Un robo absurdo

De nuevo cobra protagonismo el Real Jaén en los grandes medios nacionales y de nuevo por malas noticias. Si no fuera por los locales y autonómicos el Real Jaén ‘sería’ un equipo sin equipaciones, que viaja en taxi y vende papeletas. Parecía cosa olvidada ya, eso de emparentar su nombre con hechos infaustos. Pero no. El nuevo robo en el estadio de sus camisetas y demás material, a 24 horas de jugar y sin ‘repuesto’ a mano, le ha colocado otra vez en el candelero. Justo hoy que puede ser noticia por colarse en puestos de play off (si gana y pincha el Betis B, el San Roque cayó ayer sábado), un histórico más cerca de volver a la LFP; pero cuatro energúmenos (supongo, lo del número, no el calificativo), dejan esto en segundo plano. O en tercero.

El robo, visto al menos desde fuera, carece de lógica. Estamos hablando de un material deportivo muy concreto, usado, con una salida de mercado que abarca solo la provincia, sobre todo la capital. Es decir, venderlo en el corto plazo sería como colocarse bajo un cartel enorme de neón con la palabra ladrón. Esperar para hacerlo, inútil, porque perderían casi todo su valor al quedar desfasadas (el club ya prepara las del próximo año, y la intención es que sean de una marca propia llamada RJ).

Así que, o estamos hablando de una medida desesperada y poco pensada, o el objetivo era más «hacer daño», como se lamentaban ayer en el club, que otra cosa. Con seguro o sin él el robo no trae cuenta. En cualquier caso queda el menoscabo a la imagen y esa sensación ‘in crescendo’ de que «lo que no pase en este equipo no pasa en ningún lado». Habrá que tratar de mejorar la seguridad en la sede social y hacer todos examen de conciencia.

Más allá de todo esto, lo importante es que el Real Jaén saldrá hoy con su equipación oficial blanca y a por tres puntos vitales, a ser noticia al menos en medios locales y autonómicos porque da otro pasito hacia el play off y el ascenso. El resto ya es trabajo de la policía.

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PD    Perdón por el retraso en la actualización del blog, si queda algún fiel atento por ahí. Ser un periodista 2.0 implica ser persona 0.5, o al menos un servidor no termina de pillarle el tranquillo y compaginarlo todo. Intentaremos actualizar más a menudo. En el periódico en papel, aparte claro de las infos diarias, al menos el par de columnas semanales mínimo caen y en Twitter nos prodigamos algo más (@MigueAContreras).

De este año no pasa

Tengo un amigo, guasón él, que va por ahí estos días deseando feliz 2013. 2012 lo da por perdido, lo ha recortado. Las previsiones son desoladoras en casi todos los frentes, y en los que nos tocan más de cerca, el periodístico y deportivo, que viven en buena parte del motor de la publicidad, son terroríficas, al no carburar la base de ella. Miren las camisetas de equipos insignes del fútbol (ni qué decir otros deportes), como el Valencia, tan blancas como la de nuestro Real Jaén. Que se lo pregunten al presidente y dueño, Rafael Teruel, al que le está costando un mundo ‘malvender’ la camiseta, ni ligándola a otros contratos y llaves políticas. Del periodismo, que ya estaba en crisis antes de la crisis, casi mejor hablar otro día. Jaén languidece.

2012 se plantea como un año para supervivientes y ha querido la providencia y la mala gestión que sea clave para el equipo estandarte del deporte provincial. En este año el Real Jaén, el de su 90 aniversario, saldrá del concurso de acreedores o no saldrá. Son más de ocho millones de euros los que debe ‘borrar’ entre quita y convenio con acreedores. Y lo tendrá que hacer en una provincia que malvive a la cola de Andalucía (o en la cabeza de todo lo malo, económicamente hablando), que a su vez lo está de España, que lo está de Europa, entre las zonas más afectadas por la crisis mundial (y si hay otros mundos, apuesto a que la Tierra está ahí, ahí). No sé si me explico.

Desde la entidad blanca ya se ha dejado caer que hará falta que se involucre la sociedad jienense (y sus políticos), aunque esta sea anónima deportiva, para que salga un convenio muy favorable al Real Jaén y que de verdad pueda afrontar el calendario de pagos. Que sea considerado algo así como un ‘bien público’, cultural, con la correspondiente figura legal, para que no desaparezca en mitad de la tormenta perfecta. Salvo ‘milagro’ en forma de ascenso, claro.

Por fortuna, estamos inmunizados. Con la correspondiente vacuna de recuerdo cada final de curso. Que viene el lobo, que viene. Y es posible que sí, que el caballo de batalla nunca haya sido tan grande como ahora, pero no conozco una entidad con una capacidad de supervivencia mayor. Ya saben, la magistralmente descrita por Fernando Arévalo, ‘mala-malísima-salud-de-hierro’. En 2012 empezará a acabar con la mal llamada deuda histórica o acabará. De este año no pasa.

Un nuevo La Victoria nuevo

Existen apellidos y coletillas que hacen honor a su dueño, como el de la futura de Paquirrín o el del presidente del Banco Santander, y otros a los que les ocurre lo contrario, y no daremos ejemplos personales por no faltar. En estos últimos entra el nuevo estadio municipal La Victoria (por lo de nuevo, claro, aunque lo de municipal también tenga lo suyo). El caso es que el alcalde de Jaén, como el 99% de los ediles de España en este momento dulce de nuestro fútbol (seguramente alguno más estando en campaña electoral), quiere acoger un partido de los campeones del mundo. A diferencia de la mayoría de ellos, eso sí, cuenta con la ventaja de la ‘discriminación’ histórica de Jaén, única capital andaluza que jamás ha contado con un encuentro de España absoluta (por no hablar de ciudades que no lo son como Jerez y lo han tenido) y de las pocas del país, ya que contamos con una de las Selecciones más itinerantes del orbe. Además va a cursar una petición oficial a la Federación, lo que ya es dar un primer paso, de verdad. Los siguientes son complicados y, aunque casi todo serían ventajas para Jaén y el Real Jaén –que irá de la mano del Ayuntamiento en la solicitud por los pingües beneficios que puede obtener- se antojan complicados.

Todo pasa, en primer lugar y pese a lo que pudiera parecer viendo el patatal de Costa Rica anoche, por adecentar La Victoria. Hablamos de un estadio con accesos y salida de un carril, sin marcador ni megafonía (audible), sin buena parte de los asientos (arrancados), hundido en una grada y con grietas de metros, con pocos servicios y deteriorados, con unos vestuarios con humedades que hielan la sangre (literalmente), y un césped que haría bueno el criticadísimo de Murcia del España-Argentina.

Con este cartel, lo primero para que se tomen en la Federación en serio la petición es arreglar este desaguisado, y luego moverse bien en los despachos para poner a Jaén en el mapa y estudiar lo del aforo. El Consistorio ya ha solicitado, a poco de acabarse la garantía de diez años, a la Junta y la empresa responsable de su construcción, que apechuguen y solucionen el percal. Pero no son buenos tiempos para la lírica.

Empero, si de verdad se va en serio, pasado el 20-N, habrá que pelear por el partido y martillear con el tema, insistentemente, como aseveraba al periódico tras conocerse la noticia el presidente de la Federación Jienense, porque es difícil, pero no imposible. Y si no se consigue, en el camino algo habremos mejorado las infraestructuras de Jaén. Así que habrá que apuntarse al último grito. “Un nuevo La Victoria como nuevo ya. ¡Por España!”.

Pelearse con todo un Atleti

El Real Jaén está detrás del cobro de varias deudas, con empresas y clubes, que vendrían a sumar más de cincuenta mil euros, tal y como informamos hoy jueves en el periódico, lo que supone más de una nómina de jugadores y trabajadores. Al no haber todavía spónsor y las cifras que se barajan en caso de cerrarse ser muy inferiores a los cien mil euros presupuestados, el cobro de estas cantidades se considera imprescindible. Se reclaman pequeños montantes en su mayoría, menos varios pagos algo mayores, con Movistar, la Federación Española (para variar y seguir sembrando) y hasta con el Atlético de Madrid.

Osasuna ha pagado los tres mil euros por Carnicer, pero el Atleti los dieciocho mil por Iván no. Para los colchoneros es ‘pecata minuta’, pero para el Real Jaén un bocado notable, así que los blancos ha elegido presionar y amenazan hasta con pedir que se le quiten los derechos federativos al club rojiblanco. Parece ser que se cobrará antes de llegar esta medida extrema, pero pese a ello discrepo.

El Real Jaén está en su derecho, faltaría más (empezando por rentabilizar una cantera que cuesta 150.000 euros anuales y que a menudo vuela gratis), pero que a todo un Atlético de Madrid, que se gasta cuarenta kilos en un solo tío, le quites tú los derechos federativos por dieciocho mil euros chirría y suena casi a chiste. Además, la urgencia en el cobro por parte del Real Jaén se entendería hace unos meses, cuando la soga estaba de verdad al cuello, pero ahora, aunque se respire con dificultad, el club no se asfixia. Hay en las arcas para los pagos ordinarios, así que se podía intentar acelerar el cobro por otras vías jugando con el tiempo. Y no ganarse un enemigo gigante por un asunto menor.

Sueldos, locura antes o despropósito ahora

Desde que entrevisté a José Mari frente a la Catedral hace un par de semanas, tras dejar a un lado el gaditano una libreta con la que empezaba esa misma tarde las clases, comencé a pergeñar un reportaje que ha visto hoy la luz (en la edición impresa completo y en kiosko.net), sobre jugadores del Real Jaén que están estudiando y formándose a la par que ejercen su profesión. Tenía varios futbolistas ‘fichados’ de conversaciones con ellos, pero por unas cosas y por otras lo he ido retrasando hasta que la actualidad del tema en varios foros me ha hecho darle el último empujón. El caso es que el fútbol ya no deja suficiente como para asegurar el futuro vía negocios propios o inversiones, y toca pensar en el mañana. Fuera de Primera y de buena parte de Segunda A (con sus excepciones) la imagen de futbolista y rico ya no va unida.

Y la verdad es que tiene chicha el asunto, que muestra la otra cara del fútbol actual, la ‘instrahistoria’ que de vez en cuando tratamos de sacar con personajes y relatos en la sombra, con su vertiente sociológica.

Tengo en este tema muchas dudas. Me parece fantástico que haya aumentado el número de jugadores que estudian y se forman (siempre los ha habido, aunque menos), por ellos y por su reflejo hacia la sociedad, pero está claro que algo falla. El modelo del fútbol me parece una tortura, que ya lo era para los clubes y ahora lo es también para jugadores y administraciones públicas. La reestructuración de la Segunda B me parece imprescindible y saludable, y más cambios importantes, que se ajusten a lo que hay. Posiblemente sea el único camino viable, más ‘amateurismo’ y reducción de costes, con otra profesión alternativa al fútbol para los jugadores por lo que pueda pasar, sin que ello signifique una reducción drástica del espectáculo (he ahí el Real Jaén esta campaña). Pero mientras, estamos como estamos.

¿Qué piensan ustedes, lo de antes era una locura pagando a los futbolistas cantidades casi indecentes que ni de lejos generaban, o lo es lo de hoy, horarios matutinos, profesionales, con sueldos que son pan para hoy –no mucho, el ‘mileurismo’ abunda- y hambre para mañana? Y sí, seguro que hay un término medio, pero no nos olvidemos de dónde estamos.

Nos gusta complicarnos

La felicidad no es completa sin una cabra tocando el violín. La cita, que me recuerda a menudo una buena amiga, la sacó de la película Notting Hill, de las comedias románticas que pueden entretener incluso a los que no gustan de comedias románticas. El caso es que me hace gracia por resumir con bastante tino y humor la condición humana, somos así, nos encantan los imposibles y complicarnos la vida. Cuando el Real Jaén vive un momento sin espadas de Damocles económicas a corto plazo y deportivamente maravilloso, de ilusión y un juego superlativo que encandila a propios y extraños, nos metemos en jardines con más malas hierbas que La Victoria en sus buenos días. No se entiende.

Desde hace unos días hay constancia de las tiranteces en las altas esferas del club por la presencia de Juan Pedro Peláez en el palco (que muy posiblemente ya no esté en el siguiente en casa) y por algunas gestiones realizadas por él. Teniendo en cuenta que una de las condiciones que pusieron en su día Mallenco, responsable de marketing, y sobre todo, Juan Carlos Hidalgo, era una ruptura total con el pasado, no se entiende muy bien. Teruel mantiene una gran relación con Peláez y este ya dijo al marcharse que colaboraría, pero de ahí a participar directamente en funciones que, por ejemplo, puede hacer Mallenco por el campo de su actividad laboral, pues hay un trecho. Mejor romper con el pasado lo más posible, no porque sea malo forzosamente, si no por la necesaria imagen de que esto es otra cosa.

El distanciamiento, con el vicepresidente deportivo especialmente, se estrechó ayer miércoles, y quedó difuminado. Tal vez hubiera sido mejor no airearlo y difundirlo, lavar los trapos sucios en casa, pero sobre todo no darle ya más bola, porque unido al nuevo lío de la denuncia de la desaparición de los trofeos plateados de El Olivo, el ambiente se puede enturbiar y hasta perjudicar al funcionamiento del club e incluso contagiar de algún modo lo deportivo. Disfrutemos de este excelente momento mientras dure, ‘carpe diem’, que el juego del equipo hoy por hoy bien parece a veces una afinada sinfonía, aunque no haya violines ni cabras.

‘BONUS TRACK’

Acabo de iniciarme en twitter por exigencias del guión (MigueAContreras) y estoy superando la fase dos que, según un aventajado compañero (y maestro), es la de “No me gusta”. La uno es “Te haces un twitter”, la tres “Te empieza a gustar” y la cuatro “Sufres insomnio”. En lo que voy acumulando ojeras empezaré a twittear más o menos con asiduidad, noticias del Real Jaén y opiniones, de otros deportes jienenses y de lo que se tercie, abierto sobre todo a sugerencias e ideas del personal, que luego pueden pasar al periódico o a una conversación de bar, según. Informarnos y opinar, en definitiva. Que nos enteramos de bastante, pero siempre se pasan cosas.

Si hay tres penaltis como si hay seis

Quería retomar el blog tras el parón veraniego con un post dedicado a la paradoja de que haya huelga en Primera y Segunda y que en Segunda B y Tercera se juegue, por aquello de que, aun comprendiéndolos y teniendo buena parte de razón, los ricos lloran y los pobres apechugan (para que luego digan que el fútbol no es como la vida misma). Sin embargo, como ya publiqué en la edición impresa del periódico del sábado 20 una columna sobre esto y me han vuelto a llamar desde Cádiz por el asunto del arbitraje del domingo, he decidido cambiar de tema sobre la marcha, por no quedarme con la espinita clavada.
Y es que la polémica por los tres penaltis del Real Jaén-Cádiz y las dos expulsiones sigue coleando, sobre todo, como es obvio, entre quienes se sienten perjudicados. En la tacita de plata echan fuego por la boca y hasta hablan de protestar formalmente por el arbitraje. En parte, ya digo, se les comprende, pero hay declaraciones lógicas y otras que lo sobrepasan. En esa línea se movió el míster amarillo, José González, tras el partido, todavía medio en caliente, con unas afirmaciones e insinuaciones desafortunadas a mi juicio y que le quitan razón de la parte que la tiene. Por ejemplo cuando señala que le da igual que alguna de las penas máximas fuera penalti o no, que pitar tres es mucho, de ser muy valiente. Pues sí, pero la valentía se presupone y si hay tres faltas en el área y el colegiado las ve, mala suerte, como si hay ocho y se pitan ocho penaltis. Y no da igual si lo son, porque entonces el problema es de tu mala defensa, no del árbitro que las ve.
De los tres penaltis el primero y el tercero pueden ser más o menos rigurosos (y si te los pitan tampoco son errores escandalosos). El segundo, que nadie vio en el campo, ese sí, es cierto, es, cuanto menos, muy dudoso. Imagino que ha influido en su señalización las nuevas directrices lanzadas desde arriba de sancionar con penalti los agarrones en el área aunque sean menores, para tratar de erradicarlos. Y las dos expulsiones, si el árbitro consideró las faltas como agresiones, poca discusión más hay.
Los aficionados tienen derecho a enfadarse y protestar desmesuradamente, pero los miembros de la directiva, como así pasó al final del choque, o del cuerpo técnico deben medir sus palabras. Tal vez el arbitraje perjudicó al Cádiz, pero perdiendo las formas se pierde razón. Queda muchísimo para apuntar a una conspiración contra Pina o a que los trencillas vayan a hacer méritos perjudicándote por ser el grande, igual en unas jornadas los árbitros te han dado más de lo quitado. Y no solo por el trío arbitral no ganó el conjunto amarillo. Estamos en la jornada uno y el Cádiz es mucho mejor que el Real Jaén y que los otros 18 del grupo. Que se centren en mejorar, explotar sus fantásticas cualidades y mostrar más de lo que enseñaron en La Victoria en los 37 partidos que quedan y seguro que el árbitro les importará un pito.

El Real Jaén recupera pedigrí a nivel nacional

Llevo desde el miércoles dándole vueltas, he estado hablando con unos y con otros, fijándome en la gente de la calle y voy teniendo la opinión más formada. Más allá de la precaución que hay que mostrar en estos casos (que expliqué en el anterior post y que mantengo pese a algún palito escrito y oral ha caído) sí que estoy de acuerdo con los que apuntan, tras el ‘desembarco’ del jeque, que llevamos tantas malas noticias en los últimos tiempos que nos merecemos soñar, disfrutar con la espera, creer.
Para empezar hay que reconocer que sólo el gesto del Málaga de ofrecer su ayuda al Real Jaén es en sí de agradecer, y mucho. Únicamente por el apoyo institucional de una entidad tan fuerte como es hoy la malagueña ya hay que darle la dimensión de excelente noticia; genera confianza en futbolistas, patrocinadores y empresas y abre puertas al Real Jaén. Recupera gran parte del crédito perdido en este último ejercicio, credibilidad, pedigrí (también gracias al pago a AFE de ayer por la vía de los negocios del estadio, mientras otros históricos han descendido).
Entre estas “ventajas colaterales” está la ilusión despertada en la masa social. Mejor campaña de ‘marketing’ o de abonados imposible. La gente está como loca y lo que se preveía como una campaña de abonados (arranca este lunes), de las más bajas en número, o la que más, desde el regreso a Segunda B, puede mejorar ostensiblemente sus resultados. Dependerá, en gran medida, de la pericia del club y de los responsables deportivos para montar el equipo y promocionarlo, en el arduo ejercicio de funambulismo entre no vender humo y crear ilusión.
Y si este apoyo con repercusión nacional va aderezado con algunos jugadores a coste cero, un amistoso con taquilla íntegra contra la ‘trupe’ de Van Nistelrooy y una red en lo económico en momentos puntuales, qué quieren que les diga. Que igual no es el euromillón de los Pozzo en Granada, pero que igual sí que ha caído la lotería en Jaén.

Bienvenido Mr. Jeque

El anuncio de colaboración del Málaga con el Real Jaén ha sido recibido en el Santo Reino con entusiasmo. De un plumazo se ha pasado de la amenaza de muerte a soñar con un proyecto importante, cambiando jaque por jeque. Así ha amanecido Jaén hoy jueves, radiante. Con soflamas guasonas de viva Al-Andalus o que con lo que tenía en el bolsillo suelto podría pagar la deuda. Teruel ha descartado con sorna en alguna ocasión la posibilidad de que a Jaén llegara un jeque salvador y ahora va y pasa esto. Abdullah causó una gran impresión: educado, con clase, simpático incluso y con unos coches aparcados a la entrada de ensueño, como todo lo que le rodea. Muchos ven ya en los dólares de los dueños del Málaga a los euros de los Pozzo y el Udinese que han hecho de Primera al Granada y no sé si van por ahí los tiros. Ojalá, el que esto firma también tiene su ilusión, pero hay cosas que invitan a la cautela. Los que somos escépticos por naturaleza, profesión y lugar de nacimiento sobre todo actuamos así. Y estarán de acuerdo en que el Real Jaén de los últimos tiempos no nos ha quitado la razón precisamente.
Surgen varias dudas. Que no haya nada firmado genera inquietud. La rueda de prensa, en algún momento demasiado belicosa cuando igual el jeque esperaba un baño de multitudes, reflejó ese escepticismo que los compañeros malagueños no terminaban de entender contra alguien que había venido “a dar, si llega a pedir…”. Y sí, en mi opinión fue excesiva, pero, sin entrar en trapicheos anteriores, reciente está el caso del patrocinador de esta temporada que iba a dar dos millones en cinco años y que, haciendo honor a su campo de trabajo, se lo llevó el viento.
En cuanto a lo de ceder jugadores, “de calidad”, según las palabras del vicepresidente malaguista, cabe preguntarse qué jugadores, porque el mismo acuerdo lo tiene el conjunto costasoleño con el Córdoba, en Segunda A; está su filial, el Atlético Malagueño, que tendrá como objetivo ascender a Segunda B; y varios equipos de la provincia de Málaga, con prioridad, que esperan también sus cedidos.
Otra. Por qué no cogió el dinero Teruel que le ofrecían ayer para pagar hoy a AFE. Ya lo tenía por otra vía, sí, pero ¿será por agujeros? Supongo que si la oferta fue tal lo hizo porque habría que devolverlo en un plazo más o menos generoso (un apoyo financiero ‘reembolsable’, entonces) o por causar buena impresión, transmitir confianza para lograr mañana diez en lugar de cinco hoy, pero aun así, sigue chirriando. Ya hay quien dice que quieren montar algo en el estadio y otras cavilaciones, por ahora creo que sin base.
Total, que no quiero ser ‘cortarrollos’ (más). Ilusionarse sí, que eso es el fútbol al fin y al cabo, pero mejor seguir trabajando y arrimando el hombro todo el que pueda por si al final el soñado jeque no soluciona todos los problemas. El mismo dejó claro que no va a invertir en Jaén ni en el Real Jaén, ni a hacerlo una lanzadera de jóvenes talentos, sólo ayudar si es necesario. Es, más bien, un ángel guardián para una situación extrema en que el Real Jaén ‘la líe’, lo que ya es muchísimo.

Aybar y Herrero, a convencer sin engañar

Me gusta el tándem, confío en su criterio y su trabajo les avala. Hablo de Aybar y Herrero, que serán presentados esta tarde oficialmente, gente que siente los colores, dispuesta a sacrificarse y de la tierra, lo que abarata costes y crea afinidades. Su tarea es titánica, por la incertidumbre que envuelve al Real Jaén y porque tienen que vender la moto sin engañar, que arranque y corra.

Habrá que buscar un término medio en todo lo que venga desde ahora y desde todos los estamentos del club, para no engañar y sin embargo convencer. Hablo de lo económico, claro, pero también, por ejemplo, del objetivo de la temporada. Por mucho que se produzca un seguro bajón de los gastos en el fútbol nacional (que lo habrá y elefantiásico) seguirá habiendo clubes poderosos en este sentido en la categoría y en el grupo (el Cádiz, vaya desastre ayer) y otros que lo serán por beneficiarse del territorio o canteras próximas. Poblaciones grandes cuyos jugadores ahora no se moverán de casa por los sueldos que se van a pagar. Lo mismo que ayudará al Real Jaén con toda una provincia a su disposición le perjudicará en estos casos. Y los mejores de Jaén, los Oya, Silva, Juanse o De Dios no van a venir.

Así pues si el presupuesto es de los bajos (menos de la mitad que el del año pasado, ya de por sí reducido), el objetivo debe ir parejo. Así lo ha pedido Herrero, con toda la lógica del mundo. El problema es que a pocos aficionados, salvo los mil y pico incondicionales, va uno a cazar diciendo que el objetivo es mantenerse en Segunda B. Existirá la tentación de tirar por lo alto, entendible a mi juicio. No es fácil cambiar el chip, todos, y lo es menos con el cielo tan cerca hasta este año en el infierno. Habrá que medir el discurso desde el club y los medios y hacerlo interesante sin pronunciar palabras como ascenso o play off. Lo difícil es saber cómo hacerlo con algo tangible y no solo emociones e historia.