En busca del aceite perfecto

En una esquina de aquel cortijo, al lado de una ventana semiabierta por la que entraba una tenue luz otoñal, doña Araceli alzaba su copa. Miraba. Olía. Gustaba. Cerraba los ojos. Recordaba. Doña Araceli, matriarca de la familia Montabes Vañó, la más longeva de cinco generaciones de tradición aceitera, probaba pausadamente el primer aceite de oliva de la campaña. Mucho más que una cata. Un viaje al pasado. A los cuatro años. A una niñez correteando entre olivos y añoranzas, entre jarales y acebuches, entre varas y atrojes.

Doña Areceli cata el primer aceite de oliva de la campaña. Foto de Jorge Pastor
Doña Areceli cata el primer aceite de oliva de la campaña. Foto de Jorge Pastor

“Disfruto muchísimo paladeándolo porque es un universo de sensaciones, de aromas a tomatera y a tomillo, pero sobre todo es un universo de vivencias y experiencias que jamás olvidaré”, comentaba doña Araceli antes de levantar nuevamente el vaso y meterse otra vez en su mundo.

Texto y foto extraídos de mi reportaje ‘En busca del aceite perfecto’, publicado en la edición del  Ideal el 27 de noviembre de 2014 y que ha recibido una mención especial en el Premio de Periodismo y Comunicación Local de Jaén en su edición de 2015.