Esperanza de Triana

DOCU_GRUPO DOCU_GRUPO SUSANA DÍAZ PASEA POR FERIA DE ABRIL

¿No querías arroz? Pues toma dos tazas. Primavera electoral con doble flor. Adiós a las heladas. Asoman ya los brotes en forma de anuncios políticos para los eventuales del SAS o para los trabajadores de Onda Jaén, y hasta se oye una paguilla para policías y bomberos capitalinos por los atrasos. La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido, que decía don Antonio, ¡aleluyas blancas, de los zarzales floridos!

La única que parece saberlo es la presidenta trianera, que intenta explicar lo que no puede decir. Porque lo de la inestabilidad preventiva no hay quien se lo crea. Como el título aquel, ‘¿por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?’ Pues eso. Y eso se llama cálculo electoral y estrategia de partido. Que no es exclusivo del PSOE. El PP sin ir más lejos antes quería y ahora practica la marcha atrás, IU esperaba llegar hasta el final con varias leyes sociales y se queda en coito interruptus, y Podemos optó por no bailar en las municipales porque no estaba aún bien dotado. La diferencia es que quien gobierna tiene mucha más responsabilidad. De ahí los esfuerzos por explicar, por ejemplo, el cese de los consejeros de IU, de los que no se podrá decir que no han trabajado o no han sido leales. O el delegado jaenero de Fomento. Pero es la lógica de Caifás, el sumo sacerdote, dirigiéndose a los judíos: «Vosotros no sabéis nada, ni caéis en la cuenta que os conviene que muera uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación». Aunque arrieros somos y en el camino nos encontraremos, advierten en IU. Porque la precipitada convocatoria de elecciones andaluzas tiene más riesgo que Belén Esteban escribiendo una carta.

Pero Susana juega a doble o nada. No se entiende todo esto para quedar como estaba, de presidenta autonómica y con el socio cabreado. Ha pillado al resto con el paso cambiado y, si logra una victoria clara, los ecos resonarán allende Despeñaperros. Y si Pedro Sánchez no remonta, los suyos la llevarán en volandas, al tren que dijo no coger, al grito de ¡Al cielo con ella, Esperanza nuestra de Triana!

Y en pleno tsunami, regresa el delegado Valdivielso a Fomento, un peón fiel de Reyes ‘Midas’, demostrando que la escisión en el PSOE jienense se la llevó el mar.

Y llegan los presupuestos de Jaén capital, más que nunca a beneficio de inventario. Y resulta que la única obra municipal de entidad (con la ayuda de la UE), y su estandarte, el parque de La Alameda, se atranca de forma inexplicable, en unos días políticos por lo demás difíciles de explicar.

Ponga un notario en su vida

Dice la empresa de infidelidades que me persigue que enero es el mes de más divorcios. Susana Díaz, a punto de romper ramales con IU. Que la presidenta de un gobierno diga que este no tiene estabilidad es el paso previo a mandarte el abogado. Separación pero no de mutuo acuerdo. La vueltas que da la vida política. Hace un año era IU quien tensionaba y ahora le faltan manos para poner paños calientes. Dicen que la decisión de la lideresa es partidista y personalista, pero el que esté libre de pecado, que lance la primera piedra. A IU y el PP no les interesa el adelanto. A la presidenta tampoco mucho, pero el tiempo corre en su contra, con Podemos Andalucía aún por conformarse, IU a la baja y los ‘populares’ sin el tirón de Arenas. Y si la cosa le sale bien, tampoco hay que descartar que mire, o la hagan mirar, hacia Madrid, como ‘salvaora’ de un PSOE que con Pedro Sánchez solo escala montañas. Aunque el riesgo sea grande, porque Podemos puede aguarle la fiesta a cualquiera, y Díaz tendrá que atarse como Ulises para resistir a los cantos de sirena, o no volar demasiado alto como Ícaro.

Porque el tablero político ya no lo conoce ni la madre que lo parió. La crisis, la estafa, ha fabricado legiones de escépticos que no se creen la publicidad, como esa señora que demandado a la empresa de pantys Kushyfoot porque le prometía un orgasmo masajeando el pie. Ni se creen la mediocridad del asfalto electoral que la vieja política aún utiliza de engañabobos, en una ciudad, y en una provincia, con las tasas de paro y de los índices de renta por los suelos, que ha convertido la rebusca de aceituna en tabla de salvación.

Y el lunes más triste, el ‘Blues Monday’, sobre todo para el ayuntamiento de la capital, nos dejó la sentencia varapalo de la Dependencia, pago de las costas incluido, y una nueva negación de la realidad en el mandato de la ‘japuana’ y el ‘campeones, campeones’. Tristeza también por las personas dependientes y por sus cuidadoras, que han sufrido un proceso inexplicable y que por suerte no ha sido imitado en otras ciudades, lo que también es motivo de reflexión.

Y colean los informes del tranvía, aunque lo que está en juego no sea que circule o no sino una cuestión de credibilidad. Y por eso se acude a jueces y notarios, con dinero público, incapaces de sentarse, de hablar, de negociar. Eso de ‘más vale un mal acuerdo que un buen pleito’, en Jaén no vale. Aquí nos gustan, nos ponen los pleitos, por todo, por lo que sea. Así que ponga un notario en su vida.

A colocarse

“¡Rockeros: el que no esté colocado, que se coloque… y al loro!». Treinta años, que tampoco son nada, febril la mirada, han pasado desde que Tierno Galván animara a los madrileños. Colocarse también parece la consigna este enero preelectoral, que de tanta crisis ya ni es cuesta ni es ná. Colocarse en el sitio justo, a la derecha del padre, o de Susana Díaz, la lideresa madre, estrella fulgurante, como hizo la candidata Lola Marín este lunes baezano, bien colocada por Leocadio tras dejar al PP local a la intemperie con el dichoso acceso a la autovía.

Y bien colocado Reyes Midas, también en la capital del Santo Reino, durante la inauguración del centro de Aprompsi – y tras los ejercicios espirituales en la sierra – y eso que la lógica electoral habría dicho que su puesto lo ocupara mejor Manolo Fernández, el candidato a la alcaldía, que además viene de los servicios sociales. Pero el jefe es el jefe y los caminos de Reyes son inescrutables. Como cuando en julio de 2013 cayó del caballo de los críticos y abrazó para sorpresa de todos la fe susanista, también en Baeza, y con Micaela Navarro, en una de esas decisiones que marcan un destino. Y ya se sabe lo que da de sí la fe del converso.

Hábil también la decisión final del alcalde y presidente provincial del PP, tanto monta monta tanto, de asistir al besamanos de la calle Balguerías. La escena de la carta era obligada para neutralizar el desaire de 17 meses sin que le reciba la presidenta. Y el conejo que se sacó de la chistera con el terrenillo que cederá a Aprompsi fue jugada de pizarra.

Y hoy, lo que son las cosas, Fernández de Moya se las verá con la consejera de Fomento, Elena Cortés, ‘comunista’ por más señas. Menuda semanita. Y tras aparecer entero el informe catalán sobre el tranvía, que traerá cola y que se podía haber evitado en su día dándole a la fotocopiadora. Porque los datos del déficit son los que se sospechaban: ni las ilusas previsiones de la Junta ni las pésimas cifras del alcalde. Y cuando se harten de jugar a los trenes quedará como única evidencia que tras las urnas tendrán que sentarse a hablar. Del tranvía y de otros proyectos. Y de restablecer puentes, rotos como nunca, y dejarse de relación epistolar, que la cosa no está para sainetes y postureos.

Y queda el culebrón de las listas electorales. De los políticos de verdad y de los arrimados. Porque llega el tiempo, como decía el ‘Viejo Profesor’, de colocarse.