Los habitantes de la ‘comunidad’

Y vamos con un nuevo anónimo. Este se llama Pedro Torres Hernández y sin hacer ruido lleva años coordinando la Comunidad Terapeútica de Jaén, situada en la planta baja de uno de los edificios del recinto del Princesa. Alli cuida de los enfermos mentales que no están tan graves como para ir a la ‘Séptima’, pero que tampoco pueden estar independizados. Tiene a 16 ingresados y a otros muchos que pasan alli el día y por la noche vuelven con sus familias. En la comunidad funcionan como una familia numerosa. Todos los residentes lo tratan con respeto, pero siempre con cariño, y lo miran con agradecimiento, incluso los que no terminan de estar de acuerdo con permanecer ingresados. La labor de Pedro es de admirar, pero es lógica si se conoce al equipo con el que trabaja y las historias que hay detrás de cada uno de sus pacientes, todas dignas de ser escuchadas desde el principio hasta el final. Si queréis saber más de la comunidad y conocer con más detalle esas historias, mañana domingo, en la edición impresa de IDEAL, yo misma os las cuento.

PD. La Foto es del compañero Francis J. Cano y Junto a Pedro está Loles Cañadas, monitora de la comunidad.

Los lunes al sol

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    Como en aquella maravillosa película de Fernando León de Aranoa, los ‘manteros’ de la plaza de la Constitución se ven obligados a pasar los lunes al sol cuando, como esta mañana, aparece la Policía Local y monta guardia en la plaza. Los ‘manteros’ se trasladan entonces a otra parte de la plaza y aguardan, con sus paquetes en la mano, a que los policías se marchen. Seguro que ninguna de sus historias se parece a las de los personajes de León de Aranoa, ahora tan de actualidad por los tiempos que corren. No se parecen porque seguramente sean incluso más duras. Por lo pronto, la solución a todos los problemas: los de ellos mismos, los de su situación o los de los comerciantes que se quejan por su presencia, se soluciona con una pareja de municipales dándose una vuelta por la zona varias veces a la semana. Y sino, con una detención y una repatriación. Y el mundo sigue andando.  Y mañana habrá un nuevo paseo de los municipales, y un nuevo rato al sol de los ‘manteros’.

Los ‘miraobras’ de la Catedral

Los ‘abuelos’ que hasta ahora tenían su ‘salón social’ en la plaza de Santa María se han quedado sin sombra. Y lo digo literalmente. Ya no tienen el abrigo de los árboles para sus debates ni el banco donde pasar las horas muertas, pero eso sí, tienen un entretenimiento mejor. Las reuniones son ahora a las puertas del Ayuntamiento y del Obispado. Desde allí controlan al detalle el avance de las obras, y como la plaza, que desde hace muchos años ha sido su segundo hogar, cambia su imagen. Ahora queda por ver como se adaptan al nuevo diseño.

La alcaldesa viaja en autobús

Hay que dar ejemplo. A las dos de la tarde de hoy, la consejera de Presidencia, la alcaldesa y prácticamente todos sus concejales, esperaban ante las puertas de Cubero, como cualquier feriante de a pie, a que pasara el autobús para el ferial. Se acabaron los coches oficiales o los taxis, los tiempos no están para gastos superfluos y el autobús es un gran lugar para encontrarse con los vecinos e ir haciendo campaña que, desde ya, cualquier momento es bueno. La imagen no necesita palabras. Unos están ya montados y otros en cola, como la alcaldesa y la consejera, guardando su turno y aprovechando para buscar en el monedero el 1,01 euros que vale este año el autobús. Hubo alguno que incluso sacó el bonobús y dejó claro que lo suyo es el transporte sostenible. La fotografía es de la compañera Celia Mondéjar.

Ramón Palacios vuelve a escena

Si la situación política en La Carolina era complicada, desde que ha comenzado la cuenta atrás para las elecciones municipales y Ramón Palacios ha vuelto a escena, la cosa está que arde. Resulta que el alcalde del municipio, Francisco Gallarín, está “muy sorprendido” de que la candidata socialista,  Ángeles Férriz y el que durante décadas fuera alcalde de La Carolina, Ramón Palacios (ahora presidente de honor del PP) sean de repente tan “amigos”. Al parecer, a nadie le pasó desapercibido que en el acto del 12 de octubre con la Guardia Civil, Férriz y Palacios echaran un buen rato conversando. Puede que ser que durante esa conversación Palacios le ‘chivara’ a Férriz que el independiente José Rodríguez, que no es precisamente amigo ni de uno ni de otro, le ha pedido una reunión a Palacios de cara a los tres meses que ejercerá como alcalde antes de las próximas elecciones. Rodríguez ni confirma ni desmiente este punto: “me estoy reuniendo con todo el mundo, incluso con Férriz, si fuera necesario”, pero critica con sorna que “Férriz le lleve la agenda a Palacios”.

Una pequeña presentación

Aunque podéis echar un vistazo a la filosofía del blog, pinchando arriba, en ‘Sobre este blog’, aprovecho el primer día para presentarlo un poco más. La historia que ya os he contado, de Juan Moreno, es sólo la primera de muchas que están por venir. La idea es mostraros a gente de Jaén que tiene algo interesante que contar, a gente popular y al mismo tiempo anónima, la que no sale nunca en los periódicos, pero que siempre nos cruzamos por la calle, o cuando vamos al Ayuntamiento, al mercado, al médico… Sociedad Anónima. Todo eso acompañado, por su puesto, de los comentarios sobre la actualidad que puedan surgir,  los chascarrillos, las anécdotas y lo que se tercie.

A Recaudación con una sonrisa

Llegó el momento de inaugurar el blog y con quien mejor que con una cara bien conocida. Cualquiera que haya ido al Ayuntamiento alguna vez, en los últimos tres años, se habrá tropezado con él. Se llama Juan Moreno. Tiene 43 años y se siente “muy afortunado” de tener un empleo. Aprompsi y Síndrome de Down lo ayudaron a encontrar un puesto de trabajo en el Ayuntamiento, en el que el pone el corazón cada día. “Mi trabajo es repatir papeles, llevar carpetas, ir y venir, estar todo el día en la calle”. Ahora mismo trabaja en Recaudación, donde atiende a todos con una sonrisa. “Me gusta tratar a la gente bien, hacerlo como se merecen”. Y en los días en los que no trabaja, Juan saca su vena de artista: “me gusta leer y escribir poesías, si me sale la inspiración, escribo”.