucho más que una tienda. Hoy mismo inauguró sus encuentros con productores, un ciclo de charlas y degustaciones para conocer las motivaciones y el trabajo de agricultores, ganaderos y artesanos agroalimentarios ecológicos. Y abrió el ciclo Biovalle del Guadalquivir, productor de naranjas de Palma del Río (Córdoba) de las variedades cadenera y salustiana, a la vez que se degustó gratis zumo recién exprimido.

TIERRAS VIVAS. jpg

Pacto por Jaén

DOCU_IDEAL

Un forofo del Barça y otro del Madrid se funden en un abrazo. No se han vuelto locos: Iniesta acaba de cruzarla en Johannesburgo. Para volverse locos. Los opuestos reunidos en las botas de un pálido de Fuentealbilla, allí donde los adversarios coinciden, aunque sólo sea para enfrentarse a otro adversario. La ‘coincidentia oppositorum’ de Nicolás de Cusa, el ying y el yang taoísta, la moneda que el árbitro lanza al aire, con su cara y su cruz.

En Granada esta semana, y también se ha propuesto en Almería, los dos partidos mayoritarios han logrado ponerse de acuerdo en ponerse de acuerdo en torno a aquello en que se pueden poner de acuerdo. Y lo han hecho porque hay proyectos comunes, por mucho que la lógica maniquea del bipartidismo reinante se empeñe en disfrazarlo, y porque en esta hora crítica lo exige a gritos la ciudadanía, como los propios protagonistas reconocen. Es cierto que tras el ‘vivanlosnovios’ viene ahora el día a día de la convivencia bajo el mismo techo del pacto, y también lo es que la realidad social y política es más plural, con más adversarios, pero por algo hay que empezar para después sumar.

Por aquí, el precedente más reciente, la Mesa por Jaén, fue también fruto de una crisis. Pero en la actualidad, la convivencia política jienense vive sus horas más bajas. La coincidencia de los opuestos en las instituciones (Ayuntamiento y Diputación), lejos de ayudar se ha convertido en parte del problema, y hay muchos vientos sembrados y no para de llover, insultos.

Un pacto casi imposible, se antoja, pero habrá que reclamarles la altura de miras de sus compañeros, pedirles que se unan en los proyectos comunes y que empujen en los urgentes, para ayudar a salir del pozo de los 72.415 parados, sin por ello ahogar la crítica ni los espacios para la diferenciación, pero reservando un lugar para la coincidencia de los opuestos. Porque, como dice Chamizo, la gente está harta de «sus peleillas». Pero muy harta.

La política ha muerto

DOCU_IDEAL

“Aprenda usted, pollo, que en esta casa los amigos hablan siempre como los ángeles y los enemigos siempre ladran». Fue la primera lección que recibió don Antonio Maura al llegar a las Cortes. Tiempo después, en la Segunda República, el democristiano Ossorio y Gallardo se quejaba de la situación del país. «¿Qué serán de nuestros hijos?», gritó desde el atril. «¡Pues al de su señoría le hemos hecho subsecretario!», contestó alguien desde el fondo. Dos anécdotas que contaba Luis Carandell y que demuestran lo poco que ha cambiado la vida parlamentaria en los usos y costumbres.

Hay movimientos sociales que persiguen el poder y otros las ideas. Hessel murió ayer pero la indignación sigue viva. ‘No hay pan para tanto chorizo’ se escuchó con fuerza en estos Carnavales. Democracia real ya, se oye con insistencia.

Y si Nietzsche proclamó que dios había muerto cuando anunció la secularización occidental, el ciudadano de a pie proclama hoy que la política también ha muerto. Al menos como era entendida hasta ahora. Lo dicen las encuestas, las demoscópicas y las de barra de bar, y lo dicen los italianos, como esos ‘grillados’ que escupen si los llamas políticos.

Y aquí, a este lado del Guadalbullón, no nos hemos enterado de nada. Aquí seguimos en el ojo por ojo, en el yo tuerto pero tú ciego, en plenos municipales y sesiones parlamentarias de ‘tumás-no-tú’, gobiernos que son de todos pero dispuestos a dividir a los andaluces en su día, partidos de la oposición que critican la movilización y para celebrarlo se van de movilización…

Hablan de regeneración pero siguen en el coche oficial, hablan de trasparencia pero controlan hasta el flequillo lacado en pantalla, hablan de ciudadanos pero no los ves en el autobús, ni el súper, ni en el taller.

Pero detrás de ellos, alejados de los focos y de esa casta, hay políticos de verdad, alcaldes y concejales de pueblo, nuevas ideas y una regeneración soterrada. Porque la política ha muerto. Viva la política

 

(Arriba, foto del compañero José Carlos González, del Carnaval de Andújar)