“Una monedita, señor Arenas”

Cuando un político quiere pasear y palpar en primera persona el sentir de la calle, de los vecinos, a veces se encuentra con situaciones un poco incómodas. Es lo que le paso el miércoles al presidente del PP andaluz, Javier Arenas, durante su visita a Jaén. Pero Arenas tiene tablas y va sobre seguro. También tiene muchas tablas el caballero que cada día se coloca en la calle Pescaderías y pide una ayuda económica a los transeúntes. Lo digo porque de él son algunas  frases tan míticas como: “señora deme algo para comer jamón en vez de mortadela”. Vaya, que a pesar de que más allá de eso siempre es respetuoso y lo que le gusta es provocar (casi siempre consigue una sonrisa), cuando ayer vio venir a Arenas y su séquito no lo dudó un segundo. “Una monedita, señor Arenas”. El popular no tardó en acercarse y, tal y como debe hacerse en un paseo electoral que se precie, le preguntó que cómo estaba. “Aquí, sin trabajo, pero bien, espero que que si ganan, lo hagan ustedes mejor”, dijo el hombre de la calle Pescaderías, a lo que Arenas respondía que por supuesto que lo harían. Y para muestra un botón: os dejo la foto de la compañera Celia Mondéjar.

El cañón de nieve y el charco de agua

No es mala idea. Un cañón que eche nieve artificial por la calle San Clemente. Es posible que cualquier otro día del año, los niños se hubiesen colocado debajo, hubieran jugado a tirarse nieve… y eso hubiera animado a los padres a entrar en la calle y comprar en los comercios. Ese era el propósito final del dichoso cañón de nieve. Pero las ideas buenas pueden convetirse en nefastas si alguien no se preocupa de los detalles. Ayer era el segundo día que el cañón, puesto ahí por el Ayuntamiento de la ciudad para animar las fiestas navideñas, tenía que estar lanzando nieve. Se ve que nadie contaba con que iba a levantarse un día de perros típico jienita, de esos en los que llueve y ni siquiera puedes taparte porque el aire parte los paraguas. Total, que el cañón se puso a echar nieve, el aire la desperdigaba y la lluvia la convertía en agua pringosa nada más caer al suelo. La gente, a una orilla y otra del charco miraba desconcertada preguntándose que era ese aparato del demonio, que estaba liando la que estaba liando y que había que rodear porque el charco era imposible pisarlo. Estoy convencida de que a ninguno de los que estaban allí se les pasó por la cabeza el espíritu navideño, ni las ganas de ir de compras. Aquí os dejo unas fotos del momento para que os hagáis una idea.

Fotos, colas y preguntas incómodas en la presentación del tranvía

A veces llegar tarde a los sitios tiene su punto. Esta mañana era la presentación del tranvía, del primer vagón, en las cocheras ya terminadas de Vaciacostales. Después de años hablando del tranvía, a cualquier ciudadano le despierta interés el tema, y entre ellos, a nosotros, los de la prensa. El caso es que llegábamos tarde y nos hemos encontrado con una inmensa valla cerrada antes de acceder a las cocheras. Ante ella, un señor muy serio, con un pinganillo en la oreja y una chica con una carpeta. Ambos pidiendo invitaciones a diestro y siniestro, y un buen grupo de gente intentando explicarles que a algunos les habían mandado invitación, pero que a otros únicamente les habían llamado por teléfono para convocarlos. Entre los que hacían cola a la puerta, el presidente de la asociación de vecinos Arco del Consuelo y la presidenta de la asociación Puerta del Ángel. Ambos intentaban hacerles ver que al otro lado de la valla, ya dentro y mirando sorprendidos, estaban otros presidentes de otras asociaciones de vecinos, que habían podido pasar. Nada. No hubo manera. Ni siquiera el gerente de Epassa, Antonio Guinea, o el propio concejal de Hacienda del Ayuntamiento, Manuel Fernández, que iba acompañado del presidente de Fejidif, Alfonso Huertas y de otras personas con discapacidad, a las que habían dejado media hora esperando en la puerta, tal y como se quejaba el concejal. “Pero si somos famosos, si salimos en la tele”, decía Alfonso Huertas al señor muy serio de la puerta, que ni se inmutó ante la broma. “Usted puede pasar, ellos no”, decía el del pinganillo a Fernández y refiriéndose a los discapacitados, lo que terminó de cabrerar al concejal. No se sabe en qué momento ni por qué, pero a alguno de los que mandan, que ya estaban dentro, le llegó la noticia de lo que estaba ocurriendo en la puerta y finalmente la valla se abrió para todos.

Dentro, el tranvía ya estaba descubierto y lo que más me sorprendió fue la cantidad de gente que quería hacerse una foto con el vagón. Desde concejales hasta vecinos, todos querían inmortalizar el momento, como podéis ver en la imagen que aquí os dejó. Respecto al discurso político, nada nuevo que no se haya dicho en alguna de las muchas veces que se ha hablado del tranvía. Lo nuevo, o quizás no tanto, el comportamiento de algunos políticos con los medios de comunicación, entre ellos, la alcaldesa, que ayer se enfadó con algún periodista por hacer más preguntas de la cuenta. Desde aquí transmito y suscribo plenamente la frase de un compañero: “el día que no podamos preguntar y no seamos molestos, mejor me voy a la aceituna a trabajar con mi padre”.

Llega el partido de la RISA

Anónimos y anónimas, para los que no tenéis ni idea de a quien vais a votar en las próximas municipales (me consta que sois muchos los que estáis en esta situación) aqui os presento una propuesta, cuanto menos original, que ha llegado a la redacción. Ojo, que sólo la presento y que cada cual piense lo que quiera. Se llama el partido de la RISA (partido Republicano Independiente Solidario Andaluz), está presidido por Antonio Navas, funcionario y payaso y mago en sus ratos libres bajo el nombre de ‘Tonini’. Por ahora, el partido lo forman tres personas, según explica Antonio en una autoentrevista enviada a los medios ante la falta de respuesta que está consiguiendo por parte de los periodistas. La idea nació en una comilona al calor de una chimenea, según dicen, y su intención es ofrecer algo nuevo “visto el confuso y devaluado ambiente que rodea la clase política”. “Hacía falta una inyección de cordura, honestidad y eliminación de rancios eufemismos”. Están inscritos en el Ministerio del Interior y para el que esté interesado, su ideario políticos se basa en una mezcla de posturas, que según dicen, reflejan el sentir de la gente, y que van desde un cambio en la Ley electoral hasta el cumplimiento efectivo de las penas, la igualdad en la sucesión a la corona o el límite de los sueldos de los políticos. También defienden la obligatoriedad de la donación de órganos y un cambio de ‘chip’ en la concepción de la vida, teniendo más en cuenta a la persona y menos el materialismo. Casi nada. La foto es del payaso ‘Tonini’ en una de sus actuaciones en Jaén, está hecha por el compañero Francis J. Cano

El sueño truncado de Antonio y Teresa

Antonio y Teresa soñaron un día con construirse su propia casa. No les sobraba el dinero, pero tampoco les faltaba, por eso pensaron que lo mejor era comprar una casa que hubiera que rehabilitar e ir trabajando sobre ella poco a poco. Eran los buenos tiempos, aquellos años donde prácticamente todo el mundo tenía para ir tirando. Con lo que no contaban era con que Antonio sufriría un accidente, precisamente en la obra de su casa, y que más tarde se quedaría sin trabajo, igual que Teresa. Se les acabó el dinero y llegó el invierno en Pegalajar. No tenían ni para cubrir el techo, por donde se les colaba el frío a ellos y a sus dos hijas de 8 y 14 años. Su desesperación llegó a tal punto que se encerraron en en el Ayuntamiento para pedir ayuda e hicieron un llamamiento a los medios de comunicación para denunciar su situación. Les llegó más ayuda de la que esperaban, sobre todo de gente anónima, que les enviaron algo de dinero para pagar la letra de la hipoteca, azulejos, sanitarios, comida… Incluso el Ayuntamiento colaboró para cerrar el tejado. Pero sirvió de poco. Teresa ya lo dijo en su momento, daba gracias a todos por la ayuda enviada, pero sin un trabajo poco iban a poder hacer con ella. Esto fue a finales de 2008, ahora, dos años después, me cuentan que el sueño de la casa se truncó completamente. Que la familia tuvo que venderla (y suerte que alguien se la compró) y que con el dinero se fueron a vivir a otro pueblo de la provincia. El que compró la casa en Pegalajar la consiguió rehabilitar por completo y ahora la vende de nuevo. Y así se pone punto y final a una historia en la que seguro se pueden ver reflejadas muchas familias y que ni tiene final feliz, ni nadie lo esperaba. La foto fue tomada en marzo de 2009 por el compañero Francis J. Cano

La ‘vendedora’ de Patrimonio

A quien os dejo hoy es sólo una anónima a medias. No es exactamente un personaje público, pero cualquiera que pasee por el casco antiguo se la habrá encontrado alguna vez con paraguas en alto, con un ‘pinganillo’ en la oreja y un buen grupo de gente escuchándola atentamente. Ahora mismo es la única guía oficial que hace rutas turísticas por Jaén. Tiene 18 años de experiencia a sus espaldas e información privilegiada de lo que opina la gente de fuera de los jienenses. Resulta que los turistas traen en su cabeza un tópico detrás de otro relacionados con esta tierra. Lo bueno es que ella, en pocas horas, se encarga de romperlos casi todos y de una forma muy sencilla: enseñándoles el patrimonio que tiene esta ciudad y que ni los propios jienenses conocen. Este puente os contaré su historia completa en un reporteje. La foto vuelve a ser una vez más de la compañera Celia Mondéjar.