Sin título

 
 
 
 
Reyes se equivocó de cabalgata
 
Más que la cabalgata en sí, la aparición de los Reyes Magos a la plaza de Santa María volvió a emocionar a los jienenses, seis días después de que 800.000 andaluces celebraran el año nuevo viendo el 2008 impreso sobre la portada de la Catedral de Jaén.
 
Emocionó el anuncio de la estrella en paramotor por el cielo. Y la estética de las evoluciones rítmicas del ‘ángel’ cosido a la helioesfera de color cambiante. Y la aparición celestial de Sus Majestades en la lenta apertura de la puerta del Perdón, y su elevación mediante una plataforma… Y todo ello contagió a niños y adultos de la magia de Gaspar, Melchor y Baltasar.
 
En ese estado de éxtasis estético chirrió aún más la otra aparición, la de los políticos. Bueno está que la alcaldesa, como representación de la ciudad y de los jienenses, diera la bienvenida a Sus Majestades, pero no como una diva de la canción. Que se acompañase de los dos portavoces del equipo de gobierno pareció excesivo, y que también estuviera el delegado de la Junta (en el centro de la foto) recargó la escena y la sufrida plataforma. Reyes Martínez se equivocó de cabalgata, que era de Reyes, pero Magos. Y se confundió hasta de Gaspar.
 
El espectáculo multimedia fue tan bueno que no llegó a estropearlo tal densidad de políticos por metro cuadrado, pero ¿qué falta hacía? Es cierto que estamos ya inmersos en plena cabalgata electoral, pero mezclarlas queda feo. Nuestros políticos desperdician espléndidas oportunidades de permanecer callados. No sólo de saber estar sino también de saber no estar. Les pasó al anterior gobierno municipal en la pasada Semana Santa, víspera de otra cita electoral y con las listas por cerrar. Faltaron varas en las procesiones.
 
El día de los Reyes Magos, el deán de la Catedral ejecutó la justicia divina y, viendo que nuestros agnósticos políticos estaban tan metidos en su papel, les impuso como penitencia adorar al Niño Jesús con un beso. Y en fila india. Se hizo el distraído el portavoz de IU, pues una cosa es que su aspecto recuerde al abad y otra que de repente se haya caído del caballo.
 
Y…, ite misa est. Pueden ir en paz.
 

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Colorines en el Castillo
 
 
PUESTOS a criticar, no dejamos títere con cabeza. Será la influencia sociológica del ‘Tomate’ y de ese sarpullido de la prensa, no del corazón sino de la casquería, que lo inunda todo, si bien parece remitir. Pero algunas críticas me da la impresión de que buscan más bien herir y que por eso corren como la pólvora. Porque una cosa es que las luces navideñas del Castillo de Santa Catalina no gusten a todos y otra que las comparen con lo que algunos llaman un ‘puticlub’.
 
El concejal explicó que el alumbrado iba sobre todo dirigido a los más pequeños, que son quienes más disfrutan estos días, para sorprenderles y crearles un mundo mágico allí arriba, en lo alto del Cerro, en el sitio más visible de la ciudad y donde habita el misterio. Es una iluminación temporal, únicamente para esta Navidad, y nada tiene que ver con la iluminación artística que se aplica habitualmente y de forma permanente a los monumentos. En estas fechas, las ciudades ‘visten’ sus monumentos más emblemáticos. Salvando las distancias, y los gustos, y los aciertos y desaciertos, ahí están la Puerta de Alcalá o la Torre Eiffel, por poner dos ejemplos conocidos.
 
Será discutible, no lo voy a negar. Como todo. A mí personalmente me gusta, pero reconozco que me gusta más cuando la fortaleza está de un solo color, monocroma, que cuando tiene muchos colorines. Pero sobre gustos no hay nada escrito. O como se dice ahora: para opiniones, los colores.
 
Pero confundir una decoración pensada sobre todo para hacer volar la fantasía infantil con un ‘puticlub’ me lleva a que hay quien ve unas luces de colores sin más y se acuerda automáticamente de otra ‘Fantasía’, el club de alterne próximo al barrio de Las Infantas que lleva ese nombre, o que lo llevaba, aunque en este caso la fantasía, o lo que sea, es más bien para otras edades.
 
Le he preguntado al concejal al respecto. Reconoce que ha oído ese comentario y lo encaja. “Sé que tiene partidarios y detractores, pero acepto las opiniones, todas”, dice Montané. Y me cuenta que las luces se irán con los Reyes Magos, pero que con los Carnavales vendrán otras. “Y la próxima Navidad, otras distintas, para ir cambiando cada año”, apostilla. Avisados quedamos.

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el alféizar
 
Peleas de familia
 
 
Pluses-aguinaldo
 
El estrés prenavideño hizo mella en la pareja de hecho municipal. El lotero calvo de IU quiso que el premio gordo de los pluses, el aguinaldo de la productividad, fuera lo más repartido posible entre el personal de la casa, pero en lugar de reclamarlo en el tono paciente y pedagógico que como maestro de Infantil tiene interiorizado, montó en cólera, roja, y abrió la caja de los truenos del primer gran desencuentro: «infumable», «frívolo», «irresponsable». Y, cuando el PSOE le contestó que eso es lo que había, dos huevos duros en forma de café improvisado con el PP (‘cosas veredes, amigo Sancho’) para apoyarse las respectivas mociones con las que descabalgar al PSOE de los pluses. ¡Líbreme dios de las aguas mansas, que de las bravas ya me libro yo!
 
Pero las familias tienen estas cosas, que te puedes decir de todo para luego quedar en nada. La sangre es la sangre. Y al final, retirada de la moción, aplazamiento de los pagos y que hable la madre superiora: ‘Somos un gobierno formado por dos grupos distintos que de vez en cuando tienen visiones distintas pero en absoluto hay crisis’, vino a decir la alcaldesa.
 
¿En qué quedamos? El calentón del portavoz de IU fue de órdago, de sapos y culebras, de a ver quién se baja del burro y de, como esto siga así, paren el mundo que yo me bajo. ¿Por qué? Por las formas. Si algo molesta a un pequeño (grupo) es que lo ninguneen. O que entienda que lo ningunean. Cano por lo visto se enteró por fuera de la intención del PSOE de llevar tales asignaciones. Luego el concejal de Personal le aseguró que no iban pero sólo se refería a la del director de la banda de música. Y por último, se topan con un terco ‘eso es lo que hay’.
 
Pero sobre todo se topan con la incomunicación, principal problema de este matrimonio político, que recuerda esa película de Michael Douglas, ‘Cosas de familia’. «Los Grombers son una familia con suerte, menos en el tema de la comunicación mutua», dice la sinopsis. Ni por encargo, vamos.
 
Peñalver y Cano hablaron, y se reconciliaron. Cosas de familia. IU logra que el resto de empleados municipales también pueda, ya, optar a los pluses, y gana tiempo a ver si la RPT se elabora de una vez y se acaba con la discrecionalidad. Pero sobre todo logra que no lo ninguneen. Y el PSOE aplaza el pago pero sólo un mes, por lo que al final no cede. Y pelillos a la mar, que estamos en Navidad.
La inocentada en el pleno fue para los populares, que se quedaron con la miel-hiel en los labios. No hay más que ver (el día 2 lo repite Onda Jaén) la arremetida de Inmaculada Solar contra IU.
 
Otro pleno agrio
 
Por lo demás, el pleno del viernes-sábado fue más de lo mismo: un PP en solitario, meritorio y con pundonor a ratos, pendenciero y extremista por parte de algunos en otros, hipotecado por su reciente pasado en su labor de oposición, con errores estratégicos de principiante en temas como el del pago a proveedores o la supresión de los signos franquistas, y al que el equipo de gobierno le volvió a responder con una nueva entrega de ‘no querías arroz, martínez-pujaltes, pues toma dos tazas’. Ahora, en la respuesta a las preguntas que plantean los concejales de la oposición, en lo que es un castigo excesivo, incluso teniendo como tiene fecha de caducidad, pues el tiempo pasa y el PSOE-IU empiezan a acumular gestión como para empezar a olvidar el manido ‘pues anda que tu cuando gobernabas’.
 
El gobierno lo sabe, pero quiere darse el gusto. En 70 días llegan las urnas y puede que también el relevo del ex alcalde, para que el partido tome las riendas. ¿Sánchez de Alcázar de nuevo al Parlamento andaluz? No termino de verlo. Tal vez la salida prometida por Arenas sea otra. O tal vez el ex alcalde venda ahora cara su salida: ‘si no, no me voy y adiós renovación’. Las vueltas que da la vida.
 
De momento, el portavoz de facto sigue siendo Miguel Segovia. La incógnita es si lo será después. Su estrategia de arreón tiene partidarios y detractores. Tiene la virtud de mantener vivo el grupo pero lo saca del centro político. Se vio, por ejemplo, con el cambio de nombres de las calles franquistas. La abstención inicial parecía lo más inteligente. La posterior negativa y el argumento de que «el único pecado» de quienes figuran en ese callejero «fue ser de la etapa franquista» no casan con un régimen democrático como el actual ni con la declaración institucional de condena al golpe de Estado de 1936 suscrita por todos los grupos parlamentarios, incluido el PP, en 2002, en tiempos de Aznar.
 
Proveedores y VPO
 
El pleno de los Santos Inocentes no tuvo nada de broma. No sólo cambiará parte sustancial de la toponimia de la capital, sino que además alumbró un acuerdo financiero-encaje de bolillos para pagar a 1.543 proveedores 66,7 millones de euros. 11.100 millones de las antiguas pesetas. Y también puso las bases para construir 3.500 viviendas públicas. El tiempo dirá si los escollos que dejó entrever el propio gobierno municipal justifican el escepticismo del PP, pero voluntad política hay. Hasta la consejera vendrá a hablar con Pardo y Serrano Gámez, los dos principales propietarios de terrenos.
 

Pleno histórico, pues. Y las peleas, sólo de familia. De momento.