La despedida de Solar

La temían. Ella misma lo ha dejado caer durante su discurso: “mi compañera Rosa Cárdenas me pidió el otro día que no fuera demasiado dura durante mi despedida”. Temían que arremetiera contra los suyos, los del que sigue siendo su partido, pero cualquiera que la conozca sabe perfectamente que las pataletas y las malas formas no son su estilo. Inmaculada es muy ‘larga’ o dicho de otra manera, demasiado inteligente como para no hilar fino. Hoy, en su discurso de despedida ante el pleno del Ayuntamiento tras ratificarse su renuncia como concejal del PP, ha sabido hilar muy pero que muy fino. Bajo la atenta mirada de los que han sido sus compañeros de partido esta legislatura, esos que ni siquiera la informaron de la convocatoria del último pleno, se ha dirigido a ellos para dedicarles buenas palabras, ha valorado su trabajo y su interés “en mayor o menor medida” por esta ciudad.  Nadie esperaba ese ‘buen rollo’ pero es que precisamente el ‘buen rollo’ ha sido su crítica más cruel.  Inma ha felicitado a sus compañeros del PP en general para a continuación detenerse durante más de un cuarto de hora en elogiar las virtudes personales y profesionales de cada uno de los concejales del PSOE y de IU, que también han sido estos años sus compañeros.  A la única concejal del PP que ha nombrado expresamente es a su amiga personal Lola Aguilar. También ha puesto un especial cariño en José Luis Cano (IU) o en Manolo López (PSOE), a los que ha calificado de grandes adversarios políticos.

Ella les ha hablado a todos y todos han querido hablarle a ella. El portavoz del PP ha hecho un discurso breve y frío, pero educado, en el que ha dicho respetar su decisión y le ha deseado suerte en sus nuevos proyectos de vida, mientras que José Luis Cano ha repasado anécdotas y la ha calificado como la concejal más “brillante” con la que ha compartido salón de plenos. Las lágrimas de Inmaculada han venido cuando le han tocado la fibra sensible, lo más suyo: su familia. El compañero José Liébana le dedicaba el otro día en el periódico unas bonitas palabras a Solar y entre otras cosas recordaba sus primeras lágrimas en política, que precisamente fueron por su familia. Hoy, cuando Manolo López ha recordado lo mal que lo pasaron en aquellos tiempos, a Inmaculada se le han caído las que posiblemente sean sus últimas lágrimas en política.