En busca del aceite perfecto

En una esquina de aquel cortijo, al lado de una ventana semiabierta por la que entraba una tenue luz otoñal, doña Araceli alzaba su copa. Miraba. Olía. Gustaba. Cerraba los ojos. Recordaba. Doña Araceli, matriarca de la familia Montabes Vañó, la más longeva de cinco generaciones de tradición aceitera, probaba pausadamente el primer aceite de oliva de la campaña. Mucho más que una cata. Un viaje al pasado. A los cuatro años. A una niñez correteando entre olivos y añoranzas, entre jarales y acebuches, entre varas y atrojes.

Doña Areceli cata el primer aceite de oliva de la campaña. Foto de Jorge Pastor
Doña Areceli cata el primer aceite de oliva de la campaña. Foto de Jorge Pastor

“Disfruto muchísimo paladeándolo porque es un universo de sensaciones, de aromas a tomatera y a tomillo, pero sobre todo es un universo de vivencias y experiencias que jamás olvidaré”, comentaba doña Araceli antes de levantar nuevamente el vaso y meterse otra vez en su mundo.

Texto y foto extraídos de mi reportaje ‘En busca del aceite perfecto’, publicado en la edición del  Ideal el 27 de noviembre de 2014 y que ha recibido una mención especial en el Premio de Periodismo y Comunicación Local de Jaén en su edición de 2015.

Bóvedas

Hace unos días, por razones que entenderéis perfectamente este domingo, tuve que ir a la Catedral de Jaén. No es la primera vez, ni la segunda, ni la tercera… que lo hago por motivos profesionales, pero en esta ocasión sí que tuve un rato para moverme por el edificio con absoluta libertad, tomar muchas notas y hacer unas cuantas fotos. Disfruté y cabilé. Sí, disfruté captando espacios y aprehendiendo luces. Y también cabilé sobre lo pequeñísimos que somos -o que pretenden que seamos-.

Imagen de las bóvedas de la nave central de la Catedral de Jaén con crucifijo en primer plano. Foto de Jorge Pastor
Imagen de las bóvedas de la nave central de la Catedral de Jaén con crucifijo en primer plano. Foto de Jorge Pastor

La mujer corneta

Ayer estuve cubriendo para el periódico la salida de la Oración en el Huerto, de Jaén. Escribí esta crónica, que titulé ‘El corazón de San Ildefonso’. También hice varias fotos. Me quedo con ésta. En la Semana Santa todo es a lo grande, pero me quedo con estos ‘pequeños’ detalles.

Una chica, perteneciente a la Agrupación María Auxiliadora, toca la corneta. Foto de Jorge Pastor
Una chica, perteneciente a la Agrupación María Auxiliadora, toca el fliscorno. Foto de Jorge Pastor

Graffitis que nos gustan

Jaén es una ciudad llena de pintadas. La inmensa mayoría de ellas, con nulo gusto estético. Pero también se pueden encontrar graffitis tan espectaculares como éste, en un muro de la avenida de Madrid (junto a la rotonda de Donantes de Sangre).

Graffiti pintado en un muro de la avenida de Madrid de Jaén. Foto. Jorge Pastor
Graffiti pintado en un muro de la avenida de Madrid de Jaén. Foto. Jorge Pastor