Nos vemos en el Senado


PLENO DEL SENADO - SESIÓN DE CONTROL AL GOBIERNO
PLENO DEL SENADO - SESIÓN DE CONTROL AL GOBIERNO

 

 

 

 

 

 

Hace poco más de un año ambos se jugaron su ser o no ser en política a una sola carta electoral: la presidencia de la comunidad autónoma más importante en población y peso político. Pepe o Javier, Javier o Pepe, he ahí el dilema. La madre de las batallas de los últimos años. Uno de los dos sobra, forastero. Y el que pierda, que haga las maletas. Ganó Javier, pero perdió Arenas.  Cosas de la política. Y 18 meses después, ahí los ven a ambos, con las maletas hechas y deshechas, juntos en el Senado, ese cementerio de elefantes patricios,  lejos de San Telmo y al otro lado de Despeñaperros. Lo mismo quedan a tomar una copa por el barrio de Salamanca. La vida te da sorpresas, sorpresas te la da la vida, ay dios.

Patos cojos

TFGP.

No me refiero a los patos del Parque ni a que su pestilente estanque les gangrene las extremidades. Hablo del síndrome del pato cojo (‘lame duck’), ese que aqueja a los presidentes made in USA en su segundo y último mandato, cuando su partido está más pendiente del recambio y el mutilado ánade no puede seguir a la bandada, optando en su fragilidad por no tomar medidas impopulares ni arriesgadas.

Aquí no tenemos limitada la duración de nuestros amados líderes, salvo la autoimpuesta por Aznar o el mutis de ZP. Menos aún en la vida municipal, donde hay alcaldes que de chicos ya llevaban vara de mando.

En la capital jienense no se espera que el PP gobernante cambie de cartel y, a lo sumo, su delfín nada ya dentro, a la diestra y custodiando las arcas. No hay pues pato cojo, ni mareado, ni a la sangre, ni a la naranja, ni a la pekinesa.

Pero desde que el mandato pasara su ecuador hay sensación de cuenta atrás, de urnas como telón de fondo y de política coja, con algunas decisiones no pensadas tanto en el gobierno como en la aritmética electoral. Hablo, por ejemplo, del volantazo dado al acuerdo salarial de Policía y Bomberos, o del pie en pared municipal hacia las pretensiones del presidente del Real Jaén de que el Ayuntamiento se haga cargo de los gastos de mantenimiento del estadio.

Sin entrar en el fondo del asunto, ambos litigios tienen en común lo súbito y rotundo de las respuestas y las apelaciones al interés general. En el caso laboral, la referencia del concejal de Personal fue a los 1.500 trabajadores del Ayuntamiento, que ayer pareció descubrir, y en el caso pelotero, la invocación fue a que la totalidad de los jienenses no tiene por qué apechugar con los gastos futboleros, como rajó de forma nada improvisada el concejal de Urbanismo.

También en las filas socialistas buscan un perfil más político para el cargo clave de delegado jefe de la Junta en la provincia. Alguien que venda gestión, con reflejos y que devuelva los dardos del PP. Alguien con la lengua muy larga y la falda muy corta (o el pantalón), que diría Sabina.

Las urnas, en fin, ya dominan el horizonte aunque la mayoría de los mortales no las veamos aún. Y pues que la refriega será inevitable, ojalá fuera como en Rostov del Don, en el sudoeste de Rusia, donde el sábado hubo una disputa con heridos por ver quién era el mayor admirador del filósofo Inmanuel Kant. ¡Igual que aquí! ¿Kant? Sí, a ‘cantonazos’.

Pulseritas

la foto (27)

No es que los ‘supersubmarinos’ José Chino, Jaime, Pope, Juanca y Javi hayan hecho fusión con Vicky Romero y el flamenco fusionado de Los Pulseritas. Ni tampoco que la concejala Cristina Nestares haya fichado por los baezanos. No. Pero la edil no desaprovecha ocasión y, con el bolso bien provisto, nada más terminar la presentación pública del redivivo Festival Lagarto ‘asaltó’ a los músicos para venderles las famosas pulseras de ayuda a la Catedral y, de paso, publicitar que Supersubmarina está con la candidatura a Patrimonio de la Humanidad. También lo hizo hace unos días con motivo de la mesa redonda para abordar la situación de la Catedral y su entorno, organizada por la federación de vecinos Más Voluntades. Así que, avisados quedan.

La iniciativa de las pulseras es de la asociación Círculo de Ánimas, que en septiembre ha redoblado su campaña de recaudación de  fondos para sufragar la limpieza del templo, para lo cual espera vender 10.000 de estos brazaletes.

Diplomacia del consejero panda

reyes y manolo

Francisco Reyes y olé, el capataz socialista del granero provincial, aún debe de estar riéndose. Cuando en la última rueda de prensa (en la foto de arriba, con Fernández Palomino) le recordé que los delegados de la Junta suelen contar con la bendición de los líderes del partido en cada feudo, le dio un ataque de risa, y sinceridad, y soltó un sapo en forma de resumen histórico de sus hasta ahora relaciones con el PSOE andaluz:  “Nadie me ha preguntado por los delegados desde que soy secretario general”. Toma ya. Y acto seguido lo disimuló inventándose un ataque de tos y bebiendo agua y batracios, no fuera a estropearlo.

Porque ahora están convencidos de que han logrado pasar página y de que el PSOE jienense vuelve a ser escuchado en la corte hispalense. Importa más la calidad que la cantidad, que dicen los estetas. La elección de la polivalente Elena Víboras, y nada menos que como consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, es todo un ejemplo de esa diplomacia del oso panda con la que Susana Díaz ha confeccionado un primer gobierno de gratitud y reconstrucción de las relaciones diplomáticas territoriales.

El nombre de la alcalaína era uno de los elegidos por la dirección provincial para delegada jefa de la Junta en Jaén cuando Griñán dio la sorpresa y formó gobierno. Pero entonces a Reyes ni lo llamaban, ni diplomacia, ni pandas, ni leches. Los ‘marmorenistas’ mantuvieron entonces el pulso y propusieron nombres alternativos, como el de Manuel López. Pero ‘ni pa ti ni pa mí’. Y buscaron una tercera vía, Purificación Gálvez, que además es amiga de Díaz.

De ahí que la nueva etapa de relaciones diplomáticas  augure el relevo, además de buscar un revulsivo político para hacer frente a  las continuas andanadas que el alcalde-presidente provincial del PP lanza contra la Junta. Y entre quienes suenan por ahí figura el exalcalde ubetense Marcelino Sánchez, otro de los nombres tachados a última hora, y el de Fernández Palomino, el jefe de filas de la capital, cuyo nombramiento tendría una doble virtualidad añadida: premiar la reconversión capitalina y darle visibilidad en el caso de que al final fuera el candidato a la alcaldía, una vez que parecen superadas sus dudas en el Huerto de los Olivos tras su paso por la tenebrosa Concejalía de Hacienda del Ayuntamiento de Jaén. “Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz. Y si no es posible que este cáliz pase sin que yo lo beba, hágase tu voluntad”.

 

La marca Jaén

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De vuelta por estos pagos uno mira a Jaén con los ojos ajenos del que llega y no puede evitar la desazón de la comparación. Volver no deja de ser un volver a ver. Volver a ver cómo la autovía te recibe llena de baches en cuanto traspasas el límite provincial, volver a ver las grúas detenidas en el tiempo, los grandes proyectos inacabados o sin empezar sobre los que volvemos a escribir, el cementerio del tranvía, la oscuridad de las calles, los apagones, la refriega política sin utilidad y cierta desesperanza que está en el ambiente.

Más allá de esta realidad local, gris y existencialista, hay otra, la de los grandes acontecimientos internacionales, nacionales o regionales. Siria, las elecciones alemanas, el palo olímpico… Ocurre como en el fútbol, que hay tantas competiciones que tras un batacazo lo mejor es que a los tres días tienes otro partido. O a la juez Alaya, o a Bárcenas, o la Diada.

La marca España no atraviesa su mejor momento, ni la catalana, por muchos que sus nacionalismos intenten convencernos de lo contrario y nos arrastren al fango de ‘conmigo o contra mí’. Y la marca Jaén tampoco está para tirar cohetes, pero aquí al menos no está la cosa para disimulos y eso que ganamos.

Nos permite ver con menos pasión y con más relaxing cup of café con leche. Y una lección olímpica (hay varias) es que la austeridad no es dogma de fe. Vocablo talismán con la crisis tras los fastos del ‘boom’ inmobiliario, la austeridad está bien de puertas adentro, para poner orden y calmar a Angie y los mercados. Pero no siempre funciona, y menos para convencer a un organismo tan poco transparente y democrático como es el COI, aunque se disfrace de votación ¿Entonces, tiramos la casa por la ventana en plena penuria? Pues quizá sea ese el problema, que no era el momento.

‘No se puede gastar más de lo que tienes’. Otra frase tótem. Pues entonces ninguna habría comprado nada, ni las empresas iniciarían su actividad, ni se crearía empleo, ni consumo. Más bien: no se puede gastar lo que no se pueda devolver.

¿Y en qué gastar? En aquello que no sea gasto sino inversión. Allí donde seguimos perdiendo empleo: industria, construcción, turismo. En la Autovía del Olivar, el Museo Ibero, aprobar el PGOU, un tranvía de consenso y con el menor coste posible que desarrolle el norte de la capital…

O lo mismo preferimos seguir con eso que decía Sartre, que el infierno son los otros, el tu más made in Jaén.

Pax Susana

Pax Susana

(Bailén, 2001. Susana Díaz y Alfonso Delgado, en la II Escuela de Otoño de las Juventudes Socialistas locales)

 

El apego de un político hacia un territorio que no es el suyo se mide en el número de fotos en el archivo de un periódico local. En el caso de la flamante presidenta de la Junta de Andalucía hay tantas imágenes suyas en el mes de julio solo como en todos los años anteriores (la de arriba, todo un documento, es la más antigua y tenía 26 añitos; por cierto, para los nuevos devotos, cumple años por San Lucas).

Esa estadística fotográfica quiere decir dos cosas: una, que antes apenas venía (una vez al año), y otra, que en julio, con las primarias, vino mucho. Y visualiza el giro orgásmico del que disfruta el PSOE jienense, otrora última aldea gala con su Astérix y su Panoramix resistiendo al Julio César de turno. Salvo que las primeras decisiones de la Díaz pasen del éxtasis al interruptus.

Es de sobra conocido que en la Pax romana, el Impero sometió a los pueblos conquistados de una forma civilizada, a través de la administración y la burocracia y del sistema jurídico del que manda. Una forma muy política, vamos. Y esta paz también era conocida como la Pax Augusta, en recuerdo al primer emperador. Una paz, en definitiva, aceptada en cierta medida, a cambio de obtener la ciudanía romana, unos derechos y ser escuchado en Roma. O Sevilla.

Una especie de pacto, aunque se niegue. Porque a pocos días, horas, de que la presidenta nombre a su primer gobierno, más de uno rumiará para sus adentros y entre campos de olivares aquello de ‘pacta sunt servanda’, los pactos están para cumplirlos. ‘Mejor ora pro nobis’, le contestará alguno, rosario en mano.

‘Pacta sunt servanda’. No será fácil. La presidenta tendrá que visualizar la renovación, la regeneración, y a la vez contentar a unos y otros en esta su pax. La consejera de Educación, la díscola Mar Moreno, aunque se lleven bien, será difícil que se mantenga si busca satisfacer a Reyes; y el nacionalizado Antonio Ávila, clave en los últimos años, vino de la mano de Griñán. Habrá que buscar por tanto fuera. El nombre que más suena es el de la exconsejera Micaela Navarro, defenestrada por ‘Pepe llamadme Pepe’ y ‘casus belli’ para el PSOE jienense. Sería el mayor de los guiños, el de mayor carga simbólica, pero se antoja difícil porque no sabría a renovación y evidenciaría que cometieron un error. Y lo mismo a ella tampoco le apetece ya.

Renovación, renovación. Suenan los nombres de la turística Ángeles Férriz, del marcial Felipe Sicilia, del matemático Carlos Hinojosa o del habilidoso Julio Millán. Pero la verdad es que nadie sabe la hora que es, y quien dé más nombres, más oportunidades tendrá de acertar. Nadie conoce a Díaz en estas lides, ni sabe el perfil que busca ni qué criterios aplicará. Y luego le tocará el turno a los delegados provinciales, casi más importante.

‘Pacta sunt servanda’…. y con el móvil cargado este fin de semana. ¡El pacto, el pacto!, rezan en dirección a Sevilla como si creyeran en la telepatía hacia la Meca o en la transmigración de las almas platónica. Y en unos días, u horas, sabremos si los pactos están para cumplirse o si rebus sic stantibus’, vamos que si te vi no me acuerdo, en este recién inaugurado periodo histórico de Pax Susana.