Túneles verdes

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Hemos cruzado el Rubicón, el ecuador del mandato municipal, y vamos cuesta abajo, hacia la lucha final, agrupémonos todos. Inauguramos el tercer año, el de elegir candidatos a alcalde, algo clave en las urnas locales, para en el cuarto pasearlo bajo palio y que difunda su mensaje entre platós y barrios.

En el PP, el magistrado Zoido tiene el encanto del político recién llegado, de hombre serio y ecuánime, pero su bisoñez le juega malas pasadas, como su confesión de que prefiere el sillón hispalense al asalto a San Telmo. Duda sobre duda. Cospedal bajó y puso orden. Juan Ignacio, tu nombre me sabe a gloria. Y el sábado, recaló en Jaén ungido. Salve César, el PP de Jaén te saluda. Y Zoido, agradecido, elogió lo divinas que estaban las calles para la Catequesis Pública (pues nada, una todos los meses), y ensalzó la inversión estatal en la Catedral aún pendiente, y no actualizó que Griñán ya recibió al alcalde… Pero por lo demás, Zoido, eres nuestro líder. Por ahora.

PASO A DOS

En el PSOE sus adversarios han hecho alcaldable a Calahorro, al que se le entiende todo y dejó caer que en política nada es casual y que pelea porque haya primarias. Blanco y en tetrabrik. Tan elocuente como las presencias, y ausencias, de quienes acudieron a apoyarle ante el ataque que le brindó el PP.

Y mientras la alargada sombra de los sobresueldos y los ERE amenaza con llevarse al camposanto político a más de un ciprés, se cuelan mensajes optimistas, ahora que las urnas asoman. Rajoy, ferroviario, ve cada vez más cerca la luz al final del túnel (qué largo), pero nada de brotes verdes, ¡caca!, en todo caso túneles verdes: «España está en el prólogo de la recuperación». Algunos están ya en el epitafio. Y nuestro alcalde no se quedó atrás: «Jaén es hoy un hervidero económico, religioso y musical. No hay plazas hoteleras… Y esta noche: Sara Baras. Jaén se mueve, genera empleo y la gente consume». Toma ya.

Las campanas doblan por tí

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Días de misa y desfile, de campanas y vivas, de feria y toros, de fútbol y gladiolos. Ofrenda floral en el Jaén confesional y cuartelario, capital del Santo Reino de la genuflexión y la mirada al frente, ¡ar! Y al que no le guste, movilidad exterior. Vale ya de milongas de la Transición y la aconfesionalidad.

Jaén está con la ministra Báñez y esto se arregla con rogativas. Como cuando la sequía. De hecho, con el PP no para de llover. Provincia, sí, con el 40% de parados, pero relajados, devotos, esperanzados. Y que doblen las campanas, que no doblan por tí. O sí.

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Fiesta del paso del ecuador, como en la Universidad. Balance de mitad del mandato municipal. Segundo balance tras el de mayo, que mientras estamos de análisis no estamos resolviendo problemas, en el tajo. Fiesta, puesta en escena, liturgia… Engañifas para parecer que estamos ocupados. Regla política: los balances son inversamente proporcionales a la cuenta de resultados.

En la capital, como en la mayoría de los municipios, mucho ruido y pocas nueces en estos dos años: el nuevo PGOU, búsqueda de inversión privada por concretar, ‘entente cordiale’ con el Gobierno, cierto recorte en el gasto, mantenimiento de los servicios básicos y de asuntos sociales, impulso a la candidatura de la Catedral… y poco más. Y en el ‘debe’ del mandato de la ruina y la japuana, la sensación de conflicto con todo y contra todos, la impresión de que se necesitan pero no quieren necesitarse, de rotura de puentes entre los dos grandes partidos. De año electoral sin elecciones.

Días por tanto de ajuste de cuentas y no solo con Hacienda. El choque de trenes entre Calahorro y García Anguita, iniciado por el supuesto sobresueldo del alcalde y continuado con los supuestos pelotazos urbanísticos, promete acabar como el rosario de San Bernabé. A Calahorro lo esperaban. El mensaje es ‘quien se mueva, estacazo’. Y quedan dos años… ‘¡Eli, Eli, lama sabactani!’

Más ERE, esto es la guerra


Dia de la Rosa_MB

Paisaje tras la ‘Batalla del Complemento Específico’. La fuerza de policías y bomberos es digna de estudio. El PP municipal echa toda la carne en el asador pese al evidente coste económico, laboral (agravio) y legal, en forma de dictámenes del secretario y del interventor, con un cuestionamiento de los altos funcionarios de la institución tan inédito como arriesgado.

Demasiado lejos. Demasiado pronto. El mandato cruza el ecuador el día de la Virgen de la Capilla y afloran señales más propias de un periodo electoral. Nervios, estrés, soledad, desconcierto, populismo, huida hacia adelante. La intensidad del mandato de la ruina y la japuana les ha hecho quemar etapas. La diversificación del triunvirato Fernández de Moya-García Anguita-Contreras es buena para tiempos de necesidad y de sosiego, pero distrae en los tiempos de aceleración.

El PSOE, como la hidra de las siete cabezas, intensifica su aliento conforme se acerca el otoño de los candidatos. IU, la mosca cojonera, por mosca y por cojonera, pone lucha de clases en el salón de los odios y va al choque ideológico y clerical entre ‘patricas’ y ‘moustakis’. Y, a lo lejos, mira la reelección casi a la búlgara del comandante Segura. Los críticos se borran de la pugna interna que ha dividido en la última década a IU en la provincia. ¡Agru-pé-mo-nos to-dos… pero como yo digo! Y la crisis, socorro rojo, apuntala al aparato, con la inestimable colaboración del hartazgo hacia el bipartidismo.

Los socialistas, de terapia de grupo en la Fiesta de la Rosa, empiezan a inquietarse por el largo noviazgo de Griñán y Valderas. Y encima Zarrías aparece en los papeles de Alaya, Alhaja para los peperos. Pena de telediario y leña al de Cazalilla. Y Reyes midas, que pasaba por allí entre lanzas, asaeteado como San Sebastián. Jugada redonda para el PP el día del bajón del paro en el que Rajoy contestó a Aznar. Alivio de luto, que en casa del pobre, la alegría dura poco. Pero sabe a gloria.

El virus de Darth Vader

DARTH VADER

En el PSOE jienense hay quien tiene complejo de Edipo: matar al padre (la Junta de Andalucía) para poseer a la madre (las urnas). Que los dirigentes de un partido lancen pullas y reivindicaciones a las administraciones que gobiernan no debería ser noticia. No lo era hace un par de décadas, pero ahora llama la atención. La explicación puede que esté en que aún circula por las cañerías del subconsciente del socialismo patrio la desafección de 2011 con el PSOE andaluz y Griñán.
Contra la Junta y contra el alcalde. Fuego cruzado para celebrar el ecuador, del mandato de la ruina y la japuana. Y, para tapar los agujeros, proliferan entre las filas del PP municipal las loas a Fernández de Moya, con flores a María, que madre nuestra es. Electras, más bien, en su adoración al líder.

Y el regidor, que ya asume el martirologio: «No nos achantamos porque nos piten, nos insulten… Tomamos decisiones aunque nos lluevan críticas y así lo haremos hasta el último día del mandato, con la cabeza muy alta», proclamó ayer a cuenta del callejón en que parece metido por un asuntos menor, la subida salarial de policías y bomberos.

Tomar medidas está bien. Ahora hace falta que sean acertadas. Porque la ruina municipal limita casi todo, pero luego están los errores no forzados, las reuniones pedidas y no concedidas, los desaires innecesarios (empleados municipales, CES, sindicatos, sectores empresariales, vecinales…) O ese virus que campa por Alcaldía en los últimos mandatos, de todos contra mí, de buenos y malos, de blancos o negros, de PP o PSOE, como si la realidad no fuera más compleja, y más plural, como si la vida solo fuera bipartita.

«Si no estás conmigo, entonces eres mi enemigo», le decía Darth Vader a su mentor, Obi-Wan Kenobi. «No me obligues a destruirte. No toleraré otro fracaso». «Yo soy tu padre. Únete a mí y juntos dominaremos la Galaxia, como padre e hijo»… Y pasó lo que pasó.